El Gobierno de Colombia declaró la situación de desastre nacional tras el terremoto que este lunes afectó distintas regiones del país. La medida abre una nueva etapa en la respuesta a la emergencia y permite fortalecer la movilización de recursos y la coordinación entre los diferentes organismos del Estado.
Según informó Forbes Colombia, la declaración permite activar instrumentos técnicos, administrativos, presupuestarios y jurídicos especiales para atender la emergencia y avanzar posteriormente en la recuperación de los territorios afectados. La prioridad inmediata está puesta en la búsqueda y rescate de personas atrapadas, la atención de los heridos, la evaluación de estructuras y el restablecimiento de servicios esenciales.
El presidente Abelardo De La Espriella aseguró que tomó personalmente la conducción de la respuesta oficial. “He asumido directamente el liderazgo de la atención por la emergencia en San José del Palmar. He ordenado la instalación de un Puesto de Mando Unificado para coordinar la atención de los daños y de los damnificados”, afirmó el mandatario.
De La Espriella también informó que solicitó a la dirección de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) un reporte detallado sobre las necesidades prioritarias de las regiones afectadas. En paralelo, el Ejecutivo convocó de urgencia al Comité Nacional para el Manejo de Desastres, la instancia encargada de coordinar la respuesta interinstitucional frente a este tipo de emergencias.
“Estaré personalmente en Pereira”
El presidente anunció que se trasladará hasta una de las zonas afectadas para supervisar el operativo y acompañar a las personas damnificadas. “También estaré personalmente en Pereira para acompañar a los afectados y verificar la respuesta del Gobierno”, señaló.
El mensaje presidencial buscó además reforzar la presencia del Estado en medio de una emergencia que mantiene desplegados a organismos de socorro y autoridades locales. “No están solos. El Estado está presente y actuando”, sostuvo De La Espriella.
Mientras tanto, las operaciones continúan especialmente en Risaralda, Valle del Cauca y Chocó. En Cali, nueve hospitales y clínicas fueron evacuados preventivamente y el sistema de transporte MIO también sufrió afectaciones. El alcalde Alejandro Eder pidió apoyo de rescatistas de Bogotá y Medellín ante la existencia de estructuras colapsadas con personas atrapadas.
Bogotá, por su parte, preparó un contingente de 100 rescatistas para trasladarse a CATAM y ser enviados hacia las ciudades y territorios que el Gobierno nacional determine como prioritarios. “Bogotá está lista para ayudar a las ciudades más afectadas por el temblor”, afirmó el alcalde Carlos Fernando Galán.
La emergencia también produjo complicaciones en servicios esenciales. En Pereira se registraron problemas de energía y comunicaciones que dificultaron la consolidación del relevamiento, mientras que Armenia reportó daños en su sistema de acueducto. En distintas regiones continuaban las tareas de búsqueda, rescate y verificación de las consecuencias del terremoto.