El dólar cae 10% y las acciones argentinas en Wall Street se recuperan: ¿llegó la calma al mercadó

Tras algunas definiciones políticas y la conversación telefónica entre Macri y Fernández, el dólar mayorista se ubicó en $ 55. En una jornada de caos bursátil en el mundo, los ADRs argentinos recuperan algo de su estrepitosa caída.

"El dólar a $ 60 está en un valor razonable", dijo esta mañana Alberto Fernández, en diálogo con Marcelo Longobardi en Radio Mitre. Lo mismo había dicho ayer por la tarde Emmanuel Álvarez Agis, ex viceministro de Kicillof y hombre de consulta de Fernández, en una charla organizada por Allaria Ledesma. Pero lo más curioso de su disertación fue que elogió al colega con quien compartía panel: nada menos que Luis "Toto" Caputo, el ex ministro de Finanzas y presidente del BCRA durante 100 días en el lejanísimo 2018. "33% de devaluación nos comimos con el 'dejalo flotar' (del FMI)", dijo Álvarez Agis según la reconstrucción de Clarín. Y al tiempo que reivindicó la intervención de Caputo sobre la mesa de dinero del Central para contener la devaluación, criticó la falta de muñeca del último lunes, martes y miércoles, donde el relativamente bajo volumen operado llevó a una devaluación de más del 30%.

En el inicio de la jornada de hoy, la volatilidad parece haber amainado. Confirmando, quizás, lo que venían explicando la mayoría de los analistas: que el problema es político. Así lo decía ayer Leonardo Chialva, de Delphos Investment: "La situación es técnicamente controlable. Depende más del desbande del Gobierno o que la oposición ponga palos en la rueda. El riesgo de una situación descontrolada es poco probable, pero es posible. Lo más probable es que vayamos a un nuevo equilibrio con una tasa mucho más elevada y que busque contener la demanda de pesos para que las variables no se desencajen".

Este "nuevo equilibrio", con un dólar cerca de los $ 60 y tasas todavía en torno del 75%, parece estar bendecido por la "línea abierta" que Alberto Fernández y Mauricio Macri inauguraron ayer por Whatsapp. Queda por dilucidar el veredicto del Fondo Monetario Internacional, que tiene prevista una nueva visita del italiano Roberto Cardarelli la semana próxima. Dos de los puntos centrales de esta nueva revisión oficial son la proyección del déficit fiscal y la meta de expansión de la base monetaria, que tras los acontecimientos de los últimos días quedaron en tensión. El primero, por el paquete de medidas de alivio que anunció ayer el Presidente, el cual, según detalló el ministro Dante Sica, tiene un costo fiscal de alrededor de $ 40.000 millones. Y el segundo, por las dificultades del Banco Central para colocar sus Leliq. El lunes, la expansión llegó casi a $ 160.000 millones, récord desde que Sandleris anunció la meta de expansión cero.

El acuerdo con el FMI, que prometía ser uno de los temas centrales de la campaña hacia octubre, es ya el gran tema de la transición. Y una curiosidad que no habría que perder de vista es la propia transición del organismo. Propuesta por la Unión Europea, la búlgara ex directora del Banco Mundial, Kristalina Georgieva, es la más probable sucesora de Christine Lagarde. La devaluación del yuan, la recesión mundial, el Brexit y demás conflictos de la economía globalizada permiten adivinar que Argentina no será prioridad de la agenda del organismo. Ya no habrá más deseos de que los argentinos se "enamoren" de Lagarde, como manifestó el presidente Macri en su momento. Sí de que Georgieva quiera salvar la reputación del Fondo en el experimento argentino.