El planeta podría ver nacer a su primer billonario: Elon Musk sacará a bolsa a SpaceX, su empresa de cohetes y satélites, en la mayor oferta pública inicial jamás registrada.
Su fortuna meteórica inspiró a fanáticos, sedujo a inversores, irritó a escépticos y encendió a quienes reclaman más impuestos para los ultrarricos.
Pero la irrupción del primer billonario, aunque parezca súbita, nunca fue una sorpresa. Hace seis años, Musk tenía menos de US$ 25.000 millones; hace cinco, US$ 150.000 millones.
Estados Unidos avanzó hacia este punto desde que John Jacob Astor llegó en la década de 1780 y empezó a comerciar pieles, té y propiedades en Manhattan. Así se convirtió, probablemente, en el primer millonario hecho a sí mismo. El talento estadounidense pronto multiplicó esa elite con magnates del tabaco, el acero, la banca y hasta los vagones refrigerados.
Hizo falta más de un siglo para que el mundo pasara del primer millonario al primer multimillonario. En 1918, cuando Forbes llevaba apenas cinco meses en circulación, la revista consultó a “los banqueros más importantes del país” y John D. Rockefeller ya había cruzado esa barrera, con una fortuna de US$ 1.200 millones, equivalente a unos US$ 29.000 millones actuales.
“La riqueza del Sr. Rockefeller”, escribió entonces B.C. Forbes, fundador de la revista, “si pudiera convertirse en efectivo y distribuirse equitativamente —lo cual era imposible— daría a cada hombre, mujer y niño de Estados Unidos 10 dólares [240 dólares actuales]”. Si la fortuna de Elon Musk se transformara en efectivo bajo el mismo criterio, cada estadounidense recibiría US$ 2300.
Poco después, Henry Ford siguió el camino de Rockefeller. Sin embargo, durante buena parte del siglo XX, con grandes compañías en expansión y altos impuestos para los más ricos, los multimillonarios fueron una rareza. Algunos nombres sí capturaron la atención pública. Howard Hughes, excéntrico y fascinante, combinó récords aéreos, romances de Hollywood y una ambición desmedida. “Quería ser el mejor golfista, el mejor aviador, quería establecer récords”, dijo a Forbes un exdirector de su imperio empresarial.
J. Paul Getty amasó su fortuna en el petróleo y pasó a la historia por su hermetismo y austeridad extrema. Aristóteles Onassis, integrante de una camada de multimillonarios navieros que Forbes retrató en 1970, quedó bajo los reflectores globales tras su matrimonio con Jackie Kennedy en 1968.
“Los señores del mar, a menudo multimillonarios —al menos sobre el papel—, se mueven en un mundo selecto de reyes, primeros ministros, jeques petroleros, príncipes mercaderes, banqueros internacionales y, simplemente, los empresarios más acaudalados”, escribió Forbes en aquel momento.
“Para la mayoría de ellos, este mundo es supranacional y apolítico. Con pocos impuestos —si es que los tiene—, tiene pocas lealtades nacionales —si es que las tiene—. Estos hombres comprenden al viajero adinerado de la antigua Grecia que, al preguntársele su nacionalidad, respondía: ‘Soy de los ricos’”, agregó la revista.
En 1982, cuando Forbes publicó por primera vez su ranking Forbes 400 de los estadounidenses más ricos, Estados Unidos contaba con apenas 13 multimillonarios. El número uno era el magnate naviero Daniel Ludwig, dueño de una fortuna de US$ 2.000 millones, equivalente a US$ 6.900 millones actuales. Hoy, ese patrimonio apenas le alcanzaría para ocupar el puesto 214 entre los más ricos del país, junto al cofundador de Little Caesars Pizza y tres herederos de la cadena de supermercados Meijer. Para entonces, sin embargo, la expansión de los multimillonarios ya había comenzado.
En 1987, cuando Forbes publicó su primera lista global de multimillonarios, identificó 140 fortunas de diez cifras en todo el mundo. En conjunto, sumaban US$ 295.000 millones, con más de 40 estadounidenses entre los nombres relevados.
La cantidad de multimillonarios se duplicó en apenas cinco años, hasta llegar a 291, y luego trepó a casi 500 al calor de la burbuja puntocom de fines de los años 90. Con las acciones de Microsoft en plena escalada, Bill Gates marcó una serie de récords. En 1997, fue la primera persona en alcanzar una fortuna de US$ 25.000 millones. Un año después llegó a US$ 50.000 millones y, por un breve período de 1999, antes del derrumbe del mercado, rozó los US$ 100.000 millones.
Hubo que esperar casi dos décadas para que otra fortuna cruzara esa barrera. Jeff Bezos lo consiguió en 2017, exactamente un siglo después de la aparición del primer multimillonario. Luego, el salto fue mucho más rápido. En apenas tres años, impulsado por el avance de las acciones de Amazon en 2020, Bezos se convirtió en la primera persona de la historia en llegar a US$ 200.000 millones.
LAS FORTUNAS MÁS ALTAS DE LA HISTORIA DE ESTADOS UNIDOS
1918
John D. Rockefeller apareció en Forbes como el primer y único multimillonario del mundo.
