Un ahorrista que colocó $1.000.000 en un plazo fijo UVA en enero acumuló a fines de julio un capital superior a $1.216.000. Esto representa una ganancia nominal de $216.142 en siete meses.
Según el INDEC, el IPC pasó de crecer un 25,5% en diciembre de 2023 a avanzar "sólo" un 2,7% en diciembre de 2024. En respuesta, el BCRA rebajó la tasa de referencia desde un rango superior al 60% nominal anual hasta el nivel actual inferior al 30%.
Aquel ahorrista "común y corriente" que no necesariamente es un experto en finanzas, pero que simplemente apostó a la lógica de que los precios iban a seguir subiendo, pudo proteger cómodamente su poder adquisitivo.
Tras la baja de tasas por parte del BCRA, los ahorristas e inversores no saben exactamente en qué instrumentos financieros colocar sus pesos para proteger el poder adquisitivo.
La suba de tasas de interés de política monetaria que fijó este lunes el Banco Central (BCRA) -de 91% a 97%- impactará de manera inmediata en los nuevos depósitos a plazo fijo en pesos que se hagan desde hoy, una medida que adoptó el Gobierno para evitar que la suba de precios afecte a los ahorristas.
El nivel de plazos fijos en pesos alcanzó un nuevo récord en octubre, como consecuencia de las elevadas tasas de interés del 75% anual y de hecho, superaron a los depósitos a la vista transaccional (cajas de ahorro y cuentas corrientes).
"La caída de los títulos en pesos de la semana pasada sirvió para poner en evidencia el rol del Banco Central como prestamista de última instancia, interviniendo en el mercado y recomponiendo la curva", sostuvo el funcionario.
Colocar los pesos en un vehículo financiero que permite seguir la evolución de la inflación resulta tentador, pero hay que tener en cuenta sus riesgos.