El desarrollo de una red social propia por parte de OpenAI parece cristalizarse en torno a una misión singular: acabar con el problema de los bots que ha convertido la plataforma antes conocida como Twitter en un pozo inagotable y tóxico.
Fuentes al tanto del proyecto le contaron a Forbes que la red social, todavía en una etapa inicial de desarrollo, fue pensada como una plataforma exclusiva para personas reales. Eso podría resultar atractivo para el gigante de la inteligencia artificial, que busca aprovechar el impulso de sus productos virales, ChatGPT y Sora. Sin embargo, si llegara a lanzarse, entraría en un mercado dominado por plataformas ya instaladas y con mucho peso, como X, Instagram y TikTok. @@FIGURE@@
La aplicación está en manos de un equipo muy reducido —menos de 10 personas— y podría incorporar algún sistema de verificación biométrica de identidad. Voceros con conocimiento del desarrollo le contaron a Forbes que el grupo evalúa pedirles a los usuarios una "prueba de identidad" a través del Face ID de Apple o del World Orb, un escáner ocular del tamaño de un melón que utiliza el iris para generar una identificación única y verificable. World es operada por Tools for Humanity, una compañía que fundó Sam Altman, CEO de OpenAI, y que actualmente preside.
Una verificación biométrica real permitiría asegurar que cada cuenta en la red social de OpenAI esté vinculada a una persona. Aunque plataformas como Facebook y LinkedIn intentan comprobar la identidad de los usuarios, suelen hacerlo a través de un número de teléfono, correo electrónico o patrones de comportamiento y conexiones. Ninguna implementó hasta ahora una solución biométrica que, en teoría, pueda confirmar de forma definitiva que se trata de un ser humano. Sin embargo, organizaciones que defienden la privacidad ya alertaron sobre los riesgos de sistemas como el de World, ya que los escaneos de iris no pueden modificarse y, si caen en manos equivocadas, podrían generar consecuencias graves. @@FIGURE@@
Todavía no está claro cómo esta red social se integrará con los productos que OpenAI ya tiene en marcha, aunque algunas fuentes sostienen que probablemente permitirá usar inteligencia artificial para generar contenido, como imágenes o videos. Instagram, de Meta, que en septiembre contaba con 3.000 millones de usuarios activos por mes, ya permite crear imágenes con IA desde la propia aplicación. Por ahora no hay una fecha definida para el lanzamiento de la red social de OpenAI, y las fuentes advirtieron que el proyecto podría cambiar de forma sustancial antes de llegar al público.
OpenAI evitó hacer comentarios. En abril, The Verge ya había informado que la compañía trabajaba en una red social.
Durante años, las redes sociales arrastraron el problema de las cuentas manejadas por bots, que simulan ser personas para inflar el precio de criptomonedas o amplificar discursos de odio y distorsionar la percepción pública. Twitter fue uno de los casos más notorios, y la situación empeoró cuando Elon Musk compró la empresa, la rebautizó como X y despidió a cerca del 80% del personal, incluyendo al equipo de confianza y seguridad encargado de moderar publicaciones y eliminar bots.
Musk ya había prometido combatir los bots antes de comprar Twitter y, en 2025, la compañía eliminó cerca de 1,7 millones de cuentas en una purga para reducir el spam en las respuestas. Aun así, el problema persiste. @@FIGURE@@
Altman, que usa X de forma regular desde 2008, expresó varias veces su frustración con los bots. En septiembre, publicó en X: “de alguna manera, el Twitter/Reddit con IA se siente muy falso, algo que no ocurría hace uno o dos años”. Días antes, ya había planteado una inquietud similar al citar la teoría de la internet muerta, que sostiene que desde 2016, internet está invadida por actividad no humana. “Nunca me tomé muy en serio la teoría de la internet muerta, pero parece que ahora hay muchísimas cuentas de Twitter gestionadas por LLM (IA)”, precisó.
OpenAI tiene un historial fuerte en el desarrollo de productos que se vuelven virales entre los usuarios. ChatGPT, que impulsó la popularidad de la inteligencia artificial, llegó a 100 millones de usuarios en solo dos meses y hoy supera los 800 millones. Su aplicación de video con IA, Sora, alcanzó el millón de descargas en menos de cinco días, una velocidad de crecimiento que incluso superó a la de ChatGPT.
Aun con ese antecedente, si OpenAI decide lanzar una red social, enfrentará una competencia difícil. Tendrá que medirse con Threads, de Meta, que ya alcanza la misma cantidad de usuarios móviles diarios que X, y con plataformas emergentes como Bluesky, que superó los 40 millones de usuarios. Además, deberá lidiar con gigantes como Instagram y TikTok, que encabezan la pelea por convertirse en los principales espacios para el contenido generado con IA. “Los feeds están empezando a llenarse de contenido sintético”, escribió en diciembre Adam Mosseri, director de Instagram.