El expresidente advirtió sobre los riesgos de politizar la justicia y las fuerzas armadas, señalando que el mandatario debe servir a la Constitución y no a sus intereses comerciales o personales.
Comenzó vendiendo diarios a los 12 años y luego comprando máquinas expendedoras para colocarlas en estaciones de servicio. Sin saberlo, se convertiría en uno de los multimillonarios más grandes en la historia norteamericana.