El mercado argentino de telecomunicaciones se prepara para recibir un nuevo competidor de escala nacional. Según información de medios locales, la empresa Metrotel utilizará la marca Tuenti para comenzar a ofrecer telefonía móvil e internet residencial antes de que termine 2026 y competirá directamente contra Personal y Claro.
La compañía recibirá seis millones de clientes móviles que actualmente pertenecen a Movistar como parte de la desinversión que pidió la Autoridad Nacional de la Competencia (ANC) para que Telecom pueda concretar la adquisición de Telefónica. También incorporará aproximadamente 200.000 usuarios de internet por fibra, además de la base que ya utiliza Tuenti.
Detrás de Metrotel aparecen Riverwood Capital Partners y Blackstone Tactical Opportunities, dos fondos internacionales que compraron la empresa en 2017 por US$190 millones. Uno de los protagonistas de aquella inversión fue Francisco Álvarez-Demalde, el economista argentino que cofundó Riverwood y dirige la firma desde su creación.
La operación coloca a Álvarez-Demalde frente a uno de los mayores desafíos de su carrera: convertir una empresa enfocada históricamente en clientes corporativos y servicios de fibra en el tercer operador residencial de telecomunicaciones del país.
El argentino detrás de Riverwood
Álvarez-Demalde se formó en el Colegio Nacional de Buenos Aires y estudió Economía en la Universidad de San Andrés, donde se graduó con honores. También realizó un programa de intercambio en Wharton.
Antes de fundar Riverwood trabajó en Goldman Sachs y luego en Kohlberg Kravis Roberts & Co., más conocida como KKR, una de las mayores firmas globales de capital privado. Allí se concentró en inversiones tecnológicas y en otros sectores.
En 2008 cofundó Riverwood Capital, una gestora especializada en compañías tecnológicas medianas que ya cuentan con un producto y clientes, pero necesitan capital y soporte para acelerar su crecimiento.
"Lo que hacemos en Riverwood es asociarnos y apoyar a emprendedores y compañías de tecnología que están en un estadio ya mediano. No hacemos la parte de venture capital o early stage, sino que buscamos invertir cuando una compañía ya está empezando a desarrollar su negocio, en una etapa en la que tiene el producto, tiene clientes, y el desafío pasa por escalar su negocio. Nos especializamos en la escalabilidad de compañías medianas", explicó Álvarez-Demalde a La Nación en una entrevista de 2024.
Riverwood administra más de US$6.000 millones y habitualmente analiza inversiones de entre US$25 millones y US$250 millones por compañía. Desde su creación participó en más de 85 empresas, que aumentaron sus ingresos a un promedio anual cercano al 40%, según información de la propia firma.
Álvarez-Demalde intervino en procesos de expansión geográfica, desarrollo de productos, incorporación de talento, adquisiciones, salidas por miles de millones de dólares y ofertas públicas de acciones.
Actualmente integra los directorios de BigID, Globant, Greenhouse, Jobint, Shiphero y VTEX. También participó como inversor, director o asesor en compañías como 99, Alog Data Centers do Brasil, Dock, Geopagos, Navent, RD Station y Technisys, entre otras. Además, es fundador de Digitar y Latam Tech Forum, y embajador global de Endeavor.
La transformación de Metrotel
Metrotel nació a comienzos de los años noventa dentro del Grupo Roggio y desarrolló una red propia de fibra óptica destinada principalmente a clientes corporativos.
Sociedad Comercial del Plata adquirió inicialmente el 80% de la empresa en 2013 por US$23 millones y completó la compra del porcentaje restante al año siguiente. Durante el período en que controló la compañía recibió cerca de US$21 millones en dividendos.
En 2017, Riverwood y Blackstone compraron el 100% de Metrotel —cuya razón social es CPS Comunicaciones— por US$190 millones. La operación representó un fuerte retorno para Sociedad Comercial del Plata y colocó a la empresa bajo el control de dos fondos con capacidad para financiar su expansión.
