Durante años, el dorsal 32 acompañó a Carlos Tevez por algunos de los estadios más importantes del mundo. Ahora, lejos de aquellos domingos de fútbol, el número se convirtió en la identidad de uno de sus negocios. Apache 32, el proyecto de pádel que creó junto con la española Bullpadel, prepara su desembarco en Caballito, donde abrirá su segunda sede tras el debut en Bella Vista en marzo de este año.
"Caballito, preparate. Apache 32 está llegando", esbozó en un video quien alguna vez fue bautizado como el "jugador del pueblo". La apertura llevará por primera vez el proyecto a la Ciudad de Buenos Aires. El negocio comenzó a tomar forma en 2025, cuando Tevez se asoció con Bullpadel, marca líder especializada en pádel, para impulsar una propuesta de clubes y academias orientada a jóvenes jugadores. El proyecto integra la formación deportiva con herramientas pensadas para acompañar su desarrollo también fuera de la competencia.
La primera sede de Apache 32 tiene cinco canchas de pádel y apunta tanto al público que practica el deporte de manera recreativa como a jugadores interesados en mejorar su rendimiento. Bullpadel estuvo presente en su inauguración. "Este lanzamiento sintetiza nuestra forma de entender el desarrollo del pádel: producto, identidad y experiencia en un mismo camino", señaló Hernán Stambulsky, Director de Marketing y Comunicaciones de Bullpadel.
Además de los complejos deportivos, la alianza con Bullpadel incluye una línea de paletas. Actualmente se comercializan dos modelos. El kit Apache Power 32, que incluye una paleta y una funda protectora, cuesta $295.200. La Vertex 03 Apache, en tanto, tiene un precio de $499.000.
Antes de que la alianza entre la marca española y el argentino se hiciera oficial, desde el círculo de Tevez abrieron sociedades vinculadas a la explotación comercial de complejos deportivos. El 11 de junio de 2025 se constituyó World Padel SRL, integrada por Adrián Alberto Ruocco, histórico representante del exfutbolista, con el 51%, y Diego Daniel Tevez, con el 49%. Ese mismo día también se creó Global Padel SRL, donde Diego Tevez, el hermano menor de Carlos, posee el 51% y Luciano Osvaldo Romero, el 49%, según los avisos societarios publicados en el Boletín Oficial de la República Argentina.
Sus objetos sociales contemplan la explotación y alquiler de instalaciones de pádel, tenis y squash, además de la enseñanza de esos deportes. También abarcan actividades gastronómicas, como cafeterías, bares, restaurantes, pizzerías, catering y delivery, junto con eventos y franquicias.
En paralelo aparecen movimientos marcarios directamente vinculados con Carlos Tevez y Ruocco. El Boletín de Marcas N° 10858 del Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI), publicado el 18 de junio de 2025, permite rastrear solicitudes realizadas por ambos alrededor de APACHE 32 PADEL. La actividad marcaria continuó durante ese año. Tevez y Ruocco también aparecieron conjuntamente en solicitudes ante el INPI para proteger Apache y TVZ 32 en distintas categorías. Los pedidos abarcaron actividades y productos relacionados con el deporte. Es que Tevez ya había llevado el emblemático 32 al mundo de los negocios mucho antes de la alianza con Bullpadel.
La historia se remonta a septiembre de 2011. Mientras jugaba en el Manchester City, el delantero presentó Tevez 32, su propia marca de indumentaria masculina. El número remitía al dorsal que había utilizado en sus pasos por Manchester United y Manchester City. Aquella primera colección apuntaba a una estética urbana y estaba integrada por remeras, buzos, camperas y jeans. Tevez participó además en las ideas para las estampas, algunas inspiradas en imágenes de su trayectoria deportiva. La confección y distribución quedó entonces a cargo de Sismo Jeans, mientras el plan comercial contemplaba comenzar por locales multimarca deportivos de la Ciudad de Buenos Aires y luego avanzar hacia el interior del país.
La tienda oficial de Apache 32 ofrece productos identificados bajo las marcas Apache 32, TVZ y Bullpadel. El catálogo actual incluye paletas, indumentaria, calzado y accesorios, con remeras TVZ y Apache 32, además de productos específicamente asociados con el exfutbolista.
El pádel y la moda, sin embargo, cuentan apenas una parte de la historia de Tevez como empresario. A lo largo de los años, abrió sociedades, participó en proyectos de energías renovables y desarrollos inmobiliarios, en operaciones de distinta escala y con resultados también dispares. Algunas de esas incursiones permanecieron prácticamente fuera del radar público.
