El gobierno de Trump busca tomar acciones en nueve compañías del sector tecnológico, con IBM y GlobalFoundries entre las mayores beneficiadas por fondos ligados a la Ley CHIPS.
El viento político y financiero a favor impulsa un nuevo capítulo en la relación entre los países. Con apoyo del Tesoro estadounidense y negociaciones comerciales avanzadas, el Gobierno busca transformar la afinidad ideológica en oportunidades concretas de inversión y comercio.