1982
Forbes publicó la primera lista Forbes 400 de los estadounidenses más ricos, que incluyó a 13 multimillonarios. El más rico era el magnate naviero Daniel K. Ludwig, con una fortuna estimada en US$ 2000 millones.
1998-1999
Bill Gates se convirtió en la primera persona con una fortuna de US$ 50.000 millones y, luego, por poco tiempo, de US$ 100.000 millones, antes del estallido de la burbuja puntocom en 2000.
2017
Jeff Bezos se convirtió en el segundo multimillonario de la historia y superó a Bill Gates como la persona más rica del mundo por primera vez.
2020
Jeff Bezos se convirtió en la primera persona en alcanzar un patrimonio neto de US$ 200.000 millones, a pesar de haber cedido una cuarta parte de sus acciones de Amazon en su divorcio con MacKenzie Scott en 2019.
2021
Elon Musk superó a Jeff Bezos como la persona más rica del mundo por primera vez y se convirtió, por poco tiempo, en la primera persona con una fortuna de US$ 300.000 millones.
2024
Tras cederle el título de la persona más rica del mundo al magnate francés del lujo Bernard Arnault durante gran parte de 2023 y 2024, Elon Musk recuperó el primer puesto y se convirtió en la primera persona con una fortuna de US$ 400.000 millones en diciembre de 2024.
2025
Larry Ellison se convirtió, por poco tiempo, en la única otra persona con una fortuna de US$ 400.000 millones. Musk alcanzó patrimonios netos de US$ 500.000 millones, US$ 600.000 millones y US$ 700.000 millones en apenas tres meses, entre octubre y diciembre.
2026
Elon Musk fue la primera persona en alcanzar un patrimonio neto de US$ 800.000 millones en febrero. La expectativa de que se convierta en el primer billonario creció después de que SpaceX presentó su solicitud para salir a bolsa el 12 de junio.
El salto de Elon Musk dejó chicas todas esas marcas. El empresario debutó en la lista anual de multimillonarios de Forbes en 2012, dos años después de la salida a bolsa de Tesla, con un patrimonio estimado en US$ 2.000 millones y el puesto 634 del ranking.
Nueve años más tarde, ya era la persona más rica del mundo. En enero de 2021, su fortuna rozó los US$ 190.000 millones, impulsada por una suba de más de 20.000% en las acciones de Tesla tras su debut bursátil. A fines de ese mismo año, Musk fue el primero en alcanzar los US$ 300.000 millones.
Durante los años siguientes, alternó el título de hombre más rico del planeta con Jeff Bezos y el magnate francés del lujo Bernard Arnault. Pero, desde junio de 2024, mantuvo ese lugar con firmeza. El alto precio de Tesla y la valuación cada vez más elevada de SpaceX lo llevaron a romper nuevas barreras. En diciembre de 2024, fue la primera persona de la historia en llegar a US$ 400.000 millones. Luego cruzó los US$ 500.000 millones en octubre, los US$ 600.000 millones y US$ 700.000 millones en septiembre, y los US$ 800.000 millones en febrero.
La ola no se limita a Elon Musk. Los multimillonarios de todo el mundo también rompen récords. En marzo, Forbes reveló que el planeta sumó más de un nuevo multimillonario por día durante el último año. Hoy existen más de 3400 fortunas de diez cifras, un 50% más que hace una década.
El patrimonio combinado de ese grupo llega a US$ 20 billones, frente a los US$ 7,7 billones de 2017. Además, un récord de 19 personas posee al menos US$ 100.000 millones cada una. Todas superan por al menos tres veces la riqueza de John D. Rockefeller en 1918, incluso después del ajuste por inflación.
Larry Page, la segunda persona más rica del mundo, acumula una fortuna estimada en US$ 291.000 millones. Esa cifra equivale a todo el patrimonio conjunto de los multimillonarios globales en 1987 y casi duplica el pico que alcanzó Bill Gates durante la burbuja puntocom. En apenas tres años, la fortuna de Page se multiplicó por más de tres. Su cofundador, Sergey Brin, quedó muy cerca.
La velocidad del fenómeno aumenta. Las estrellas del deporte ingresan al club de los multimillonarios, los mercados de predicción alcanzan valuaciones millonarias y la inteligencia artificial alimenta el apetito de los inversores. Chips, chatbots y centros de datos atraen capital como pocas industrias en el mercado actual.
Taylor Swift ocupó durante un año y medio el lugar de la mujer multimillonaria hecha a sí misma más rica del mundo, hasta que Lucy Guo, de Scale AI, la desplazó durante ocho meses. Más tarde, Luana Lopes Lara, de Kalshi, se sumó al club de las fortunas de diez cifras.
En paralelo, Alexandr Wang, cofundador de Scale AI junto a Guo, se convirtió en 2024 en el multimillonario hecho a sí mismo más joven del mundo. Después apareció Shayne Coplan, de Polymarket, que alcanzó esa marca en octubre pasado.
Su récord duró apenas 20 días. Surya Midha, cofundador de Mercor, lo superó al convertirse en multimillonario a los 22 años.
Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com.