De las fotos a los remedios: Kodak y otras 5 compañías que cambiaron radicalmente el corazón de su negocio
La venerable empresa de fotografía empezará a fabricar medicamentos para combatir la pandemia. A continuación, algunas de las reinvenciones de empresas más radicales, desde Samsung hasta Toyota.

Esta semana, Eastman Kodak anunció un cambio radical de su estrategia comercial. Tras pasar más de un siglo fabricando cámaras, películas y otros equipos de fotografía, la empresa con sede en Rochester anunció que se convertiría en un laboratorio farmacéutico. Su nueva misión está financiada por un préstamo de US$ 765 millones del Gobierno de EE.UU. para producir “materiales de partida” de remedios genéricos y combatir la COVID-19.

Pero Kodak no es ni la primera ni la última compañía en cambiar radicalmente de dirección. A continuación, los ejemplos más emblemáticos.

Samsung 

En 1938, cuando Lee Byung-Chull fundó Samsung en Deagu, sus negocios quedaban a una galaxia de distancia de los smartphones y otros productos electrónicos de consumo. ¿Qué vendía? Alimentos, sobre todo pescado seco y fideos. Después de la Guerra de Corea, Samsung se expandió a los textiles y finalmente llegó a los productos electrónicos a fines de los sesenta. Esa última idea brinda ganancias extraordinarias hasta el día de hoy. Actualmente, Samsung Electronics, cuyos ingresos ascendieron a US$ 193.000 millones en 2019, controla más del 20% de la categoría de smartphones y es la octava marca más grande del mundo. Su presidente, Lee Kun-hee (el tercer hijo de su fundador), es la persona más rica de Corea del Sur, con una fortuna estimada en US$ 19.000 millones.

Marriott

Lo que hoy es un conglomerado global de hotelería con unas 7.300 propiedades en más de 130 países y US$ 20.000 millones en ingresos el año pasado arrancó en 1927 con una inversión de US$ 6.000 (unos US$ 89.000 al cambio actual) como un puesto de cerveza artesanal con nueve banquetas en Washington. Fundada por J. Willard Marriott y un socio, la cadena de restaurantes Hot Shoppes empezó a cotizar en bolsa en 1953 y cuatro años después, Marriott abrió su primer hotel en Arlington, Virginia. Hoy, Marriott International tiene un montón de submarcas valiosas, entre ellas Ritz-Carlton, St. Regis y W Hotels.

Instagram

Cuando Kevin Systrom ideó Instagram en 2010, su idea no era muy instagrameable que digamos. Se llamaba Burbn -por su destilado favorito- y surgió como una aplicación para informar que uno entró a un comercio, a lo Foursquare, pero Systrom (que estuvo en la primera lista Under 30 de Forbes) no tardó en darse cuenta de que otras startups ya estaban abarrotando ese segmento. Tras recibir US$ 500.000 en capital semilla de Andreesen Horowitz y otros inversores de capital riesgo, Systrom y el cofundador Mike Krieger decidieron concentrarse en compartir fotos. Dos meses después del lanzamiento en octubre de 2010, Instagram ya tenía más de 1 millón de usuarios. Hoy son más de 1.000 millones, casualmente la cifra que pagó Facebook para adquirir la empresa en abril de 2012.

Avon

Cuando surgió, en 1886, Avon no vendía cosméticos. Su fundador, David McConnell, era un vendedor viajante de libros y regalaba fragancias y otros productos de belleza como cortesía después de realizar una venta. Resultó que a los clientes les gustaban más esos regalos. La genialidad de McConnell no consistió solo en empezar a vender cosméticos de puerta a puerta, sino también reclutar como vendedoras a sus clientas. Todo ese marketing multinivel dio sus frutos: en 2019, la brasileña Natura adquirió Avon por US$ 2.000 millones pagados exclusivamente con acciones.

Toyota

toyota

Innovar forma parte del ADN de Toyota. En 1926, Sakichi Toyoda fundó la empresa que lleva su apellido para fabricar telares automáticos. Al terminar la década, Toyoda vendió la patente de su invento y usó el capital (y su línea de montaje) para producir una nueva línea de autos. La empresa cambió hasta de nombre: en 1937, el hijo de Toyoda, Kiichiro, cambió la de en su apellido por una te y fundó Toyota Motor Company. Hoy, Toyota, que el año pasado obtuvo US$ 290.000 millones en ingresos, es la automotriz más grande de Japón y tenía el valor de mercado más alto del mundo hasta este año, cuando la superó Tesla.

Autor: Michael Solomon

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