Cómo funcionan las nuevas baterías con las que buscarán reducir los cortes de luz en el verano
Las obras entraron en su fase final y estarían listas antes de Navidad para poder abastecer los picos de consumo en los días más calurosos.

Una nueva tecnología está a punto de estrenarse en el sistema eléctrico argentino para tratar de amortiguar el caos de cada verano, donde miles de hogares se quedan sin luz a raíz de los picos de consumo.

Luego del llamado a licitación a fines del año pasado y el inicio de obras a comienzos del 2026, se prevé que las primeras baterías de almacenamiento entren en funcionamiento antes de la Navidad, cuando comienza el período más crítico del año.

La mecánica es simple: las baterías se cargan durante la madrugada (entre 6 y 8 horas) cuando el consumo eléctrico está en el punto más bajo del día y descargan la energía almacenada al sistema en momento que más se necesita.

Usualmente, el mayor pico de demanda del verano se da en torno a las 15 hs por el encendido simultáneo de aires acondicionados, pero también hay un segundo pico algo más moderado a las 21 hs.

En este caso, la descarga de las baterías (un mínimo de 4 horas) podría administrarse para dividirse entre ambos momentos o dedicarse enteramente a un período en particular, según el criterio de Cammesa para esa jornada.

En total, se adjudicaron 617 MW en la zona del AMBA y 700 MW en otros nodos estratégicos del resto del país, algo menos del 5% de los récords de demanda que suelen registrarse en los días más calurosos del año.

El mayor de los proyectos adjudicados lo tiene Central Puerto (con 150 MW en Nuevo Puerto y otros 55 MW en Costanera), que mostró el avance de las obras en una recorrida con periodistas de la que participó Forbes.

"Invertimos casi US$ 200 millones para los 205 MW de ambos proyectos. El régimen de descarga es de 5 horas, con un horizonte de vida útil para ambos proyectos de 15 años. Además de ofrecer una mayor seguridad al sistema, el ahorro de costos es notable", sostienen desde la mayor generadora eléctrica del país. 

Mientras que la energía entregada por las baterías tendría un costo menor a los US$ 35 por MWh (en el periodo de madrugada donde se recargan), las importaciones eléctricas desde Brasil suelen llegar hasta los US$ 180 el MWh y las máquinas térmicas más ineficientes del país que suelen ingresar solamente en estos picos de consumo muchas veces superan los US$ 200 el MWh.

Al mismo tiempo, se espera que reduzca los problemas de variaciones de frecuencia o tensión que también ocasionan interrupciones en el servicio. "No vemos déficit de oferta de cara al verano. Eso no significa que no haya cortes por problemas de distribución. El fenómeno de El Niño ayuda y traería temperaturas algo más bajas que la media histórica, pero de todos modos podría haber días con temperaturas extremas que traigan desperfectos", aclaran.

La solución fue ideada por la Secretaría de Energía luego de la polémica suspensión de la licitación TerConf que había dejado Sergio Massa para sumar nuevas centrales termoeléctricas, frente a la demora de más de 7 años en construir nuevas usinas por el cuello de botella que trajo la IA con los data centers.

De esta manera, se puede sumar nueva potencia en pocos meses, con un bajo costo y con una disponibilidad inmediata para afrontar las complejas curvas que tiene la demanda en la temporada estival.

Hacia adelante, se esperan nuevas licitaciones en otros puntos del país, pero también se podrían habilitar iniciativas privadas sin contrato como prevé la Resolución 400. "En este caso, no te pagan poner tener las baterías disponibles, es a riesgo tuyo. Pero te permiten hacer un arbitraje de precios con la energía que descargas al sistema", explican.