Buenos Aires, en el puesto 153 del ranking de costo de vida 2020
Cae 20 posiciones respecto a las posiciones del año pasado en el que ocupaba el puesto 133. Montevideo ocupa el puesto 88, mientras que Santiago ocupa el 134.

Según la Encuesta de costo de vida 2020 de Mercer, Hong Kong encabeza la lista de las ciudades más caras para expatriados, seguida por Asjabad, Turkmenistán, situada en el segundo puesto. Tokio y Zúrich se mantienen en el tercer y cuarto puesto, respectivamente, mientras que Singapur se ubica en el quinto, dos posiciones más abajo que el año pasado. La Ciudad de Nueva York ocupa el sexto puesto, tras escalar desde el noveno lugar. Los datos de Mercer fueron relevados en el mes de marzo; las variaciones de precios en muchos lugares no fueron significativas debido a la pandemia.

Otras ciudades que figuran entre las diez más caras para expatriados en el ranking de Mercer son Shanghái (7), Berna (8), Ginebra (9) y Beijing (10). Según se desprende de la encuesta de Mercer, las ciudades más baratas del mundo para expatriados son Túnez (209), Windhoek (208), Taskent y Biskek, ambas en el puesto 206.

La reconocida encuesta de Mercer es una de las más completas del mundo, y está diseñada para ayudar a las compañías multinacionales y a los gobiernos a determinar las estrategias de compensación para sus empleados expatriados. Nueva York se utiliza como ciudad de referencia para todas las comparaciones, y las fluctuaciones monetarias se miden en comparación con el dólar estadounidense. La encuesta incluye más de 400 ciudades de todo el mundo; el ranking de este año abarca 209 ciudades de los cinco continentes y mide el costo comparativo de más de 200 artículos en cada ubicación, que incluyen vivienda, transporte, alimentos, vestimenta, artículos para el hogar y entretenimiento.

"Los cierres de fronteras, las interrupciones de vuelos, los confinamientos obligatorios y otras medidas a corto plazo han afectado no solo el costo de los bienes y servicios, sino también la calidad de vida de los asignados", observa Bonic. 

"El cambio climático, las cuestiones relacionadas con la huella ambiental y los retos que enfrenta el sistema de salud han obligado a las multinacionales a analizar de qué manera los esfuerzos de una ciudad en torno a la sostenibilidad pueden repercutir en las condiciones de vida de sus trabajadores expatriados. Las ciudades que prestan especial atención a la sostenibilidad pueden mejorar considerablemente los niveles de vida, y esto a su vez puede mejorar el bienestar y el compromiso de los empleados".

Evaluar adecuadamente las ubicaciones y ofrecer una compensación justa a los asignados internacionales es tan importante como costoso. La encuesta de Mercer revela que los costos de bienes y servicios varían con la inflación y la volatilidad de la moneda, en algunos casos aumentando y en otros disminuyendo los costos de las asignaciones en el extranjero.

"Las fluctuaciones bruscas en los tipos de cambio se deben principalmente al impacto del COVID-19 en la economía mundial", afirma Yvonne Traber, líder de Soluciones de Productos de Movilidad Global de Mercer. "Esta volatilidad puede llegar a afectar a los empleados móviles de diversas maneras, desde la escasez de bienes y servicios y ajustes de precios, hasta interrupciones en la cadena de suministro, o aquellos casos en que los empleados reciben su remuneración en la moneda del país de origen y necesitan cambiarla en el país de destino para realizar compras locales".

 

América

Si bien la recesión económica mundial comenzó a sentirse durante la primera parte del año, el fortalecimiento del dólar provocó un aumento de los costos para los expatriados en las ciudades estadounidenses. Como resultado de ello, las urbes de los Estados Unidos han ascendido en el ranking de las ciudades más caras este año. Nueva York (6) es la más cara del país, seguida por San Francisco (16), Los Ángeles (17), Honolulu (28) y Chicago (30). Winston Salem (132), en Carolina del Norte, sigue siendo la ciudad estadounidense más barata para expatriados.

En América del Sur, San Juan (66) se clasificó como la ciudad más cara, seguida de Puerto España (73), San José (78) y Montevideo (88). Managua (198) es la más barata de América del Sur. Caracas, en Venezuela, ha sido excluida del ranking debido a su compleja situación cambiaria, ya que su posición en el ranking hubiese variado considerablemente según el tipo de cambio oficial elegido. Buenos Aires ocupa el puesto 153 y cae 20 posiciones respecto al ranking del año pasado en el que ocupó el puesto 133. Por su parte, Santiago ocupa el puesto 134 del ranking de este año y tenía el lugar 79 el año pasado. Montevideo también se movió en la tabla ya que ocupaba el puesto 70 el año pasado.

"Una vez más, Buenos Aires baja en el ranking de costo de vida debido a la devaluación del peso respecto al USD, que ha sido más significativa que el incremento de precios. El mismo efecto ocurrió en Santiago, que al momento de hacer el relevamiento había tenido una fuerte devaluación de su moneda respecto al dólar", señaló Ivana Thornton, Directora de Career de Mercer.

La apreciación del valor del dólar canadiense ha dado lugar a aumentos en el ranking de este año. Tras ascender 18 lugares respecto al año pasado, Vancouver (94) es la ciudad canadiense más cara del ranking, seguida de Toronto (98). En el puesto 151, Ottawa es la ciudad más barata de Canadá.

 

Europa, Medio Oriente y África

Tres ciudades europeas se encuentran entre las diez más caras. En el cuarto puesto del ranking mundial, Zúrich sigue siendo la ciudad europea más costosa, seguida de Berna (8), que escaló cuatro posiciones respecto al año pasado. La siguiente en el ranking, Ginebra (9), ascendió cuatro posiciones respecto al año pasado. 

