El ministro de Economía, Luis Caputo, se mostró confiado en que Javier Milei logre la reelección en 2027 y aseguró que, dentro del Gobierno, no contempla un escenario en el que el Presidente pierda. Al mismo tiempo, reconoció que la economía atraviesa una etapa de menor crecimiento, aunque anticipó una recuperación de la actividad en los próximos meses.
Las definiciones llegaron durante una entrevista en La Misa, el programa de streaming de Carajo. Caputo dejó en claro que, dentro del Gobierno, predomina la confianza de cara a las elecciones de 2027. De todos modos, aclaró que desde Economía trabajan con escenarios más cautelosos ante la reacción que podría tener el mercado si aumentara la posibilidad de un regreso del kirchnerismo al poder.
Sobre la economía, reconoció que la actividad perdió velocidad en los últimos meses, aunque sostuvo que ya se advierten señales de recuperación. Esa expectativa, afirmó, se apoya en nuevas inversiones, obras de infraestructura y proyectos vinculados al RIGI. La entrevista también dejó definiciones sobre la relación con Brasil y el nuevo escenario regional tras el triunfo de Flávio Bolsonaro en la primera vuelta.
Caputo y su pronóstico para las elecciones de 2027
"Soy la persona más optimista en el Gobierno en cuanto a las elecciones. Creo que en todos los escenarios, gana el Presidente. No hay ningún escenario en el cual no gane el Presidente", afirmó Caputo.
El ministro dijo que ese optimismo no se apoya en las encuestas. Por el contrario, cuestionó la capacidad actual de los sondeos para anticipar el comportamiento de los votantes y recordó los errores que tuvieron en elecciones anteriores. "Ya no tienen mucho sentido las encuestas", sostuvo. Y agregó: "No me pueden importar menos las encuestas porque confío en la gente y en el sentido común".
Esa confianza, sin embargo, no implica que Economía descarte escenarios adversos. Caputo explicó que, aunque considera prácticamente nula la posibilidad de un regreso del kirchnerismo al poder, una parte del mercado todavía la tiene en cuenta. "El riesgo kuka es el riesgo a que gane el kirchnerismo. Si me lo preguntás a mí, es cero porque no hay ninguna posibilidad de que eso pase", señaló.
Frente a esa incertidumbre, el Gobierno busca reforzar su capacidad de respuesta financiera. Caputo vinculó la acumulación de reservas y los swaps con Estados Unidos y China a la necesidad de contar con herramientas para enfrentar una eventual corrida durante el próximo año. "Si no se da lo que pienso yo, como ministro de Economía contemplo la posibilidad de estar errado y actúo como si pudiera estarlo. Esa es mi responsabilidad", explicó.
Qué está pasando con la actividad económica
Caputo también se refirió a la desaceleración de la economía y cuestionó la interpretación del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) desestacionalizado. La serie mostró una caída de 2,9% en julio, aunque el ministro sostuvo que sus fuertes variaciones mensuales dificultan identificar la tendencia de fondo.
"Claramente está dando un nivel de volatilidad que no refleja la realidad", aseguró. Según explicó, distintos factores puntuales pueden alterar las mediciones de un mes a otro sin que eso implique necesariamente un cambio en la trayectoria general de la economía. Por ese motivo, Caputo dijo que prefiere mirar la serie de tendencia-ciclo, que busca reducir ese tipo de distorsiones. Bajo esa medición, afirmó que la actividad acumula 29 meses de crecimiento.
Eso no impidió que reconociera una pérdida de velocidad. "Lo que sí es cierto es que ahora se está creciendo a un ritmo menor al que veníamos creciendo antes. Ahora estamos creciendo al 0,2% mensual", afirmó. El ministro relacionó esa desaceleración con los shocks que atravesó la economía en los últimos meses. Como ejemplo, mencionó el impacto en los mayores costos de la energía en algunas pymes.
Aun así, dijo que agosto y septiembre dejaron señales más alentadoras y anticipó una mejora para los próximos meses. Parte de esa expectativa recae en el inicio de obras en casi 9.000 kilómetros de corredores viales, una nueva licitación vinculada a créditos hipotecarios y el avance de las inversiones asociadas al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). "Julio tuvo más que ver con el ruido macroeconómico y vamos a empezar a ver una recuperación", anticipó.
La apuesta del Gobierno por las inversiones
Caputo también hizo un balance de la reciente Argentina Week en París, en la que funcionarios, gobernadores y empresarios argentinos mantuvieron reuniones con inversores europeos.
Según el ministro, el encuentro dejó una señal favorable respecto de la percepción que se tiene de la Argentina entre quienes analizan proyectos de largo plazo. "Se está recuperando la confianza como país. Se respetaron la santidad de los contratos y no se atropelló la propiedad privada. Hay un cambio estructural", afirmó.
Caputo aclaró, de todos modos, que buena parte de esas inversiones no tendrá un impacto inmediato. Los desembolsos se concretarán de manera gradual durante los próximos años, por lo que varios de esos proyectos podrían incluso madurar bajo futuras administraciones. "Este es un gobierno que está generando inversiones para los próximos presidentes", sostuvo.
En esa misma línea, destacó la participación de gobernadores opositores en la gira. Para Caputo, que dirigentes de otros espacios políticos respaldaran la continuidad del rumbo económico fue una señal clave para los empresarios presentes. "Para todos los inversores que estaban ahí, ver a todos los gobernadores de la oposición diciendo que el rumbo no se cambie fue muy fuerte", señaló.
Brasil, Milei y el vínculo con Estados Unidos
Caputo también se refirió al triunfo de Flávio Bolsonaro sobre Lula en la primera vuelta de las elecciones brasileñas. Según explicó, el vínculo entre la Argentina y Brasil no depende de quién gobierne debido al peso histórico y comercial de la relación bilateral.
De todos modos, consideró que una mayor cercanía política entre ambos gobiernos podría facilitar el entendimiento. "Cuando tenés afinidad política, eso mejora el diálogo y las ganas de cooperar mutuamente, de trabajar juntos. De ese lado, solo puede mejorar", afirmó.
El ministro también rechazó que este nuevo escenario pueda restarle protagonismo a la Argentina en América Latina. Por el contrario, sostuvo que la llegada de Milei al poder influyó en el giro político que, según su visión, comenzó a observarse posteriormente en otros países de la región. En ese punto mencionó al secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y destacó el respaldo que la Argentina recibió del gobierno de Donald Trump. Caputo interpretó ese apoyo como parte de una estrategia más amplia de Estados Unidos para fortalecer a los gobiernos aliados en América Latina.
"En menos de un año el continente se tiñó de azul y de aliados geopolíticos norteamericanos. En términos estratégicos, lo de Trump y Bessent fue una genialidad indiscutible", sostuvo.