Bancos: el balance de Supervielle mejora más de lo esperado pero persisten los riesgos en el sector
La entidad logró un aumento de las ganancias mayor al previsto y empezó a ceder la morosidad en su cartera pero el crédito avanza con poca fuerza y todo el sector depende del entorno macroeconómico.

Los últimos números de Supervielle empiezan a mostrar una historia diferente. Después de un período marcado por la presión sobre la rentabilidad, el deterioro de la calidad crediticia y un escenario macroeconómico complejo, la recuperación del banco parece estar tomando forma. El cambio, sin embargo, todavía no es suficiente para despejar todas las dudas:

El segundo trimestre dejó una primera señal contundente. Supervielle reportó una ganancia neta de AR$12.800 millones, afectada por AR$42.500 millones de costos extraordinarios antes de impuestos vinculados a desvinculaciones. Al excluir esos cargos, el resultado alcanzó AR$36.200 millones, por encima de las estimaciones de las expectativas del mercado.

La diferencia no fue menor. La ganancia recurrente resultó alrededor de 40% superior a lo que se esperaba  y prácticamente duplicó la registrada un año atrás. El ROAE recurrente, una de las principales medidas de rentabilidad utilizadas para analizar al sector financiero, alcanzó 12,4%, frente al 2,5% del trimestre previo.

Una parte importante de la sorpresa estuvo del lado de los costos. Sin considerar los pagos extraordinarios por desvinculaciones, los gastos operativos cayeron 10% interanual y 5% respecto del trimestre anterior, La contracara aparece en el crecimiento: la estimación para la expansión de los préstamos fue reducida desde 20%-25% hasta 10%-15%, mientras que las comisiones también muestran un escenario más débil. Eso en un contexto de alta irregularidad de las carteras que cede muy lentamente. La entidad reportó una ligera disminución de 5,6% a 5,5% de mora.

El poco vigor de crecimiento del crédito es el principal riesgo para el sector (y toda la economía). De ahi que, por caso, aunque reconoce una mejora significativa de los resultados y proyecta una aceleración del negocio en los próximos años, Bank of America mantiene su recomendación neutral para los inversores. Es que interpreta esos cambios como una señal de que la recuperación de Supervielle durante 2026 dependerá más de la rentabilidad y de la eficiencia que de una expansión agresiva de los volúmenes. Su estimación contempla un ROAE recurrente cercano al 10% este año, frente al 9% que esperaba anteriormente.

Gustavo “Paco” Manriquez - CEO de Banco Supervielle

Pero la parte más interesante aparece cuando la mirada se extiende más allá del trimestre y de 2026. Para BofA, el verdadero cambio de escala podría producirse durante 2027 y 2028, cuando espera que la normalización de la economía argentina permita reactivar con mayor fuerza el crédito. El banco proyecta un crecimiento promedio de las ganancias de aproximadamente 33% durante esos dos años. Detrás de esa expansión aparece una hipótesis central: después de crecer alrededor de 15% en términos reales en 2026, los préstamos podrían avanzar 20% en 2027 y nuevamente 20% en 2028.

No se trata únicamente de una previsión sobre Supervielle. El escenario utilizado por BofA supone una economía con menor inflación, mejores perspectivas de actividad y reformas estructurales capaces de impulsar nuevamente el crédito minorista a medida que mejoren el empleo y el ingreso disponible. A eso se suma un punto de partida particularmente bajo: la penetración del crédito en Argentina ronda apenas el 13%, según las cifras utilizadas en el informe.

Si la estabilización macroeconómica logra consolidarse, el crecimiento del crédito podría dejar de depender de una recuperación inicial y comenzar a apoyarse en una expansión más estructural de la intermediación financiera. La entidad, de todos modos, introduce una advertencia temporal importante: los beneficios derivados de un escenario económico más favorable, los proyectos vinculados al RIGI y una renovación de los flujos de inversión probablemente se vuelvan más tangibles después de las elecciones presidenciales de 2027.

La calidad de los activos constituye otra pieza de esa normalización. En el segundo trimestre, la tasa de préstamos morosos descendió 40 puntos básicos frente al trimestre anterior, aunque la mejora del segmento minorista fue parcialmente compensada por un deterioro de la cartera comercial. El costo de riesgo, por su parte, bajó hasta 6,1% desde 6,4%.

Hacia adelante, BofA espera que los préstamos morosos representen 4,9% de la cartera en 2027 y 4,5% en 2028, mientras que la cobertura de los créditos problemáticos debería recuperarse hasta 121% y 128%, respectivamente.

Ese conjunto de mejoras llevó a BofA a revisar sus estimaciones y aumentar el precio objetivo. Para el ADR de Supervielle, el nuevo objetivo es de US$10,60, frente a US$10,52 anteriormente, mientras que para la acción local subió de AR$3.135 a AR$3.308. Desde los precios utilizados en el informe, el objetivo para el ADR representaba un potencial de suba cercano al 25%.

Sin embargo, una actividad económica más débil, mayor inflación, un deterioro más pronunciado de la calidad crediticia, dificultades para trasladar las condiciones financieras a las tasas de los préstamos, políticas económicas no convencionales o un contexto político inestable son todos riesgos que podrían alterar esa proyección. En sentido contrario, una recuperación macroeconómica más rápida, menores niveles de mora y provisiones, mayores ganancias provenientes de títulos o una eventual consolidación del sector podrían mejorar la valuación.