Elon Musk atacó al director del controvertido documental sobre su vida: “No tiene integridad”
Conor Murray Colaborador
Conor Murray Colaborador
El estreno del documental de casi cuatro horas sobre la trayectoria de Elon Musk reavivó la pelea pública entre el empresario y el director Alex Gibney. El dueño de Tesla y SpaceX cuestionó con dureza al cineasta, puso en duda su trabajo y, según reportes, su abogado amenazó con iniciar acciones legales contra la productora.
“Se propuso deliberadamente crear un artículo difamatorio”, escribió Musk en X. En la misma publicación, afirmó que Gibney, ganador de un premio Oscar, “carece de toda integridad”. Las críticas llegaron pocos días después del estreno de la película en el Festival de Cine de Venecia.
Las primeras críticas fueron favorables para la producción. El documental obtuvo inicialmente un puntaje del 100% en Rotten Tomatoes, con base en las primeras 12 reseñas publicadas en la plataforma.
Musk también apuntó contra Gibney en varias publicaciones que hizo durante la semana en X. Lo llamó “viejo amargado que perdió la cabeza hace mucho tiempo” y “ser humano horrible”. En otro mensaje fue todavía más lejos: “La mierda de perro merece más respeto que Gibney”.
El empresario también cuestionó a las personas que participaron en el documental. Entre los entrevistados aparecen su exnovia Ashley St. Clair, su exesposa Justine Musk y su padre, Errol Musk, con quien mantiene una relación distante. “Gibney simplemente reunió una lista negra de personas que o bien tienen cuentas pendientes conmigo o ni siquiera me conocen (pero aun así tienen cuentas pendientes)”, sostuvo Musk.
También criticó la duración de la película y volvió a apuntar contra el trabajo del director. Afirmó que el documental “comete el pecado capital de ser aburrido durante 4 horas” y calificó a otras producciones de Gibney como “aburridísimas”.
La controversia también pasó al terreno legal. Según informó The Hollywood Reporter, Alex Spiro, abogado de Musk, envió una carta a Jigsaw Productions, la productora de Gibney, por una referencia que aparecería en el documental sobre Starlink. El planteo sostiene que los satélites de la empresa de Musk habrían sido utilizados de alguna manera para influir en las elecciones presidenciales de Estados Unidos en 2024. Spiro rechazó esa versión en una carta fechada el 3 de septiembre.

“Se les advierte, antes del lanzamiento, que la insinuación es falsa, que el material que la refuta es público y que optaron por no escuchar el resto”, escribió el abogado. Spiro también cuestionó el proceso detrás de la película. “Este proyecto no comenzó como una investigación. Comenzó con una conclusión”, afirmó. Además, aseguró que Gibney “se negó a verificar los hechos con nosotros”.
Jigsaw Productions respondió a la carta de Spiro con un comunicado. “El derecho a participar en un debate abierto y a examinar con base en hechos a figuras públicas poderosas está protegido por la Primera Enmienda, algo que debería ser reconocido y defendido por todos los estadounidenses, incluidos los asociados de Elon Musk, quien se proclamó 'absolutista de la libertad de expresión'”, señaló la productora, según The Hollywood Reporter.
La polémica también alcanzó a Ashley St. Clair. Ella afirmó que rechazó un acuerdo de confidencialidad por US$ 40 millones que le habría impedido participar en el documental. Musk negó esa versión. “Nunca se le ofreció eso y tiene un historial de hacer afirmaciones falsas”, escribió el empresario el miércoles en X.
La película de Gibney, que se estrenó el martes en el Festival de Cine de Venecia, repasa la vida personal y profesional de Musk, así como el camino que lo llevó a construir su fortuna.
El director intentó entrevistarlo para el documental, pero Musk ya había expresado públicamente su rechazo al proyecto. En 2023, lo calificó de “ataque difamatorio” y llamó “idiota” a Gibney. Como Musk no participó como entrevistado, la película recurrió a un avatar generado por computadora que recrea su apariencia y utiliza declaraciones reales del empresario.
En una entrevista con The Hollywood Reporter, Gibney explicó qué buscó transmitir con la película. “Lo aterrador podría ser que [Musk] está loco, es muy rico y poderoso. Esa es la señal de alarma que da la película”, afirmó.
El crítico David Rooney, de The Hollywood Reporter, calificó tanto al documental como al Musk generado por computadora como una “joya de genialidad creativa” y sostuvo que la película presenta la información de una forma “muy persuasiva que dejará a muchos espectadores helados”.
Matthew Carey, de Deadline, escribió que la producción resulta “fascinante desde el principio” y sostuvo que su extensa duración es “necesaria para afrontar el inmenso impacto de Musk en la vida y la política contemporáneas”. También señaló que el documental retrata al empresario como “un hombre sin escrúpulos, ambicioso y narcisista, hijo de un padre distante y difícil”.
La disputa se produce mientras Musk conserva una de las mayores fortunas del mundo. Según Forbes, su patrimonio ascendía a US$ 932.600 millones hasta el jueves por la tarde. El empresario también posee cerca del 38% de SpaceX y alrededor del 11% de Tesla.
*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.