En Houston, el concepto de energy dominance redefine las reglas: la energía ya no es solo un bien económico, sino la palanca de poder definitiva en un tablero donde América Latina se vuelve central.
El presidente de YPF habló desde Houston sobre la posibilidad de sumar un cuarto socio al proyecto de exportación gasífero y explicó su estrategia para manejar el valor de los combustibles.
En pleno “Super Bowl de la energía”, Doris Capurro cuenta cómo la guerra en Irán, la crisis en el Estrecho de Ormuz y el giro de EE.UU. —de la transición verde a la seguridad energética— reconfiguran el mapa global y abren una ventana única para Vaca Muerta.
Doug Burgum le dijo a Forbes que las empresas norteamericanas “están muy entusiasmadas la Argentina” y que el Hemisferio Occidental ocupa un rol clave en la seguridad energética global.
La decisión de Trump de frenar, por ahora, los ataques a la infraestructura energética iraní derrumbó el petróleo y calmó a Wall Street. Pero detrás del rebote relámpago se juega algo mucho más profundo: quién controla realmente el precio de la energía global.
El temor a un cierre prolongado de Ormuz y a nuevos golpes sobre la infraestructura energética del Golfo alimenta un escenario extremo: menos oferta, fletes más caros y una guerra capaz de disparar valores inéditos.
La decisión de la autoridad monetaria estadounidense enfría expectativas de alivio externo. Con rendimientos elevados, crece la cautela inversora y se complica el financiamiento, en un escenario que suma tensión cambiaria y presión sobre la deuda local.
La directora general de la minera confirmó la apuesta de la segunda minera más grande del mundo en nuestro país. Desde Forbes on Fifth en Manhattan, analizó el impacto de la Argentina Week y las nuevas expectativas.
La interrupción del suministro en Medio Oriente y la suba del gas abren una oportunidad para los dueños de Venture Global, que manejan grandes volúmenes sin contrato y pueden vender cargamentos en el mercado spot con márgenes extraordinarios.
Bancos globales destacan señales de estabilización macroeconómica, el potencial exportador de Vaca Muerta y precios deprimidos en acciones y bonos. Aun así, advierten que el atractivo para inversores dependerá de sostener cambios estructurales y estabilidad política.