Convertido en accionista mayoritario del holding comprador, el creador senegalés puso su imagen al servicio de un avatar de inteligencia artificial que venderá productos en vivo, en múltiples idiomas y horarios.
Gracias a su comunidad de 160 millones de seguidores es un imán para marcas que buscan dar a conocer nuevos productos. Cobra US$ 750 mil por hacerlo y es una estrella de las redes sociales, los videojuegos y, ahora, del cine.