Comenzará a ofrecer sus servicios el año que viene a bancos tradiciones y digitales, fintechs, empresas financieras y grandes minoristas que operan en el país.
Los estafadores están aprovechando la oportunidad que les ofrece la creciente popularidad de los códigos QR para engañar a las personas, que suelen no distinguir cuando se trata de uno legítimo o malicioso.