A pesar de haberse registrado algunos incrementos moderados de precios en toda la región, varias monedas europeas se han debilitado frente al dólar estadounidense, lo que hizo que varias ciudades bajaran en el ranking. Debido a la contracción de las economías de Francia e Italia a fines de 2019, el crecimiento de la eurozona registró un nivel cercano a cero. Sin embargo, no existen signos de crisis en términos inflacionarios en ninguno de los principales países de la Unión Europea. La región experimentó algunas caídas en el ranking de este año, como en el caso de París (50), Milán (47) y Frankfurt (76).

La decisión del Reino Unido de abandonar la Unión Europea no ha afectado a su moneda local, la cual se mantiene fuerte y ha ganado valor frente a las principales monedas del mundo. Londres (19), Birmingham (129) y Belfast (149) escalaron cuatro, seis y nueve posiciones, respectivamente.

Los Emiratos Árabes Unidos continúan diversificando la economía, con la consiguiente reducción del impacto de la industria petrolera en el PIB. En el marco de este proceso, se ha registrado una caída de precios tanto en Dubái como en Abu Dabi. Del mismo modo, Arabia Saudita está tratando de limitar el impacto de las exportaciones de petróleo y avanzar hacia un modelo económico más diversificado. Los precios se han mantenido estables durante los últimos seis meses; sin embargo, a la luz del próximo aumento del impuesto al valor agregado, se espera un cambio en los precios. Tel Aviv (12) sigue siendo la ciudad más cara de Medio Oriente para expatriados, seguida por Dubái (23), Riad (31) y Abu Dabi (39). El Cairo (126) sigue siendo la ciudad más barata de la región a pesar de haber escalado cuarenta posiciones.

Yamena (15), Chad, es la ciudad de África que ocupa el puesto más alto del ranking, mientras que Túnez (209) es la más barata de la región y del mundo.

 

Asia Pacífico

Seis de las diez ciudades que encabezan el ranking de este año se encuentran en Asia. Hong Kong (1) sigue siendo la ciudad más cara para expatriados, tanto en Asia como a nivel mundial, debido a las fluctuaciones monetarias frente al dólar estadounidense y al aumento del costo de vida a nivel local. A este centro financiero global le siguen Asjabad (2), Tokio (3), Singapur (5), Shanghái (7) y Beijing (10). Mumbai (60) es la ciudad más cara de la India, mientras que Calcuta (185) es la más barata del país.

Las ciudades australianas han perdido posiciones en el ranking de este año, debido a la depreciación de la moneda local frente al dólar estadounidense. Sydney (66), la ciudad más cara de Australia para expatriados, experimentó una caída de dieciséis posiciones. La ciudad más barata de la región, Adelaida, descendió diecisiete lugares, hasta ubicarse en el puesto 126.

Mercer elabora informes individuales sobre el costo de vida y el costo de alquiler de vivienda para cada ciudad de la encuesta. Para obtener más información acerca de los rankings por ciudad, visite https://bit.ly/3c9EzFN. Para adquirir copias de los informes por ciudad, visite https://mobilityexchange.mercer.com/multinational-approach-cost-of-living-data.

Movilidad global

Como consecuencia del COVID-19, la disrupción social y económica ha obligado a las organizaciones a revaluar sus programas de movilidad global, centrándose en el bienestar de sus empleados expatriados. A medida que aprovechan las nuevas modalidades de trabajo, los cambios tecnológicos y las formas de pensar más flexibles, las organizaciones analizan formas alternativas de asignaciones internacionales, además de los programas de movilidad tradicionales, con el fin de mantener sus fuerzas laborales y sus operaciones en el extranjero.

A pesar del deseo de crecer y expandirse globalmente en medio de la incertidumbre de una crisis sanitaria y económica, las reducciones de salarios y de personal, así como los cambios en los programas de beneficios, han dificultado las estrategias de expansión en el extranjero. A medida que las organizaciones reexaminan su disponibilidad de talento, sus programas de movilidad y sus paquetes de remuneración, con la mirada puesta en el equilibrio entre la empatía y la economía, resulta esencial contar con datos precisos y transparentes para ofrecer una compensación justa por todo tipo de asignación de movilidad, sin perder de vista los cambios derivados de la actual pandemia y la consecuente volatilidad del mercado.

La vigésimo sexta edición de la Encuesta de costo de vida, elaborada anualmente por Mercer, revela que factores específicos como las fluctuaciones monetarias, la inflación en los costos de bienes y servicios, y la volatilidad de los precios de alojamiento, son esenciales a la hora de determinar el costo de los paquetes de expatriados para los empleados en asignaciones internacionales.

"La pandemia de COVID-19 nos recuerda que enviar y mantener a los empleados en asignaciones internacionales es una gran responsabilidad y una tarea difícil de gestionar", afirma Ilya Bonic, presidente del negocio de Career y director de Estrategia de Mercer. "En lugar de apostar por un dramático resurgimiento de la movilidad, las organizaciones deberían prepararse para redistribuir sus fuerzas laborales móviles, liderando con empatía y teniendo en cuenta que no todos los expatriados estarán preparados o dispuestos a trasladarse al extranjero".

En el corto plazo, es posible que la preparación para este nuevo enfoque implique la reubicación de los asignados que han sido repatriados. En el mediano plazo, la prioridad será realinear la fuerza laboral móvil con nuevos modelos económicos centrados en cadenas de suministro más cortas, un mayor número de asignaciones regionales y una renovada necesidad de formar talentos. Además de estas preocupaciones, la información relativa al costo y lugar de las asignaciones en todo el mundo será un factor crítico después de la crisis.