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Temporada alta de expediciones a Marte: ¿un camino a la colonización?

Matías Loewy Forbes Staff

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En el curso de dos semanas, se lanzan las primeras misiones árabes y chinas al planeta rojo y una de la NASA que podría ser “el puntapié inicial para el futuro desarrollo de misiones tripuladas y de la terraformación”, según un experto.

11 Julio de 2020 12.19

Quizás no sea inoportuno mirar a Marte cuando una pandemia pone tan difícil la vida en la Tierra. En las próximas semanas, tres misiones no tripuladas saldrán dirigidas al planeta rojo, incluyendo las primeras con ese destino de árabes y chinos y una de la NASA que podría transformarse en el punto de partida de los planes ambiciosos para su “terraformación”, o transformación de su hábitat para volverlo hospitalario con los seres humanos.  
Todas deben aprovechar una ventana de lanzamiento de dos semanas, que se produce cada 2,2 años cuando las órbitas respectivas de la Tierra y Marte alcanzan su mayor acercamiento, lo cual reduce el tiempo de viaje y del combustible necesario para llegar a destino.  
Tal como explica para FORBES Jamie Carter, las tres misiones programadas son: 

*Emirates Mars Mission (Emiratos Árabes Unidos), entre el 15 de julio y el 3 de agosto. La primera expedición planetaria de un país árabe va a despegar del Centro Espacial Tanegashima, en Japón. La sonda “Hope” va a entrar en órbita en febrero de 2021 para estudiar de qué manera la atmósfera inferior de Marte afecta su atmósfera superior.  
*Huoxing-1 (China), entre el 23 de julio y primeros días de agosto. Está programado que despegue con el cohete lanzador Long March 5 desde Haina, China. Consistirá en un módulo que entrará en la órbita marciana entre el 11 y 24 de febrero del 2021, y el 23 de abril va a poner en la superficie del planeta un rover o vehículo que va a explorar el terreno durante 90 días.  
*Mars 2020 (NASA, Estados Unidos), entre el 30 de julio y el 11 de agosto. A lanzarse desde Cabo Cañaveral, va a depositar al rover Perseverance en el cráter Jezero de Marte el 18 de febrero de 2021. Va a buscar signos antiguos de vida y también va a recolectar muestras de roca y suelo que serán transportados a la Tierra en una próxima misión.  

“De las tres, esa es la misión más importante”, asegura Diego Córdova, periodista especialista en vuelos espaciales y sondas interplanetarias, y autor del libro “Huellas en la Luna” (2019). “Además de tomar 25 muestras de suelo marciano que por primera vez van a ser mandadas a la Tierra, va a llevar un pequeño helicóptero, Ingenuity, que va a realizar cinco vuelos de tres minutos cada uno. Será el primer vehículo volador en otro mundo, un hito tecnológico”.  


Pero, además, Mars 2020 va a realizar un experimento para ver si se puede generar oxígeno a partir de dióxido de carbono de la atmósfera. “Estoy convencido de que esta misión que va a despegar ahora va a ser el puntapié inicial para el futuro desarrollo de misiones tripuladas y de la terraformación, que es la gran idea de Elon Musk”, afirma Córdova, quien el próximo miércoles 15 a las 18.00 va a exponer en el YouTube  de la Fundación Azara y la Universidad Maimónides sobre la nueva era espacial.  

Si bien la NASA aclaró que las iniciativas de terraformación no estaban en sus prioridades inmediatas, numerosos científicos consideran que sigue siendo una opción viable. En un trabajo reciente publicado en la revista Life Sciences in Space Research, por ejemplo, expertos en geografía y estudios ambientales de una universidad de Canadá postularon que futuras misiones transporten a Marte ciertas plantas, en especial, gramíneas del género Poa, que podrían prosperar en ese ambiente y empezar a producir el oxígeno necesario.  

Los desafíos tecnológicos y económicos de la terraformación y colonización de Marte son muy grandes, pero los más entusiastas apuestan a que podrán superarse.  Robert Zubrin, un ingeniero aeroespacial que escribió “The Case for Mars: The Plan to Settle the Red Planet and Why We Must “ (1996) y otra decena de libros sobre la cuestión, imagina progresos en campos tales como la biotecnología o la nanorrobótica que permitirán habitar Marte dentro de 100 años. “Ellos van a hacerlo”, anticipa.