Desde entonces, Metrotel amplió su infraestructura de fibra y comenzó a desarrollar una red neutral que puede ser utilizada por distintos proveedores de internet.
El salto hacia el mercado residencial modifica completamente la escala del negocio. Metrotel pasará de atender principalmente a empresas a gestionar millones de líneas móviles, usuarios de internet fijo, servicios comerciales y atención masiva.
Ese movimiento coincide con el modelo de Riverwood: invertir en compañías que ya tienen infraestructura, clientes y un negocio probado para acompañarlas durante una nueva etapa de crecimiento.
Cómo nace el nuevo operador
La aparición del nuevo competidor surge de la compra de Telefónica Argentina por parte de Telecom, una transacción acordada por aproximadamente US$1.240 millones.
El Gobierno consideró que la operación, sin condiciones, generaría una concentración excesiva. Telecom podría haber alcanzado cerca del 70% de algunos segmentos del mercado argentino de telecomunicaciones. Por ese motivo, la aprobación quedó condicionada a una desinversión. Telecom debía transferir activos, líneas móviles y clientes de internet a una empresa capaz de constituirse como un tercer operador.
Según informaron medios locales, Metrotel fue elegida para recibir ese paquete. La Autoridad Nacional de la Competencia aprobó la propuesta de desinversión, lo que despejó uno de los principales obstáculos para avanzar con la operación.
Por qué utilizará la marca Tuenti
Tuenti nació en España en 2006 como una red social dirigida al público joven y llegó a competir localmente con Facebook. Telefónica compró el 85% en 2010 por unos 70 millones de euros y después tomó el control total.
Con el paso de los años, la empresa transformó el nombre en una marca de telefonía móvil digital y de bajo costo. Movistar quedó como su propuesta principal, mientras Tuenti se concentró en usuarios prepagos.
En la Argentina, Tuenti funciona sin factura mensual. Los usuarios compran paquetes de datos, llamadas y mensajes, y administran el servicio mediante la aplicación, la web o WhatsApp.
Metrotel utilizará esa marca para su ingreso al mercado residencial. La elección le permite comenzar con un nombre ya conocido y evitar el costo de construir una identidad desde cero. Los seis millones de clientes móviles transferidos pasarán inicialmente al nuevo operador, pero no estarán obligados a permanecer. Podrán conservar su línea y migrar hacia Personal o Claro mediante el sistema de portabilidad numérica.
Una prueba para el modelo de Álvarez-Demalde
La operación reúne los principales elementos de la estrategia desarrollada por Álvarez-Demalde en Riverwood: una empresa consolidada, infraestructura existente, un cambio de escala y la necesidad de transformar la organización para competir en un mercado más grande.
Pero la transición de Metrotel también presenta dificultades específicas. Las telecomunicaciones requieren inversiones permanentes en redes, espectro, tecnología, comercialización y atención al cliente. Además, la compañía ingresará a un mercado dominado por dos competidores con alcance nacional, marcas instaladas y una amplia capacidad financiera.
Riverwood suele participar en compañías tecnológicas con potencial de expansión regional o global. En Metrotel, el crecimiento dependerá principalmente de su capacidad para ejecutar una transformación dentro del mercado argentino.
El fondo deberá definir cuánto capital destinará al nuevo operador, qué socios podrían incorporarse y cómo se distribuirán las inversiones necesarias para sostener seis millones de líneas móviles y 200.000 accesos fijos.
La compra realizada por US$190 millones en 2017 adquirirá así una nueva dimensión. Lo que comenzó como una inversión en un operador corporativo de fibra puede convertirse en uno de los principales negocios de telecomunicaciones del país.
Para Álvarez-Demalde, será también la oportunidad de aplicar en la Argentina el modelo que construyó durante casi dos décadas: tomar una empresa mediana, acompañar su crecimiento y llevarla a competir en una escala completamente diferente.