La planificación y gestión financiera corporativa fue siempre en la Argentina un escenario de cambio y turbulencias, pero con la estabilización de variables fundamentales de la economía, el proceso de toma de decisiones experimenta un profundo cambio de enfoque. Los resultados de las compañías quedan a la vista sin el velo de las distorsiones macroeconómicas que antes dominaban la agenda diaria, y ante este nuevo paradigma, los CFO o gerentes de finanzas coinciden en que el rol tradicional quedó atrás, transformándose en una función mucho más protagónica dentro de las organizaciones.
Este diagnóstico casi unánime sobre la evolución de la disciplina fue el eje central del debate en el reciente encuentro Money & CFO Summit 2026 de Forbes. Del panel participaron destacados referentes del sector como Gonzálo Fernández Covaro, Chief Financial Officer de Grupo Galicia y Banco Galicia; Leandro Martínez, subgerente general del Área de Finanzas de Banco Provincia; Carlos Quintana, CFO de Farmacity; y Javier Timerman, Managing Partner de Adcap Grupo Financiero. Todos compartieron sus visiones sobre cómo liderar la estrategia en un mercado que se encamina hacia una mayor apertura.
En representación del sector bancario privado, Fernández Covaro describió el profundo cambio de paradigma de la disciplina hacia una integración total con la conducción ejecutiva de las compañías. "El rol del CFO es ser un socio estratégico del negocio, un copiloto para alinear estrategias de cómo invertir, qué rentabilidad queremos, y una serie de métricas para ver dónde generar valor, pero a la vez tratar de anticipar el futuro", precisó el ejecutivo de Grupo Galicia para definir la naturaleza analítica, comercial y prospectiva que demanda el mercado actual.
"En una Argentina con ansiedad e incertidumbre, necesitás un sistema de modelación de escenario de inflación, de tasas de interés, de sensibilidades, y tener herramientas para prepararse para lo que viene", explicó respecto a la necesidad de incorporar metodologías tecnológicas de vanguardia que permitan procesar variables con velocidad de respuesta semanal.
"Si el país sigue esta senda, el juego va a haber que jugarlo diferente: competir con márgenes más bajos, no va a haber nichos y habrá más jugadores entrando. Nuestro rol es fundamental para ver cómo jugar ese juego para ser más sostenibles, generando rentabilidad y capital para seguir creciendo y acompañar a la organización", concluyó Fernández Covaro sobre los desafíos del nuevo escenario.
Por el lado de la banca pública, Leandro Martínez aportó la perspectiva de una entidad que busca modernizar sus estructuras tradicionales a través de la tecnología y la analítica de datos. "En toda la complejidad de la tecnología aplicada al negocio la mayor dificultad es cómo convivir con la tradición del negocio, aunque ahora tiene otra forma hablando de token, de detalles tecnológicos que hay que descifrar; el rol del CFO es aprender de los que saben de esto y vincular con los más jóvenes para armar el nuevo mercado", puntualizó.
Asimismo, el ejecutivo detalló cómo las herramientas digitales y la inteligencia artificial modifican el norte de la gestión. "Con la tecnología vamos hacia una cuestión de eficiencia y reducción de costos como un banco tradicional, pero también permite proyectar cómo agrandamos el negocio, y ser una ayuda a invertir con un agente que realiza las operaciones", detalló Martínez. En esa línea, remarcó que el futuro de la banca será mucho más digital, operando cada vez más a través de las aplicaciones móviles y menos en las sucursales físicas.
Finalmente, el subgerente del Banco Provincia advirtió sobre la escala que demanda el nuevo contexto macroeconómico: "Estamos a las puertas de una enorme oportunidad en el sistema financiero que podría multiplicarse por cinco, de operar con márgenes mucho más bajos y eficiencias superiores. Es una oportunidad y un desafío enorme para trabajar distinto -como todas las industrias- al bajar la inflación", aseguró.
Desde el sector del consumo masivo y el retail, Carlos Quintana de Farmacity expuso los desafíos de coordinar una operación con más de 380 tiendas y 8.500 empleados distribuidos en 18 provincias. Para el ejecutivo, el principal cambio de los últimos 20 años es la obligación de estar fuertemente enfocados en los datos y la tecnología: "Hay que participar activamente de todos los desarrollos, con una organización ágil interdisciplinaria para trabajar fuertemente en tecnología aplicada, con IA, para llegar al detalle y ser más eficiente ".
En sintonía con este despliegue, Quintana ponderó la reciente salida de la firma al mercado de capitales para financiar sus planes a cinco años, que contemplan inversiones en logística, la apertura de franquicias y nuevas cadenas en el interior. "Desde el CFO hay que proveerle a la compañía la mayor flexibilidad posible y hoy queremos ir a un modelo más asociativo y en el contexto de una Argentina compleja, hay que estar recalculando para aprovechar las oportunidades", manifestó sobre la dinámica actual de planificación.
El directivo financiero analizó cómo el área debe transformarse en un motor que viabilice las iniciativas de los sectores comerciales. En esa línea, concluyó que la transparencia del mercado actual obliga a la excelencia operativa. "La competencia cambió el consumo y la gente es mucho más selectiva, y va a decidir ir a un lugar donde lo atienden mejor no solamente por el precio, y es algo que en la Argentina no existía porque era imposible comparar precios y eso hoy terminó".
Finalmente, Javier Timerman analizó las tendencias globales y locales del mercado de capitales, comparando su experiencia histórica como trader en Nueva York con las demandas actuales de las firmas locales de recursos limitados. El ejecutivo señaló que “el negocio local está virando desde el trading tradicional hacia el financiamiento de proyectos genuinos, lo que obliga a la conducción financiera a involucrarse en el análisis diario del impacto de cada nueva regulación sobre los sistemas de la empresa”.
"En la Argentina, en la medida que la economía se abra y bajen las regulaciones, ya no vas a poder ser un negocio de nicho porque el cliente necesita mucho más. Hoy una empresa que crece necesita poder competir en un montón de sectores", afirmó Timerman sobre la fisonomía competitiva que adopta el mercado. En esa línea, pronosticó una fuerte reconfiguración del sistema financiero local al entender que "no se puede competir haciendo una sola cosa, porque el cliente necesita mucho más. Hay 300 ALyC que se van a reducir a muchas menos porque todavía existe ese negocio de nicho".
El Managing Partner de Adcap Grupo Financiero concluyó su intervención subrayando que, frente a presupuestos acotados, la clave para sostener proyectos escalables radica en la reconversión tecnológica interna y en alianzas estratégicas entre firmas del sector. "El desafío con recursos limitados son las reciprocidades. Me junto con competidores haciendo acuerdos de reciprocidad y es la forma de aumentar el capital participando de varios negocios, pero al cliente le vas a tener que dar una gama de servicios muy grande".