El dato de inflación de septiembre volvió a poner el foco sobre los bonos ajustados por CER, instrumentos que permiten preservar el capital frente a la evolución de los precios y que, tras las últimas correcciones del mercado, ofrecen rendimientos reales atractivos.
En concreto, el índice de precios al consumidor (IPC) revelado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) avanzó un 1,9% en el mes, frente al 1,7% de agosto. De esta forma, el promedio crece un 23,6% desde enero y un 33,4% desde septiembre de 2025.
"El dato de septiembre vuelve a mostrar diferencias en la evolución de los precios. Los servicios y otros componentes no transables mantienen una dinámica superior a la de los bienes transables, con aumentos destacados en vivienda, educación y salud. A su vez, persisten incrementos en alimentos y bebidas, incluso con un ancla cambiaria y una política monetaria restrictiva. Esto refleja que la desaceleración de la inflación todavía enfrenta desafíos para consolidarse de manera sostenida", comentaron desde Vector Investments.
En este marco, la deuda en pesos mostró una resistencia relativa frente a los bonos soberanos en dólares durante las últimas semanas. Mientras el riesgo país llegó a escalar desde los 450 hasta los 630 puntos básicos, para luego retroceder, los títulos en moneda extranjera sufrieron caídas de entre el 5% y el 14%. En cambio, varios instrumentos en moneda local conservaron buena parte de sus ganancias medidas en dólares al contado con liquidación.
Dentro de la curva en pesos, los títulos CER ajustados por inflación recuperaron atractivo después de los movimientos recientes. Según Portfolio Personal Inversiones, durante la última semana los rendimientos reales de los bonos bajaron en todos los tramos, con una compresión algo más intensa en los segmentos medio y largo. Los títulos con vencimiento durante lo que resta de 2026 recortaron sus rendimientos en unos 20 puntos básicos, frente a una reducción de 30 puntos básicos en el resto de la curva.

Actualmente, en el tramo corto, los bonos CER ofrecen rendimientos de entre el 1% y el 4% anual por encima de la inflación. En los vencimientos intermedios, las tasas se ubican aproximadamente entre el 5% y el 8%, mientras que algunos títulos largos alcanzan niveles cercanos al 10% u 11% real anual. La curva teórica, incluso, supera el 12% en los plazos más extensos.
Estas valuaciones abren la posibilidad de combinar la actualización del capital por inflación con un rendimiento adicional significativo, siempre que los inversores mantengan los títulos durante el período previsto y que las condiciones de mercado no deterioren su precio de venta.
"Si bien la inflación implícita se acercó a nuestras proyecciones, consideramos que la cobertura CER continúa barata y que la inflación presenta riesgos al alza. En el tramo largo, donde las tasas reales se acercan al 10%, las valuaciones se volvieron relativamente más atractivas después del último ajuste, aunque también son más vulnerables a episodios de volatilidad", indicaron desde Balanz Capital.
El planteo resulta relevante porque el atractivo de los bonos CER no depende únicamente de que la inflación siga elevada. También puede mejorar su desempeño si el mercado empieza a aceptar rendimientos reales más bajos: en ese escenario, el precio de los títulos existentes subiría. Sin embargo, el movimiento inverso también es posible si aumentan las tasas exigidas por los inversores.
"Para perfiles más cautos, la Lecer X29E7 surge como una alternativa defensiva ante un escenario en el que la inflación vuelva a superar el 2% y se sostenga en esos niveles", detallaron desde IOL.