En una región históricamente golpeada por crisis económicas, incertidumbre, inflación, presión laboral, agotamiento emocional y miedo al futuro, la gente ya no necesita jefes robóticos; necesita referentes humanos
La búsqueda hoy se orienta a individuos con capacidad analítica, que se atrevan a cuestionar los procesos establecidos y que sientan el negocio como algo propio.
Las organizaciones en América Latina enfrentan una amenaza subestimada: el deterioro emocional de sus equipos de alto rendimiento. Lejos de ser un problema de habilidades técnicas, esta es una crisis de capacidad humana que, impulsada por el burnout silencioso, está socavando la productividad y el compromiso interno, poniendo en riesgo directo la competitividad y la sostenibilidad del negocio.
Desde hace algunos años se ha puesto muy de moda o en uso la palabra "gosthear" (de la palabra inglesa ghost que significa "fantasma") sobre todo en vínculos de pareja o afectivos y es cuando alguna de las partes deja de responder en las diferentes plataformas de comunicación o hasta desaparecer por completo. Pero, ¿qué sucede en el mundo corporativo o laboral? ¿Qué hacer cuando tus compañeros o jefes te "ghostean"? Cómo no perder la confianza mientras se esperan respuestas que no llegan.