Juan Carlos Escotet es el único venezolano en la lista de los más ricos del mundo publicada por la revista Forbes en 2025. A los 66 años, el empresario nacido en Caracas y presidente del banco español Abanca logró duplicar su fortuna en apenas doce meses, mientras Venezuela continuaba atravesando su crisis económica crónica ya habitual.
Durante el último año, el patrimonio neto de Escotet alcanzó los US$ 7.300 millones, frente a los US$ 4.400 millones que acumulaba el año anterior. Con esa cifra se ubicó en el puesto 430 del ranking global de Forbes. Su nombre no es nuevo en el sector financiero, pero sí lo es el salto que dio en esta edición del listado, superando a empresarios como Amancio Ortega y Juan Roig en ritmo de crecimiento. @@FIGURE@@
Su recorrido como empresario
Fundador del grupo financiero Banesco, Escotet inició su carrera en el Banco Unión, donde trabajó mientras estudiaba economía. En 1986 abrió una casa de bolsa, Escotet Valores Casa de Bolsa, que cinco años después comenzó a operar como banco bajo el nombre de Banesco Banco Universal, convirtiéndose en el principal banco privado de Venezuela.
En 2012, Escotet compró por US$ 90 millones el Banco Echevarría, una institución con tres siglos de historia en España. Apenas un año después, esa entidad adquirió Abanca por US$ 1.300 millones, en una de las operaciones de mayor peso en el sistema financiero español.
Instalado en La Coruña, Escotet conserva la ciudadanía venezolana y mantiene un vínculo profundo con Galicia. Además de presidir Abanca, es el principal accionista del Real Club Deportivo de La Coruña, institución que apoya de manera constante incluso en sus peores momentos económicos.
A diferencia de otros multimillonarios que construyeron sus patrimonios desde el retail o la construcción, Escotet proviene del sistema bancario. Además de su rol en Abanca, lidera el Banesco Grupo Financiero Internacional, uno de los conglomerados bancarios privados más grandes de América Latina, con presencia en Estados Unidos, Panamá, República Dominicana y España.
Su estrategia de crecimiento se basó en una expansión controlada y en la inversión en sectores estables, una decisión que explicó el avance de su fortuna incluso en un año marcado por la volatilidad global.
Su vínculo con el régimen de Maduro
El vínculo de Escotet con el gobierno de Nicolás Maduro tuvo un punto de tensión en 2018, cuando Banesco fue intervenido por el Estado venezolano. El entonces fiscal general Tarek William Saab anunció por televisión el arresto de 11 ejecutivos de la entidad, a quienes acusó de cometer irregularidades y de facilitar ataques contra la moneda local. La medida incluyó la toma temporal de control del banco por 90 días.
La respuesta de Escotet fue inmediata. Utilizó su cuenta de Twitter para defender a Banesco, denunció el accionar del gobierno como "desproporcionado" y aseguró que la institución no había recibido información sobre ninguna investigación previa. Además, prometió agotar todas las vías legales para revertir la situación. @@FIGURE@@
A pesar de esa intervención y de las tensiones con el oficialismo venezolano, la fortuna de Escotet no peligra. Su estructura de negocios, con una base sólida en Europa y en distintos países del continente americano, lo mantiene al margen de las turbulencias políticas de su país de origen. Tampoco se vio afectada por la intervención de Donald Trump en Venezuela.
Su caso se diferencia del resto de los grandes nombres de la lista Forbes. En un contexto en el que los millonarios más visibles suelen estar ligados a la tecnología, el comercio o la energía, Escotet representa un perfil más clásico dentro del capitalismo financiero. Y su salto en la lista 2025 confirma que su estrategia sigue dando resultados.