El IPC de Estados Unidos avanzó un 2,5% interanual en agosto, lo que marca una desaceleración frente al 2,9% interanual de julio y representa la tasa más baja desde principios de 2021.
Cuando se tienen en cuenta los costos de negociación, las limitaciones de liquidez y las idiosincrasias de la geopolítica y la toma de decisiones de los bancos centrales, se trata de un fenómeno que es a la vez real y fascinante, pero bastante difícil de aprovechar.
Entre los motivos detrás de este comportamiento bajista, se destacó el miedo a que Estados Unidos efectivamente entre en una recesión por las altas tasas de interés.
Las primas de riesgo que exigen los inversores para mantener un bono más riesgoso que los del Tesoro se ampliaron en 18 puntos básicos hasta los 111 puntos básicos en las últimas tres jornadas.
El índice S&P 500 tuvo su peor día desde 2022, pero aun así subió casi un 9% en lo que va de año. Los analistas del mercado no están entrando en pánico, pero tampoco están comprando.
La recuperación del Nikkei se produce un día después de que el índice de referencia cayera un 12,4%, su peor liquidación en un solo día desde el colapso del "Lunes Negro" de 1987.
Este jueves, el S&P 500 cayó un 1,37% hasta los 5.447 puntos, mientras que el Nasdaq 100 enfocado en tecnológicas perdió un 2,44% hasta los 18.890 puntos.