Quién es Josh Kushner, el multimillonario que quiere entrar al negocio mundial de la FIFA de la mano de Infantino
El fundador de Thrive Capital pasó de vivir a la sombra de la poderosa familia Kushner a convertirse en uno de los inversores más influyentes de Silicon Valley. Tras apostar por OpenAI, Instagram y Wiz, ahora lidera el desembarco de capital privado en el negocio comercial de la FIFA, una operación que abrió un fuerte conflicto con la UEFA.

Redacción Forbes

Su padre es un magnate inmobiliario que pasó dos años en la cárcel y luego se convirtió en embajador de Donald Trump en Francia. Su hermano mayor es yerno y asesor del presidente. Josh Kushner estuvo eclipsado por ellos hasta que salió de las sombras en 2023, al ingresar a la lista de Forbes de las personas más ricas del mundo, con una fortuna estimada entonces en US$ 2.000 millones.

Fue la primera gran noticia sobre él hasta que, en abril de este año, se conoció su ingreso al grupo propietario de los San Francisco Giants, en lo que fue la primera inversión de Thrive Eternal, una nueva filial de Thrive Capital diseñada para invertir en activos culturales.

Finalmente, esta misma semana se conoció que Thrive Eternal encabezará el grupo de inversores en la nueva FIFA Forward Enterprise, que tendrá a su cargo las operaciones comerciales y los eventos de la organización que rige el fútbol mundial, incluida la Copa del Mundo, cuya última edición generó ingresos por US$ 9.000 millones. El anuncio desató la reacción de la UEFA, que amenazó con boicotear los eventos de la FIFA.

De Silicon Valley a los grandes activos culturales

Históricamente, Thrive se enfocó en la tecnología, pero fue más allá de las estructuras tradicionales del capital de riesgo: su inversión en A24, el estudio independiente más prestigioso de Hollywood, fue una señal temprana de la estrategia que perseguía. En una publicación en X, Kushner presentó esta estrategia como una apuesta a que los activos culturales serán aún más valiosos a medida que avancen la tecnología y la inteligencia artificial, marcando una nueva etapa para una firma conocida por sus inversiones tecnológicas.

Thrive Capital administra activos por aproximadamente US$ 25.000 millones y recaudó más de US$ 10.000 millones a principios de este año para el mayor fondo de su historia, incluyendo un vehículo de US$ 9.000 millones destinado a grandes inversiones en compañías en etapas avanzadas y otro de US$ 1.000 millones para inversiones en etapas tempranas.

Hoy, Kushner tiene un patrimonio neto estimado en US$ 5.200 millones, en gran parte gracias a su participación del 66% en Thrive Capital. En 2012 cofundó la aseguradora de salud Oscar Health, que salió a bolsa en 2021. 

Thrive es uno de los mayores accionistas externos de OpenAI y también invirtió en Instagram, Stripe, Databricks, la startup de programación Cursor y la empresa de ciberseguridad Wiz, que Google adquirió el mes pasado por US$ 32.000 millones en la mayor compra de su historia.

En 2021, la unidad de Goldman Sachs, Petershill Partners, invirtió unos US$ 120 millones en Thrive a cambio de una participación estimada del 3%. La operación valoró a la firma en US$ 3.600 millones. Josh posee cerca de dos tercios de la compañía, una participación que Forbes estima en US$ 1.900 millones tras aplicar un descuento conservador del 20% por tratarse de una empresa privada.

Qué hizo Josh para salir de la sombra de la familia Kushner

Kushner, que fundó Thrive en 2010, se ganó una reputación como un inversor "práctico". Eso le permitió conquistar a fundadores de algunas de las startups más destacadas de la última década, entre ellas Airtable, Robinhood, Spotify, GitHub, Slack, Fanatics, Plaid, Twitch, Warby Parker y la marca de shapewear Skims, de Kim Kardashian.

