La alianza global entre KPMG y SAP entró en una nueva etapa. La big four pasó a ser Socio Global Estratégico de Servicios de la compañía alemana, el nivel más alto dentro de su programa de socios. Con ese movimiento, ambas empresas buscan acelerar la adopción de inteligencia artificial en organizaciones que necesitan modernizar sistemas, ordenar datos y obtener resultados concretos en sus operaciones.
El acuerdo amplía el vínculo que las dos compañías ya tenían. En 2024, KPMG se sumó al programa SAP PartnerEdge para acompañar a sus clientes en procesos de transformación digital. Ahora, con el nuevo estatus dentro del ecosistema de SAP, la consultora accede a una instancia más profunda de colaboración global, con mayor cercanía a los programas de innovación de la tecnológica y más capacidad para crear soluciones junto con sus equipos.
Para las empresas, la novedad llega en un momento en el que la IA dejó de ser una promesa experimental. Su adopción exige plataformas confiables, datos integrados, gobierno interno y una arquitectura capaz de escalar. Ese es el terreno donde KPMG y SAP quieren disputar más espacio, con una propuesta que integra nube, ERP, SAP Business AI y conocimiento por industria.
Un acuerdo que eleva el lugar de KPMG dentro del ecosistema SAP
El nuevo rol de KPMG como Global Strategic Services Partner le da acceso prioritario a la innovación de SAP. Eso incluye la participación en programas tempranos, la posibilidad de trabajar sobre nuevas capacidades como Joule y agentes de IA, y una mayor intervención en la definición de soluciones para necesidades concretas de las empresas.
En la práctica, la consultora gana un lugar más cercano al diseño tecnológico, no solo a la implementación posterior.
La alianza amplía el rol de KPMG dentro del ecosistema de SAP. La consultora no solo acompaña implementaciones, sino que también gana espacio en la coinnovación, el desarrollo de soluciones por industria y la salida al mercado de propuestas empaquetadas junto con SAP.
En la Argentina, Néstor García, presidente y CEO de KPMG Argentina, sostuvo que la ampliación de la alianza global también tiene impacto local. Según explicó, el nuevo acuerdo permite acompañar a las organizaciones en sus procesos de transformación con una mirada cloud-native y AI-first, a partir de la combinación entre conocimiento sectorial y capacidades tecnológicas de SAP.
La lectura regional de SAP va en la misma dirección. Claudia Boeri, líder de la compañía para Latinoamérica y el Caribe, señaló que la alianza con KPMG representa un paso relevante para construir el futuro digital de la región. También remarcó que en América Latina, y en particular en Argentina, las compañía demandan transformaciones reales, basadas en IA y con impacto medible en el negocio.
Las innovaciones de SAP que KPMG ya incorporó a su trabajo
Además de la ampliación de la alianza, KPMG ya venía a la vanguardia en la adopción de distintas innovaciones de SAP. Entre ellas está SAP Joule for Consultants, donde KPMG figura como uno de los mayores adoptantes de esta herramienta, que brinda a sus equipos acceso a conocimiento actualizado y autorizado de SAP. Su uso permite reducir tiempos de investigación, acelerar la ejecución de proyectos y ayudar a que los clientes obtengan valor en menos tiempo.
Otra innovación relevante es Joule Studio, que permite desarrollar agentes de IA diseñados para operaciones empresariales. En este caso, la colaboración entre KPMG y SAP facilita la creación conjunta y la prueba de soluciones aplicadas a necesidades reales de negocio.
También aparece SAP Business Data Cloud, una solución que permite a KPMG ayudar a sus clientes a crear una base de datos unificada, confiable y alineada con sus objetivos estratégicos. Para muchas organizaciones, este punto es central. Sin datos ordenados, la adopción de IA pierde efectividad y se vuelve más difícil medir su impacto.
IA confiable, datos y el desafío de dejar atrás sistemas heredados
La adopción de inteligencia artificial dentro de una empresa no depende solo de sumar una herramienta nueva. Requiere datos confiables, procesos claros, trazabilidad y controles sobre los modelos. Por eso, KPMG apoya su propuesta en Trusted AI, una metodología orientada a diseñar, desplegar y administrar soluciones de IA de manera responsable.
Ese marco incluye evaluación de riesgos, gestión del ciclo de vida de los modelos, trazabilidad de activos de IA y controles para mitigar sesgos. La premisa es tratar la IA como un activo auditable del negocio, no como una caja negra. Ese punto adquiere mayor peso en industrias reguladas o con operaciones complejas, como servicios financieros, consumo masivo, agro, energía y salud.
Las barreras para avanzar todavía son claras. Muchas empresas locales arrastran sistemas legacy fragmentados, falta de gobierno de datos, escasez de perfiles que combinen negocio y tecnología, y dudas sobre el retorno de la inversión. La incertidumbre económica también pesa, en especial cuando los proyectos exigen cambios profundos en procesos internos.
Frente a ese escenario, el argumento central de la alianza es que la IA puede convertirse en una ventaja competitiva si se integra sobre una base tecnológica moderna. Los sistemas heredados suelen tener baja escalabilidad, costos de mantenimiento altos y menor velocidad para innovar. La migración a la nube, en cambio, permite trabajar con plataformas más flexibles y preparadas para automatizar procesos.
La hoja de ruta para los próximos 24 meses apunta a una colaboración más intensa entre KPMG y SAP en soluciones de agentic AI y modelos de operación con mayor autonomía. Ese camino se vincula con el concepto Autonomous Enterprise de SAP, que plantea organizaciones con procesos más integrados, automatizados y basados en datos.
La oportunidad estará en demostrar que esa integración puede traducirse en proyectos con impacto concreto; para las empresas, en avanzar sin perder de vista que la tecnología solo genera valor cuando logra resolver problemas reales del negocio.