El espacio se convirtió en el nuevo destino para la inteligencia artificial. Grandes empresas tecnológicas, como SpaceX, Nvidia, Google y Blue Origin, anunciaron planes para instalar centros de datos en órbita. Sin embargo, como expliqué hace unas semanas, esos proyectos enfrentan fuertes obstáculos económicos y de ingeniería por las propias leyes de la física.
En ese contexto, Loft Orbital, una empresa con sede en San Francisco que construye plataformas satelitales estandarizadas para distintos clientes, propuso una alternativa para llevar la IA al espacio, al menos en el corto plazo. La compañía planea lanzar este año una constelación de 10 satélites dedicada a ejecutar sistemas de inteligencia artificial en órbita para tareas concretas, como el monitoreo ambiental o el trabajo de las fuerzas de seguridad. @@FIGURE@@
No será sencillo. Paul Lasserre, quien lidera el proyecto, lo explicó con claridad. La inteligencia artificial en el espacio, con la tecnología actual, enfrenta limitaciones importantes. Una de ellas es la energía: cada satélite tendrá disponibles unos 500 watts. Es menos potencia que la que consume una computadora gamer de alta gama. Además, los chips y el hardware deben resistir la radiación espacial. A eso se suma otro problema: las fuertes restricciones de ancho de banda, que reducen la velocidad para subir y bajar datos.
Estas limitaciones explican por qué Loft no usará modelos grandes como Claude o ChatGPT en el espacio. En cambio, la empresa trabajará con modelos de inteligencia artificial más livianos, capaces de funcionar directamente en los satélites. Estos sistemas analizarán la información que recojan cámaras y otros sensores para enviar alertas a los equipos en tierra sobre situaciones que requieran atención, como posibles incendios forestales o actos de piratería. Ese aviso podría derivar en una acción inmediata de las fuerzas de seguridad. También podría llevar a que se priorice la descarga de datos satelitales de esa zona para analizarlos luego en centros de datos terrestres.
Lasserre reconoce que, al tratarse de modelos más pequeños, existe el riesgo de que generen falsos positivos. Sin embargo, compara esta estrategia con los primeros sistemas de inteligencia artificial aplicados a imágenes médicas, que servían para priorizar a los pacientes que debían revisar los médicos. Incluso cuando el sistema no acertaba siempre sobre el nivel de riesgo, ayudaba a que los profesionales atendieran antes a quienes podían tener problemas más urgentes.
Además de brindar estos servicios a sus clientes, Loft también planea crear un mercado de aplicaciones de inteligencia artificial en sus satélites. La idea es que socios gubernamentales y empresas desarrollen y desplieguen sus propios algoritmos en los sistemas de la compañía. Lasserre también contó que la empresa trabaja en mejorar la inteligencia artificial aplicada al análisis visual. Ese desarrollo permitirá integrar datos de distintos tipos de sensores para comprender mejor qué ocurre en la superficie de la Tierra.
"Esto apunta a convertir a los satélites en sistemas inteligentes y autónomos", dijo. "En lugar de que sean solo cámaras en órbita", completó.
*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com