En diciembre de 2016, poco después de que el suegro de Jared fuera elegido presidente, Forbes estimó que todo el clan Kushner tenía una fortuna cercana a los US$ 1.800 millones. Más de la mitad de ese patrimonio estaba vinculado a los activos inmobiliarios de Kushner Companies, entre ellos el edificio de 666 Fifth Avenue, en Manhattan, y la antigua sede de la Torre de Vigilancia de los Testigos de Jehová, sobre la costa de Brooklyn.

El clan de los Kushner: Jared (izquierda), Josh (centro) y Charles (derecha).

Josh nunca tuvo un papel activo en Kushner Companies, que pasó a manos de Jared después de que su padre, Charles Kushner, fuera a la cárcel en 2005 por contribuciones ilegales a campañas políticas, evasión fiscal y manipulación de testigos.

En aquel entonces, Josh todavía estudiaba en Harvard, donde Facebook acababa de lanzarse, y estaba ocupado cofundando varias startups. Más tarde, en 2009, ingresó en la Harvard Business School, y comenzó a invertir el dinero que había ganado trabajando en Goldman Sachs como inversor ángel en empresas como Kickstarter y GroupMe, mientras la mayoría de sus compañeros realizaba pasantías de verano.

La apuesta dio resultado y llamó la atención de Joel Cutler, cofundador de General Catalyst, quien lo convenció de crear su propio fondo y respaldó el proyecto desde el comienzo. Cutler y General Catalyst lideraron la ronda inicial de financiación de US$ 5 millones de Thrive en 2010 y lo presentaron a otros inversores.

Josh recaudó otros US$ 40 millones de la Universidad de Princeton y de otros fondos patrimoniales en 2011. Un año después, logró ingresar en la ronda Serie B de Instagram junto a firmas como Sequoia Capital, invirtiendo cuando la empresa estaba valuada en US$ 500 millones. Apenas unos días más tarde, Facebook compró Instagram por US$ 1.000 millones, duplicando el valor de esa inversión.

Según Kevin Systrom, cofundador de Instagram, Josh se ganó ese lugar. "Había invertido tiempo en Instagram un año antes de invertir dinero", dijo Systrom a Forbes en 2017. "Su capacidad para identificar oportunidades y su pensamiento estratégico importaban mucho más que cualquier pedigrí".

Jamel Toppin para Forbes. 

Su reputación como inversor "práctico" también le abrió las puertas de otros emprendedores de alto perfil, como Daniel Ek, CEO de Spotify. "Josh se ensucia las manos y entiende el recorrido. A los fundadores les gusta eso y consigue entrar en operaciones muy competitivas", afirmó Ek a Forbes en 2017.

Fracasos, millones y una nueva apuesta por el deporte

No todo fue éxito. Oscar Health, la aseguradora que cofundó Kushner, estaba valuada en US$ 2.700 millones en febrero de 2016, antes de que Jared Kushner llegara a la Casa Blanca junto a su suegro. Salió a bolsa en marzo de 2021 con una valoración de US$ 7.300 millones, tras abandonar su modelo inicial basado en Obamacare. Sin embargo, durante el año siguiente su capitalización bursátil cayó hasta los US$ 1.700 millones, mientras Thrive mantuvo una participación cercana al 20% en la compañía.

En octubre de 2018 se casó con la modelo Karlie Kloss. Cinco meses después, el aficionado de toda la vida al básquet adquirió una participación del 2,5% en los Memphis Grizzlies de la NBA por unos US$ 30 millones. Kushner y Kloss dieron la bienvenida a su hijo Levi Joseph en marzo de 2021, seis meses después de comprar una mansión en Miami Beach valuada en US$ 22 millones, cerca de la propiedad de Jared Kushner e Ivanka Trump. Más tarde se mudaron a un chalet de US$ 43 millones en el Puck Building de Nueva York, propiedad de la familia Kushner y sede de Thrive Capital.

Ahora, de la mano de Gianni Infantino, está en el pórtico de uno de los mayores negocios del deporte mundial: el fútbol.