Cecilia Valleboni Subeditora
¿Cómo se gestó el desembarco de Stanton Chase y cuáles fueron los factores que motivaron esta decisión?
La compañía ya había estado en Argentina y querían volver; empezamos las negociaciones en agosto y el primero de junio se hizo oficial. Creo que refleja la importancia de Argentina en la región, al ser el tercer país más fuerte de la zona. Ellos tienen oficinas en México, Panamá, Colombia, Brasil, Chile, Perú, y ahora Argentina y Uruguay. Es el compromiso de Stanton Chase con la región y el poder que tiene Argentina en términos geopolíticos y de talento.
¿Cuáles son las principales oportunidades y desafíos que enfrentan hoy las empresas al salir a buscar talento en el mercado argentino?
Hoy las empresas, y también lo puedo decir a nivel país, deben pasar de la agenda de la productividad, de los KPI, de las métricas y de la eficiencia a una agenda de crecimiento. En ese sentido, el desafío de muchas empresas es encontrar a esos ejecutivos que, sin perder de vista los indicadores de eficiencia operativa, puedan llevarlas a otro estadio. Después están las características típicas: la resiliencia, adaptabilidad y flexibilidad. Pero creo que ese ejecutivo que pueda llevar a la empresa de A a B haciéndola crecer de una forma eficiente es uno de los principales desafíos hoy.
¿Hay un cambio en las habilidades o skills que buscan las empresas en un número uno?
Totalmente. Un día leí una frase que decía que antes un CEO se podía pensar como un gran director de orquesta de procesos, y que hoy un número uno es como un gran director de sistemas humanos, que tiene que alinear una estrategia pero alineando talento, tecnología, procesos y cadena de suministros. Las habilidades llamadas antiguamente blandas hoy terminan siendo hard, como el liderazgo, la generación de confianza, la empatía y esa visión de un norte bien claro de dónde se quiere tener a la compañía en tres a cinco años.
Como headhunter, ¿cuáles son las tres habilidades que te piden hoy para un número uno?
Visión estratégica, capacidad de ejecución y, en todas las posiciones, el aprender a aprender. Lo que es cierto hoy, mañana no lo es; la velocidad del cambio es gigante y la necesidad de adaptarte a una velocidad igual o mayor a lo que cambia el entorno hace que esa habilidad sea crítica.