Mejoras en infraestructura, transporte público y un mayor interés por zonas menos saturadas impulsaron este fenómeno, desplazando a los barrios tradicionalmente más exclusivos del corazón porteño.
Un alto número de interesados y los precios en alza en las comunas más codiciadas de la ciudad de Buenos Aires impulsan el interés por las inmediaciones especialmente aquellas con acceso a la red de subte.