El riesgo país volvió a máximos de mayo y Caputo reafirma su estrategia de no salir al mercado internacional
El funcionario explicó que el spread que Argentina debería pagar frente a los bonos del Tesoro estadounidense resulta demasiado elevado y planteó que el Gobierno solo evaluaría una emisión si los diferenciales bajaran de manera sustancial.

El riesgo país argentino volvió a ubicarse en niveles que no se veían desde hace varios meses, mientras el Gobierno ratificó que no tiene previsto regresar por ahora al mercado internacional de deuda.

El índice elaborado por JP Morgan llegó este martes a 543 puntos básicos, su nivel intradiario más alto desde el 20 de mayo, en una jornada marcada por la caída de los bonos soberanos en dólares.

El deterioro se produjo mientras el ministro de Economía, Luis Caputo, se encuentra en Nueva York y mantiene reuniones con inversores. El funcionario participó el lunes de un encuentro organizado por JP Morgan con unos 50 administradores de fondos, ante quienes confirmó nuevamente que Argentina no saldrá a colocar deuda internacional mientras el costo de financiamiento continúe en los niveles actuales.

El funcionario explicó que el spread que Argentina debería pagar frente a los bonos del Tesoro estadounidense resulta demasiado elevado y planteó que el Gobierno solo evaluaría una emisión si los diferenciales bajaran de manera sustancial.

En ese caso, la operación podría realizarse tanto este año como el próximo, aunque el mensaje transmitido a los inversores fue que no espera una compresión significativa en el corto plazo.

La decisión adquiere relevancia porque el deterioro del riesgo país volvió a alejar al Tesoro de una eventual reapertura del financiamiento externo. El indicador había tocado un mínimo cercano a 402 puntos en julio, pero desde entonces inició una recuperación que lo llevó nuevamente por encima de 500 unidades. 

El contexto internacional explica parte de la presión. La Reserva Federal de Estados Unidos elevó recientemente su tasa de referencia en 25 puntos básicos, mientras el rendimiento del Treasury a 10 años superó el 5%.

"Para Argentina, el nuevo escenario representa un desafío principalmente para el costo de financiamiento en dólares. La tasa del Treasury a 10 años llegó a superar el 5% antes de la decisión y, luego de la suba de la Fed, el riesgo país argentino llegó a 524 puntos básicos", comentaron desde Criteria.

 

"Con una tasa libre de riesgo más elevada, el retorno exigido a los activos argentinos aumenta y se vuelve más difícil pensar en una recuperación rápida del acceso al mercado internacional", añadieron.

A esto se suma el comportamiento de los bonos. En las últimas ruedas, títulos como el GD35 y el GD46 acumularon bajas cercanas al 2%, mientras el GD41 retrocedió 1,9%. Según GMA Capital, la curva argentina tuvo uno de los peores desempeños entre los mercados comparables, lo que refleja la presencia de factores domésticos además del escenario externo.

La consecuencia directa es el elevado costo que enfrentaría el Tesoro si decidiera buscar dólares en Wall Street. Los bonos soberanos argentinos volvieron a ofrecer rendimientos superiores al 10%, mientras que las empresas locales lograron financiarse en dólares a tasas considerablemente menores. Durante agosto, el costo promedio de las colocaciones corporativas en moneda estadounidense fue de 5,1% anual, según datos citados por PwC.

Caputo defendió precisamente esta estrategia ante los inversores. El ministro sostuvo que Argentina puede recurrir a otras fuentes de financiamiento y que evitar una colocación soberana a tasas elevadas también deja espacio para que empresas y provincias accedan al mercado. Entre las alternativas mencionadas durante el encuentro aparecieron los organismos multilaterales y los swaps con China y Estados Unidos.

El ministro también reconoció ante los inversores la existencia de riesgo electoral, especialmente reflejado en los spreads de los bonos con vencimientos posteriores a las elecciones.

"El spread entre el AO27 y el AO28 es el proxy más directo del riesgo político implícito en la curva argentina. El AO27 vence antes de las elecciones; el AO28, un año después. La diferencia de rendimiento captura cuánto "cobra" el mercado por cruzar la frontera electoral", explicaron desde Mills Capital.

"Así, el gráfico de Bonares habla por sí solo. A mediados de julio, ese spread se había comprimido a 322 puntos básicos: el AO27 rendía 4,18% y el AO28 rendía 7,40% (con el riesgo país en mínimos históricos). Fue el momento de mayor confianza del mercado en la continuidad del programa. Hoy, el spread está en 446 puntos", agregaron los ejecutivos.