El PBI se contrajo por cuarto mes consecutivo en medio del impacto de la sequía. Luego de la devaluación, los analistas modificaron al alza sus proyecciones para la caída de la economía en 2023.
Las firmas apuntaron por la suba de costos que dejó la última devaluación, las dificultades de acceso a divisas para importar, el incremento de la deuda comercial y la pérdida de competitividad del Programa de Incremento Exportador.
El rojo primario del Sector Público acumuló hasta julio $2,215 billones y estuvo por encima de la meta del FMI para todo el tercer trimestre. El efecto sequía en la recaudación complica el cumplimiento del objetivo anual con el organismo.
El rojo comercial de la Argentina superó los US$5.000 millones en los primeros siete meses del 2022 debido al impacto de la sequía y a pesar del endurecimiento del cepo importador. Las consultoras anticipan que las restricciones en el comercio internacional se profundizarán en los próximos meses.
La caída en el ingreso de divisas es una mala noticia para un BCRA que mantiene sus reservas netas en mínimos históricos. El salto discreto del tipo de cambio oficial no tuvo un efecto positivo en los incentivos para retener exportaciones y adelantar importaciones.
El salto discreto del tipo de cambio oficial y la victoria de Javier Milei en las PASO se vieron reflejados en las remarcaciones de la última semana. Las consultoras anticipan que el IPC viajará por encima de los dos dígitos durante los próximos meses.
el Gobierno espera que el FMI apruebe la semana que viene el desembolso de US$7.500 millones en agosto correspondientes a la última revisión del programa argentino. El desvío del resultado fiscal fue de casi $1 billón durante el primer semestre.
La inestabilidad del mercado cambiario amenaza la intención del Gobierno por frenar los aumentos de precios, acelerar la liquidación de exportaciones y mermar las importaciones. Los inversores buscan cobertura de una eventual nueva devaluación en octubre.
El equipo económico espera cerrar con las empresas productoras de consumo masivo un sendero de incrementos del 5% mensual. Por estas horas el clima en los comercios es de suma incertidumbre: las ventas están frenadas, las pocas entregas que se realizan son con precio a definir y crecen los faltantes en las góndolas.
Economistas y empresarios anticipan que las últimas medidas tendrán un traslado inmediato a precios que acelerará el deterioro de las variables sociales. La fragilidad del Gobierno y la relación con el FMI marcarán la agenda de las próximas semanas.
El Directorio del organismo tiene pendiente tratar la última revisión del caso argentino, de la cual depende un desembolso de US$7.500 millones. En Gobierno hay expectativas por la posibilidad de que se adelanten más fondos que los previstos en el último comunicado del Fondo.
Los inversores estarán atentos a la evolución del dólar, los bonos y las acciones tras la victoria del precandidato libertario en las elecciones primarias.
El BCRA giró el viernes pasado al Tesoro $250.000 millones en concepto de utilidades. Esos fondos se consumieron inmediatamente para hacer frente a las necesidades del gasto. Más presión sobre la inflación.
El funcionario conversó con Forbes sobre la situación del comercio internacional, las quejas de las empresas sobre las trabas para importar y la relación de la Argentina con el FMI. La confianza en las posibilidad de Sergio Massa en las próximas elecciones.
El think thank Fundar realizó un informe llamado: "El mercado de cambios bajo la lupa: la transición hacia la unificación". Allí advirtieron que una devaluación sin un marco de políticas adecuado podría disparar una hiperinflación.
Si bien el IPC porteño saltó solo 0,2 puntos porcentuales respecto a junio, el dato cobra mayor relevancia porque es el último que se conocerá antes de las elecciones primarias de este domingo.
El resultado de las próximas elecciones tendrán influencia en la economía de los próximos meses. La clave estará en cómo quedará configurado el panorama político tras las primarias y las expectativas que reflejen los mercados desde el lunes siguiente a ir a las urnas.
La CAME informó que durante julio el consumo en los comercios minoristas marcó una caída del 3,6% interanual. Los rubros más afectados fueron textil e indumentaria y alimentos y bebidas. Las consultoras anticipan que los precios no le darán tregua al Gobierno durante el proceso electoral.