Nicolás Pino ganó su cuarto mandato al frente de la Sociedad Rural con el 70,1% de los votos y seguirá hasta 2028
El presidente de la Sociedad Rural Argentina se impuso sobre su vicepresidente, Marcos Pereda, por 1.441 votos contra 592. La elección cerró una interna atravesada por diferencias estatutarias, un acuerdo de sucesión incumplido y cuestionamientos a la gestión.

Nicolás Pino continuará al frente de la Sociedad Rural Argentina durante los próximos dos años. El actual presidente de la entidad se impuso con claridad en una elección que puso fin a una interna de meses con Marcos Pereda, su vicepresidente desde 2021 y hasta ahora principal socio político en la conducción de la organización.

La lista oficialista Presencia Federal, encabezada por Pino y Carlos Odriozola, obtuvo 1.441 votos, equivalentes al 70,1% de los sufragios para presidente. La nómina opositora Renovación con Unidad, integrada por Pereda y Santos Zuberbühler, reunió 592 votos, el 28,8%, mientras que hubo 24 votos en blanco. Participaron 2.057 socios en la elección presidencial y otros 172 sufragios correspondieron a socios adherentes, habilitados únicamente para elegir integrantes de la Comisión Directiva.

La votación se desarrolló durante 49 días, bajo modalidades electrónica y presencial. Había comenzado en la última Exposición Rural de Palermo y concluyó este miércoles con la Asamblea General Ordinaria, realizada en la sede de la entidad en Juncal 4450. El resultado fue contundente en términos territoriales: de los 14 distritos en disputa, Pereda solo se impuso en Entre Ríos.

Pino y Odriozola conducirán la SRA durante el período 2026-2028, con el desafío de reconstruir la unidad de una entidad que llega a esta nueva etapa luego de una de sus disputas internas más expuestas.

De socios políticos a competidores

La elección no enfrentó a dos dirigentes ajenos entre sí. Pino y Pereda llegaron juntos a la conducción de la Sociedad Rural en 2021 y volvieron a ser reelectos como fórmula en 2024. Pero la relación comenzó a deteriorarse antes de esa renovación y, después de ella, la tregua tuvo vida corta.

Nicolás Pino, nacido en Buenos Aires en 1964, es técnico en Producción Agropecuaria por la Universidad Católica Argentina, productor y comercializador de carnes, y desarrolla actividades de cría, recría, engorde y genética en Buenos Aires y Entre Ríos. Preside la SRA desde junio de 2021.

Pereda, también nacido en Buenos Aires en 1964, es diplomado en Ciencias Económicas y Finanzas por la Universidad de Pennsylvania y Wharton School of Business. Es productor agropecuario y preside Grupo Bermejo, con operaciones agrícolas, ganaderas, forestales y apícolas en Entre Ríos y Corrientes.

El núcleo de la discusión fue la continuidad de Pino. Durante su gestión, la Rural reformó su estatuto e introdujo un límite de tres mandatos consecutivos para los cargos de presidente y vicepresidente. La oposición sostuvo que Pino ya había agotado ese límite al haber asumido en 2021 y ser reelecto en 2022 y 2024, por lo que entendía que su candidatura implicaba buscar un cuarto período.

Pino interpretó que el nuevo límite debía computarse desde la entrada en vigencia de la reforma, por lo que el mandato que acaba de concluir era el primero bajo el estatuto modificado. Aseguró, además, que su postulación contaba con el aval de la Inspección General de Justicia.

No se está haciendo absolutamente nada incorrecto”, sostuvo Pino durante la campaña. Y pidió llevar el debate al terreno de las propuestas: “Más que hacer críticas o hablar de cuestiones morales o éticas, lo que deberían hacer es presentar ideas”.

Pereda presentó la elección como una discusión institucional. “Si nuestras propias instituciones no respetan valores e institucionalidad, después no podemos exigir que funcionen las instituciones de la República”, afirmó.

El acuerdo y los registros

La campaña sumó otro foco de conflicto cuando Pereda reveló que ambos dirigentes habían firmado un documento por el cual Pino se comprometía a presentarlo como sucesor para septiembre de 2026. Pino reconoció la existencia de ese entendimiento, aunque negó que implicara una garantía de acceso a la presidencia.

Esto no es un título nobiliario. Estos lugares hay que ganárselos”, respondió el presidente reelecto.

La interna también incorporó cuestionamientos por el sistema informático destinado a administrar registros genealógicos, una de las prestaciones históricas de la entidad. El desarrollo había sido presupuestado inicialmente en alrededor de U$S 900.000, pero su costo final llegó a cerca de U$S 3 millones, con demoras y problemas de funcionamiento.

En abril, 21 socios y cabañeros enviaron una carta a Pino para pedir explicaciones sobre la contratación, el incremento de costos y el desempeño del sistema. También solicitaron una auditoría forense independiente que revisara contratos, pagos y calidad del trabajo.

La conducción de la SRA responsabilizó a la empresa proveedora y sostuvo que el proyecto se había originado dentro del plan estratégico que estaba bajo la órbita de Pereda y de su entonces asesor, Gustavo Papini. El ahora candidato opositor negó haber elegido al proveedor o controlado el contrato, y argumentó que esas responsabilidades correspondían a la presidencia, la tesorería y el área de registros genealógicos.

Pino reconoció que la herramienta no entregó el resultado esperado y que el gasto superó el presupuesto original. Sin embargo, señaló que Pereda no podía desconocer su participación en el plan estratégico y que la conducción debió reemplazar equipos para mantener el sistema operativo.

La nueva etapa

Pino lanzó su candidatura el 29 de mayo, respaldado por un documento con más de 800 adhesiones de socios, productores, empresarios y cabañeros de los 14 distritos de la entidad. La oposición cuestionó ese respaldo al sostener que algunos nombres habrían sido incluidos sin consentimiento y criticó la atribución de la conducción respecto de la baja de retenciones.

Para la nueva gestión, Pino eligió como vicepresidente a Carlos Odriozola, ingeniero agrónomo, productor, director de la SRA y coordinador de la Comisión de Carnes. “Siempre decimos que quienes formamos este grupo de trabajo en la Sociedad Rural Argentina somos un verdadero equipo”, afirmó Pino al presentar la fórmula.

Odriozola, por su parte, destacó que su objetivo será trabajar por los cerca de 4.000 socios de la institución: “Es un honor para mí poder ser parte de esta fórmula para seguir haciendo cada día más grande a la Sociedad Rural Argentina y sobre todo para seguir trabajando por los casi 4.000 socios de nuestra institución”.

El resultado le da a Pino una legitimidad electoral difícil de discutir. Pero la contundencia de los votos no elimina los temas que atravesaron la campaña: la institucionalidad, la transparencia de la gestión, el funcionamiento de servicios centrales y la representación de un sector que busca ampliar su influencia en la agenda económica argentina.