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Esteban Cichello Hubner
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Se crió sin agua ni luz y hoy es profesor en Oxford: la historia de Esteban Cichello Hübner

Alex Milberg Director

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Recogió paltas, estuvo en un gallinero y hasta durmió un mes en la playa. Cómo fue la experiencia en la prestigiosa universidad inglesa, a donde llevó a Diego Maradona a dar una charla.

11 Diciembre de 2020 13.31

Esteban Cichello Hübner es un ejemplo de resiliencia. Nació en La Falda, a 70 kilómetros de la Ciudad Córdoba. Allí vivió un tiempo, antes de partir hacia Buenos Aires junto a su madre, quien decidió alejarse de su marido después de un episodio de violencia de genero. Su infancia fue dura: creció y se crio en un rancho donde no tenía luz, agua, baño ni cocina.

Sin embargo, a pesar de todas las carencias materiales, nunca le faltaron esas ganas de progresar, desarrollarse y formarse. Ya desde muy pequeño era así. "Lo único que hacía era aprender, estudiar, leer. No tenía nada para entrenarme", dijo en diálogo con Forbes en Reinventando Argentina. Comenzó a trabajar de muy niño, a los nueve años, en una dispensa mientras avanzaba en el colegio. Siempre fue un enamorado de los idiomas. Por eso, cuando el dinero le alcanzó, se compró su primer diccionario en inglés. 

Cichello Hübner confesó que su profesor de Geografía le trasladó a él uno de sus mayores sueños, que era viajar por el mundo. Después de conocerlo tomó esa idea como bandera y se la pasó recorriendo distintos lugares y conociendo nuevas culturas. Cichello contó que en un principio su sueño era irse a Israel, "así que dejé mi trabajo de recepcionista en un centro de esquí en Las Leñas y me fui a recoger palta, estuve en un gallinero y hasta dormí un mes en la playa hasta cobrar mi primer sueldo".

Logró asentarse cuando consiguió un puesto en un hotel, donde pidió trabajar turno noche para estudiar hebreo. Tiempo después, luego de mucho sacrificio, se recibió con honores en la Universidad Hebrea en Jerusalén, donde estudió la carrera de Relaciones Internacionales y Ciencias Políticas. 

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De todos modos, su vida cambió cuando llegó a Gran Bretaña y conoció Oxford. "Acá quiero estudiar", dijo en diálogo con Forbes. "Siempre hay que anhelar lo mejor. Nunca pichulear, la vida es muy corta. Yo deseaba seguir estudiando y entrar a la mejor universidad del mundo", decía.

Mandó solicitudes a las mejores universidades del planeta. Y vaya sorpresa que cuatro de ellas lo habían aceptado: Cambridge, Johns Hopkins, Stanford y la tan deseada Oxford. El problema estaba en lo económico: "Necesitaba 11.000 libras esterlinas. Y no tenía ni una".

Después de estar por Japón y París, recibió un llamado del British Council para otorgarle una beca para la Universidad de Cambridge. Él, testarudo, quería ir a Oxford. ¿Qué hizo entonces? Se atrevió y pidió una reunión con el comité de becas del British Council, viajó a Londres y los convenció para que le dieran una beca para Oxford.

Finalmente logró su cometido, y hasta se convirtió en el hombre que llevó a Diego Armando Maradona a Oxford para que diera una charla. "Siempre me inspiré en él, porque salió de una villa y logró su sueño". De a poco fue tomando vuelo, hasta convertirse en un profesor prestigioso de la Universidad. Su CV: estudió 5 carreras, habla español, inglés, francés, italiano, portugués, alemán, hebréo y árabe; y viajó por más de 80 países. 

Pensando en un consejo para los más jóvenes, dijo: "Yo soy soñador y me interesa el mensaje que les damos a los chicos que tienen sueños. Yo les digo a ellos que sueñen y que hagan lo posible para lograrlo. Sin sacrificio no hay beneficio. Prepárense, trabajen con perseverancia y estén preparados para el futuro".

En esa misma línea, agregó: "A mis alumnos les digo que hay que estudiar varias carreras. Nadie sabe cuáles serán los empleos del futuro. Se tienen que reciclar, prepararse y estar listos para cambiar. Tienen que tener un objetivo claro y acostumbrarse a fracasar y levantarse otra vez", añadía.

Para Cichello Hubner, "pensando en positivo ya se tiene la mitad del camino hecho". Por eso, recomendó dedicarle siempre un tiempo a la espiritualidad, a la meditación. "No podemos vivir en un mundo material".