Aunque todo parezca claro durante esa charla, cada persona procesa las observaciones según su propia mirada; por eso, muchas devoluciones pierden fuerza antes de traducirse en cambios concretos.
Saber recibir una crítica puede ser un arte difícil de dominar, pero entender el valor que hay detrás de una observación incómoda puede abrir puertas insospechadas. Un recorrido por experiencias que muestran cómo una buena sacudida puede alimentar ideas potentes.
La retroalimentación, si se la implementa como una práctica continua, permitirá descubrir el potencial oculto en las personas, las causas de muchos de los inconvenientes que puedan tener por las expectativas de una y otra parte, y cómo tender un puente para conectarlas.