Italia conserva su lugar entre los destinos favoritos de los viajeros y siempre suma motivos para salir a descubrir nuevos tesoros. El lago Como, Pompeya y los sitios que recomiendan los escritores de viajes, como las antiguas termas de los Campos Flégreos y la agreste Garfagnana, en Toscana, marcan algunas de las tendencias de viaje en Italia, con alternativas para todos los gustos.
Además, el impulso del turismo gastronómico lleva a muchos viajeros hacia restaurantes frente al mar en Positano, Cerdeña, Liguria y Apulia, donde la buena comida ocupa un lugar central.
CNTraveler publicó recientemente una lista de las mejores actividades para hacer en el lago de Como, como visitar el Museo del Fin de la Guerra, donde detuvieron a Mussolini al final de la Segunda Guerra Mundial; el Museo de la Seda, que celebra el rol de Como como capital de la seda en el siglo XIX; y Villa Gaze, escenario de las franquicias de James Bond y Star Wars.
Lonely Planet enumera las mejores excursiones de un día desde Roma, entre ellas las antiguas ruinas de Ostia Antica; la Ciudad de los Muertos de Cerveteri, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO; y, por supuesto, Pompeya. Además, sus autores destacan escapadas italianas menos conocidas, como las antiguas termas de Campi Flegrei, al oeste de Nápoles, y Garfagnana, en la Toscana.
Combinaciones entre gastronomía y hoteles en Italia
La agencia de viajes Citalia, especializada en viajes a Italia, presenta los restaurantes frente al mar más espectaculares del país y combina cada propuesta con hoteles cercanos, en línea con la tendencia de quienes buscan viajes centrados en la gastronomía. Su estudio revela que más de dos de cada cinco viajeros (42%) consideran que la comida y la bebida representan el factor más importante al momento de elegir un destino. Las catas de vino y las visitas a viñedos también despiertan un gran interés.
La Sponda, en Positano, ofrece el escenario ideal para disfrutar de espaguetis con langosta al atardecer, con vistas al elegante Palazzo Murat. En Cerdeña, Le Dune invita a degustar pasta con bottarga durante un almuerzo prolongado, con vistas panorámicas a la playa de Campana, y a hospedarse en el Conrad Chia Laguna Sardinia. @@FIGURE@@
En la Costa Amalfitana, los viajeros pueden seguir los pasos de Stanley Tucci en su libro “En busca de Italia” y probar el plato estrella del Ristorante Lo Scoglio: los Spaghetti alla Nerano (espaguetis a la nerana con calabacín frito y provolone del Monaco). Allí pueden nadar en las tranquilas calas de Marina del Cantone, comer en el restaurante familiar fundado en 1958 con productos de su propia finca y, al atardecer, disfrutar de una comida con vistas al mar. El Hotel Marincanto se encuentra muy cerca, frente al mar.
Quienes prefieren el pulpo pueden almorzar descalzos sobre la arena en La Pineta, un restaurante con estrella Michelin en la Toscana, y alojarse en el Augustus Hotel and Resort. Heather Green, de Citalia, señaló: "La Pineta tiene un encanto especial, sin pretensiones, porque permite comer descalzo en la playa y, aun así, la selección de ingredientes y la técnica resultan excepcionales. Recomiendo ir a la hora del almuerzo, cuando el mar y el sol se integran a la experiencia".
Como alternativa, los viajeros pueden elegir el menú degustación para la cena en el Ristorante Sarri, en Liguria. El chef Andrea Sarri, reconocido con una estrella Michelin, propone crudo de mariscos con aceite de oliva de Liguria, tartar de lubina, carpaccio de pescado y pasta de temporada elaborada con los productos frescos del día. Antes de dirigirse al Royal Hotel Sanremo, los visitantes pueden recorrer el centro histórico de Porto Maurizio.
La Grotta Palazzese, en Apulia, ocupa una cueva de piedra caliza sobre el Adriático y se ubica entre los restaurantes más espectaculares de Italia. Allí, los comensales pueden degustar lubina, vieiras, langosta y caviar. Conviene llegar antes del atardecer: el lugar, que en el siglo XVIII albergaba banquetes, hoy cuenta con la dirección del chef apuliano Martino Ruggieri, cuyos menús degustación destacan los mariscos regionales y los sabores refinados del sur. Los viajeros pueden disfrutar de un baño en la cala bajo el puente de Monachile antes de dirigirse a Il Melograno, una masseria del siglo XVI rodeada de olivares.
Los viajeros también pueden probar Da Gemma, abierto desde 1872 en la Costa Amalfitana, donde sirven linguine alle vongole, ideales para almorzar después de recorrer la ciudad de Amalfi. El Hotel Marina Riviera ofrece vistas al mar Tirreno y una piscina en la terraza. Además, los visitantes pueden conocer el Museo del Papel de Amalfi, ubicado en una antigua fábrica de papel del siglo XIII.
Para quienes buscan descubrir nuevos lugares en entornos pintorescos dentro de los destinos turísticos más atractivos de Italia, estas joyas costeras ofrecen una excelente fuente de inspiración.
*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com