Se trata de un crédito de US$ 1.300 millones del Fideicomiso de Resiliencia y Sostenibilidad. Pueden solicitarlo países de ingresos bajos y medios, con vulnerabilidades climáticas y financieras.
Sería en el marco de su nuevo Fondo de Resiliencia y Sostenibilidad (FRS), diseñado para ayudar a los países a garantizar un crecimiento sostenible, dijo a Reuters una fuente con conocimiento directo del asunto.