El golpe de Anthropic: Claude le arrebató a OpenAI el liderazgo en adopción de IA entre empresas de EE.UU.
Un informe de Ramp muestra que las empresas estadounidenses empiezan a elegir a Claude como primera opción para nuevos proyectos de IA.

Cuando una empresa necesita absorber más trabajo sin aumentar demasiado sus costos, la elección de una herramienta de inteligencia artificial puede impactar directamente en su presupuesto. En Estados Unidos, cada vez más compañías están optando por Claude, el modelo de Anthropic.

El índice Ramp AI de mayo de 2026, realizado con datos de tarjetas corporativas y facturas de más de 50.000 compañías de Estados Unidos, revela que Anthropic llegó al 34,4% de adopción en empresas y superó a OpenAI, que registró un 32,3%. En el último año, la firma cuadruplicó su peso en el mercado corporativo, mientras que OpenAI apenas avanzó 0,3%.

El dato marca un cambio fuerte en una categoría que OpenAI dominó tras el lanzamiento de ChatGPT.

ANTHROPIC acaba de superar a OPEN AI

¿Por qué Claude, de Anthropic, y ChatGPT, de OpenAI, aparecen cada vez más dentro de los mismos presupuestos?

Antes de declarar un ganador entre Claude y ChatGPT, conviene revisar los números con mayor atención. Los datos muestran una historia más amplia que la que sugiere el titular.

La adopción general de la IA en empresas llega al 50,6%. Al sumar las participaciones de ambos proveedores, el resultado supera con holgura esa cifra, algo posible solo si muchas compañías asignan presupuesto a los dos. El piso ronda el 16% del total: casi un tercio de las firmas que usan IA pagan a la vez por Anthropic y OpenAI. Las compañías eligen arquitecturas multimodelo, y los datos de Ramp lo exponen con claridad.

En este caso, la adopción mide una decisión concreta: qué modelo priorizan los equipos al iniciar un nuevo proyecto. Por eso pesa la convergencia. Anthropic se convirtió en la opción por defecto para el próximo desarrollo, en especial en programación, incluso en compañías que aún utilizan OpenAI en otras áreas. Con la aparición de nuevos puestos ligados a la IA por esta tendencia en programación, ese impulso podría ganar más fuerza.

Las cifras de Ramp muestran que Anthropic gana cerca del 70% de los cruces directos entre compañías que compran IA por primera vez. Los ingresos reflejan quién capturó más valor hasta hoy. La adopción, en cambio, anticipa quién puede quedarse con la próxima decisión. En un mercado multimodelo, esa señal temprana exige una mirada atenta.

Anthropic encontró el lugar exacto para Claude

¿De dónde surge este cambio? OpenAI concentró buena parte de su esfuerzo en funciones de alto impacto para el consumidor. Anthropic, por su parte, avanzó sobre el terreno donde Claude parece más fuerte: trabajo confiable, amplio contexto, respeto por las instrucciones y capacidad para operar en producción. Esa propuesta encaja con lo que las empresas necesitan cuando un piloto deja de ser una prueba y pasa a sostener ingresos reales.

El ejecutivo de comunicaciones Daniel Nestle, cofundador de Lilypath y conductor de The Trending Communicator, lo expresó con claridad en los comentarios de una publicación en LinkedIn: "Siempre que tengo la oportunidad, recomiendo a los ejecutivos de comunicaciones y marketing que contraten a Claude, y quienes se cambiaron... me lo agradecieron unánimemente". Según Nestle, el entrenamiento basado en principios de Anthropic explica el buen rendimiento del contenido, incluso bajo la mirada exigente de un editor. También asegura que Claude lo defrauda con mucha menos frecuencia que otros modelos similares.

Equipos de trabajo integran Claude, de Anthropic, en tareas clave y aceleran la adopción de IA en las empresas. (Foto: Ilustración creada con IA).

Un caso reciente en logística ayuda a entender el fenómeno. Una compañía del sector pasó de un chatbot genérico a un agente en producción que automatiza el 80% de la extracción de datos de sus conocimientos de embarque. Para esa empresa, la previsibilidad fue siempre el factor decisivo. Ese es el patrón de compra que aparece detrás de las cifras de Ramp. Las compañías ya dejaron atrás la etapa de prueba con herramientas y ahora pagan por lo necesario para que un agente en producción funcione sin supervisión constante.

El liderazgo de Claude, de Anthropic, premia a los equipos con método

Esta es la parte que los operadores conocen de cerca. El modelo nunca fue el mayor desafío. La verdadera dificultad aparece en la disciplina que lo rodea.

Los equipos que avanzaron con mejores resultados revisaron sus flujos de trabajo, sus bases de datos, sus reglas de gobierno interno y sus procesos de cambio. Ese trabajo permitió que un agente operara con autonomía y ganara confianza dentro de la empresa. El modelo funciona como insumo. El sistema, en cambio, aporta la garantía.

El economista jefe de Ramp, Ara Kharazian, autor del índice, definió el resultado como un "giro sorprendente" y destinó buena parte de su informe a explicar por qué prefiere mantener la cautela. El esquema de precios por tokens de Anthropic premia el uso más intensivo, un punto que obliga a revisar los costos cuando los presupuestos se ajustan. 

Además, esta primavera en EE.UU. surgieron quejas por límites de cómputo y fallas de confiabilidad. Un mercado tan joven puede cambiar otra vez. Por eso, la estrategia más inteligente para cualquier equipo directivo consiste en mantener independencia frente al modelo, medir ambas opciones según sus flujos reales de trabajo y evitar la dependencia de un solo proveedor.

El propio socio de datos de Anthropic eligió la cautela, y sobran razones para entenderlo. Su modelo de precios por tokens premia el uso intensivo, una variable que exige revisar los costos con precisión cuando los presupuestos entran bajo presión. Esta primavera también surgieron problemas de capacidad de cómputo y reclamos por fallas de confiabilidad. 

En un mercado tan joven, el liderazgo puede cambiar de golpe. Un mes exhibe impulso y el siguiente prueba su estabilidad. Para cualquier equipo directivo, lo más razonable es conservar neutralidad frente al modelo, medir ambas opciones contra sus flujos reales de trabajo y evitar la dependencia de un único proveedor.

Ara Kharazian, economista jefe de Ramp, analizó el avance de Anthropic y pidió cautela ante un mercado todavía inestable. Foto: Ramp.

Este momento confirma la regla que atravesó cada cambio profundo en las compañías: IA primero, personas siempre. Las empresas que tomaron ventaja fueron aquellas que rediseñaron la colaboración entre equipos y agentes antes de pasar a la siguiente demostración. Eligieron el modelo que probó su valor en el trabajo real y luego lo rodearon de la disciplina necesaria para sostener esa confianza.

Ante la próxima carga de trabajo, la pregunta vuelve a ganar peso. ¿Qué modelo debería entrar primero? Y, por encima de todo, ¿existe el sistema interno capaz de exprimir esa decisión al máximo?

Las cifras ya señalan a un nuevo líder: Claude, de Anthropic. Pero la ventaja duradera quedará en manos de quien consiga convertir ese modelo en una máquina estable y siempre operativa.

*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com