El mercado celebró la victoria en la puja: los papeles ligados a la compradora repuntaron en el premarket, mientras que Netflix subió tras retirarse y evitar pagar de más.
Pese al refuerzo millonario de Larry Ellison, Warner Bros. Discovery desestimó la nueva propuesta por considerarla riesgosa, endeudada y jurídicamente inestable, y ratificó su preferencia por el acuerdo ya cerrado con Netflix.
La posible compra generó una disparada en la Bolsa y encendió las alarmas en la industria audiovisual. La operación, que todavía no fue confirmada por las empresas, enfrentaría trabas por el alto nivel de deuda y la necesidad de conseguir fondos frescos.