Detrás de la marcha atrás apareció una pregunta incómoda para toda la industria: ¿qué pasa cuando una herramienta promete resolver problemas y al mismo tiempo puede agravarlos?
La empresa de ciberseguridad con inteligencia artificial Depthfirst consiguió US$120 millones en financiación para desarrollar una especie de "inteligencia de seguridad general" capaz de defenderse contra la IA maliciosa.
Una startup israelí aseguró que su agente superó a casi todos los participantes humanos en torneos globales de ciberseguridad y encendió alertas por la facilidad con la que estas herramientas pueden vulnerar sistemas.
Firmas con hasta 249 empleados concentraron 63% de las filtraciones detectadas durante 2025 y acumularon 352 millones de registros expuestos, según Proton, que advierte sobre ataques más frecuentes y severos.
Peritos y abogados ya se topan con imágenes de siniestros armadas por algoritmos que superan los controles básicos. Entre reclamos inflados y videos truchos, aseguradoras y tribunales ajustan reglas y cadena de custodia: la clave pasa por probar el origen, no la apariencia.
La investigación, aún en curso, apunta al grupo Sandworm, ligado a la inteligencia militar rusa, como responsable de vulnerar dispositivos mal configurados en la nube. L
La vulnerabilidad, detectada por un investigador apenas un día después del lanzamiento de Antigravity, expone riesgos graves en el uso de asistentes de programación automatizados. El hallazgo abre interrogantes sobre los controles internos y el apuro con que se publican herramientas de inteligencia artificial sin las defensas mínimas necesarias.
La compañía suiza confirmó que los atacantes aprovecharon una vulnerabilidad de día cero en un software de terceros. El robo de información fue adjudicado por el grupo Clop, que ya había ejecutado ofensivas similares contra otras firmas tecnológicas.
La inteligencia artificial se consolidó como una herramienta de doble filo; mientras los ciberdelincuentes la emplean para crear fraudes digitales cada vez más complejos, empresas y gobiernos la utilizan como instrumento de defensa para activos y usuarios.
Incode, empresa especializada en verificación de identidad con IA y aliado de ocho de los diez mayores bancos de EE.UU., acelera su expansión en el país en medio del crecimiento del fraude digital. La compañía busca convertir a Argentina en un hub clave para sus operaciones en la región.
Impulsada por veteranos de la inteligencia israelí, Tenzai irrumpió en el sector de la ciberseguridad con un modelo que automatiza el trabajo de los equipos rojos y sedujo a fondos como Greylock y Lux Capital.
Una investigación internacional reveló cómo miles de videos alojados en la plataforma fueron parte de una trama delictiva que ofrecía software trucho y "hacks" de juegos como señuelo. Los archivos descargados instalaban programas diseñados para vaciar billeteras virtuales, robar contraseñas y espiar el sistema de las víctimas.
Formada en el ejército israelí y con una obsesión por la eficiencia, Tal Kollender lidera una firma que automatiza tareas clave en ciberseguridad sin agrandar la estructura. Ya sumó gigantes como Amazon y Coca-Cola, y ahora pisa el acelerador con fondos frescos.
La firma de inversiones tecnológicas concretó su ingreso en la compañía uruguaya de ciberseguridad, en una operación que busca acelerar su crecimiento regional y fortalecer su estructura de gobierno corporativo.
Las promesas de productividad conviven con advertencias por vulnerabilidades graves. Un informe reciente detectó fallas que podrían abrirle la puerta a ataques con robo de datos y control remoto de cuentas.