Argentina exhibe una mejora significativa en sus cuentas fiscales frente a otros países de América Latina, pero esa fortaleza todavía no se tradujo en una reducción suficiente del riesgo país.
Un informe de IERAL de Fundación Mediterránea sostiene que el mercado continúa incorporando otros factores de riesgo, entre ellos el bajo nivel relativo de reservas internacionales, las restricciones cambiarias y el historial de incumplimientos de deuda.
Con datos de julio de 2026, el riesgo país argentino se ubicó en 434 puntos básicos, un nivel similar al de Ecuador y Bolivia. Sin embargo, fue más del doble que el de México y Colombia, casi cuatro veces superior al de Brasil y Perú, casi cinco veces el de Chile y más de seis veces el de Uruguay.
El dato resulta particularmente relevante porque Argentina mostró durante los últimos dos años y medio una fuerte mejora de sus variables macroeconómicas, especialmente en materia fiscal.
Argentina lideró el resultado fiscal de la región
El principal argumento a favor de una reducción del riesgo país aparece en las cuentas públicas. Según el informe, Argentina y México fueron los países con mejor resultado primario de América Latina durante 2025.
México registró un superávit primario equivalente al 1,2% del PIB, mientras que Argentina alcanzó entre 0,9% del PIB según el FMI y 1,3% según la estimación de IERAL. Paraguay quedó bastante más atrás, con un superávit de 0,2% del PIB.
El contraste fue marcado frente al resto de la región. Brasil registró un déficit primario de 0,4% del PIB, Perú de 0,9%, Uruguay de 1,1%, Ecuador de 1,7%, Chile de 2%, Colombia de 3,5% y Bolivia de 9%. El promedio de América Latina y el Caribe mostró un déficit primario equivalente al 0,3% del PIB.
La comparación también favoreció a Argentina cuando se incorporaron los intereses de la deuda. En 2025, el país presentó un déficit financiero de apenas 0,4% del PIB, frente al 1,7% de Paraguay, 2,4% de Perú, 2,8% de Chile, 3,4% de Uruguay, 4,9% de México, 5,7% de Colombia, 8,1% de Brasil y 11,6% de Bolivia.
El déficit financiero promedio de América Latina alcanzó el 5,1% del PIB. Incluso considerando una estimación alternativa del FMI que incorpora intereses asociados a letras capitalizables, el déficit argentino habría sido de 1,4% del PIB, todavía el menor entre los países analizados.
El ajuste del gasto cambió la foto fiscal
La mejora fiscal estuvo acompañada por una fuerte reducción del gasto público. El informe señala que desde 2016 Argentina acumuló un recorte de más de 10 puntos porcentuales del PIB, con más del 50% de esa reducción concentrada durante 2024 y 2025.
Como resultado, el gasto público consolidado se ubicó en torno al 32% del PIB en 2025. Ese nivel fue similar al de Colombia, Bolivia y Uruguay, y considerablemente inferior al de Brasil, donde alcanzó 47,4%, y Ecuador, con 38,4%.
Argentina también presentó un gasto superior al de México, con 29,8% del PIB; Chile, con 26,4%; Perú, con 21,4%; y Paraguay, con 19,6%.
Sin embargo, la fortaleza fiscal convive con una deuda pública todavía elevada. La deuda bruta consolidada alcanzó 80,3% del PIB en 2025, por debajo de Brasil, con 93,3%, y Bolivia, con 84,8%, pero por encima de Uruguay, México, Colombia, Ecuador, Chile, Paraguay y Perú.
La lectura mejora si se descuentan las obligaciones intra-sector público. En ese caso, la deuda argentina se redujo a aproximadamente 48% del PIB, ubicándose por debajo de Bolivia, Brasil, Uruguay, México y Colombia, aunque por encima de Paraguay, Chile y Perú.
El gran problema: las reservas
El principal punto débil identificado por IERAL aparece en las reservas internacionales. A diciembre de 2025, las reservas brutas del BCRA equivalían apenas al 6% del PIB, frente al 8,2% de Ecuador, 14% de México, 14,8% de Colombia, 15,7% de Brasil, 18% de Chile, 21,6% de Paraguay, 22,3% de Uruguay y 26,3% de Perú.
Además, las reservas netas argentinas eran prácticamente nulas: registraban un saldo negativo de US$ 680 millones, equivalente a -0,1% del PIB.
La situación comenzó a mejorar durante 2026. El BCRA compró alrededor de US$ 13.500 millones en lo que va del año y las reservas brutas aumentaron en US$ 7.739 millones respecto de diciembre de 2025. Aun así, el stock representa aproximadamente 7,8% del PIB, todavía un nivel relativamente bajo frente a sus pares regionales.
Qué necesita Argentina para bajar el riesgo país
El informe plantea que las reservas son solo una parte de la explicación. También pesan las restricciones a los movimientos internacionales de capitales y el historial de incumplimientos de deuda de Argentina.
En comparación con Brasil, el país presenta ventajas en las principales variables fiscales —resultado primario, gasto y deuda—, pero una desventaja clara en reservas internacionales. A esto se suma que Argentina todavía mantiene restricciones cambiarias y arrastra una extensa historia de defaults.
Frente al promedio regional, el diagnóstico es similar: Argentina sobresale positivamente por su superávit primario, mientras que el nivel de gasto se encuentra en torno al promedio. En cambio, la deuda bruta y las reservas muestran una posición menos favorable. Los controles de capitales, el historial crediticio y el riesgo de un cambio abrupto de política económica también contribuyen a mantener elevado el riesgo país.
De cara a los próximos años, IERAL identifica dos grandes desafíos. El primero es consolidar el equilibrio fiscal, tanto a nivel nacional como provincial, pero mejorando la calidad del gasto y reduciendo adicionalmente la presión tributaria. El segundo consiste en seguir acumulando reservas internacionales, algo que podría verse favorecido por un eventual regreso a los mercados internacionales de crédito.