Tevez armó una sociedad para entrar al negocio aerocomercial
Una de las incursiones menos conocidas de Carlos Tevez fuera del fútbol comenzó en septiembre de 2020, cuando se asoció en partes iguales con el empresario Daniel Darío Mautone para crear una compañía vinculada al transporte aéreo y turismo.
La empresa se constituyó originalmente bajo el nombre Avatars S.A., aunque pocos días después cambió su denominación a Fly Summer S.A. debido a la existencia de una sociedad homónima. De acuerdo con el acta de constitución publicada en el Boletín Oficial, Tevez y Mautone suscribieron 25.000 acciones cada uno, sobre un total de 50.000, por lo que ambos quedaron inicialmente con el 50% del capital social.
Adriano Daniel Mautone fue designado presidente, mientras que Diego Daniel Tevez, hermano del exfutbolista, ocupó el cargo de director suplente, según consta en el documento oficial.
El objeto social de Fly Summer contemplaba una variedad amplia de actividades. La compañía podía explotar vuelos de pasajeros y cargas dentro y fuera de la Argentina, prestar servicios de courier y trabajo aéreo, actuar como agente de carga, instalar hangares y aeródromos, realizar tareas de mantenimiento aeronáutico y participar en negocios ligados al turismo, la hotelería y la organización de viajes.
En la actualidad, Fly Summer continúa registrada como sociedad activa y declara como actividad principal el transporte aéreo de pasajeros, de acuerdo con la documentación publicada en el Boletín Oficial.
Inversiones en energía y vínculo con Macri
Una de las inversiones del exfutbolista que tomó mayor estado público estuvo vinculada con el negocio de las energías renovables. En 2019, una investigación de la periodista Emilia Delfino para Perfil reveló que el exdelantero había sido accionista de Sideli S.A., una de las sociedades que participaron en la compra de proyectos eólicos que pertenecían a la compañía española Isolux-Corsán.
Según la documentación societaria presentada ante la Inspección General de Justicia (IGJ) y citada en la investigación de Perfil, Tevez tenía el 10% de las acciones de Sideli.
La composición accionaria de Sideli mostraba que Usir Argentina S.A. controlaba el 66%, Sideco Americana tenía el 15%, Helios Partners poseía el 9% y el 10% restante correspondía a Tevez, de acuerdo con los documentos relevados por Perfil. En octubre de 2016, Sideli y Sidsel alcanzaron un acuerdo con Isolux-Corsán para adquirir proyectos eólicos que la compañía española tenía en la Argentina, en medio de su proceso de salida y desinversión en el país.
A partir de información bancaria remitida desde Estados Unidos e incorporada al expediente judicial, Perfil reconstruyó los aportes destinados a financiar la operación. Según esa documentación, Tevez realizó dos transferencias en noviembre de 2016 al fideicomiso financiero utilizado para reunir los fondos. La primera, fechada el 2 de noviembre, fue por US$11.999.000. La segunda se efectuó dos días más tarde, por US$4.999.000. En total, el exfutbolista aportó US$16.998.000.
En 2018, la Justicia federal abrió una causa para determinar si existieron irregularidades o un eventual favorecimiento estatal en la compra y posterior venta de distintos proyectos eólicos por parte de sociedades vinculadas con Sideco y la familia Macri. El expediente quedó en manos del juez Marcelo Martínez de Giorgi, que desde entonces avanzó con distintas medidas destinadas a reconstruir las condiciones en las que se concretaron esas operaciones y el recorrido del dinero involucrado.
La investigación continúa abierta y, hasta septiembre de 2026, no había derivado en condenas ni en un cierre definitivo del expediente.
Proyecto Love Córdoba
Carlos Tevez también aparece entre los inversores alcanzados por el fracaso de Love Córdoba, un ambicioso desarrollo inmobiliario proyectado en la ciudad de Córdoba, sobre un predio ubicado en la zona de avenida Colón y Cárcano. El proyecto contemplaba torres residenciales, oficinas, espacios comerciales, un hotel y áreas públicas.
El emprendimiento fue impulsado por Inverco Inversiones en Construcción S.A. y atravesó incumplimientos y demoras que, años después, derivaron en la liquidación judicial del fideicomiso vinculado al proyecto.
Según La Capital, el exfutbolista había adquirido tres departamentos dentro del proyecto y habría destinado alrededor de US$ 1,5 millones. Sin embargo, el emprendimiento nunca llegó a completarse. La Capital
La caída del proyecto derivó años después en una liquidación judicial. En mayo de 2023, el Juzgado Civil y Comercial de 39° Nominación de Córdoba ordenó liquidar el fideicomiso vinculado con Love Córdoba y convocó a compradores y otros acreedores a verificar sus créditos.
Tevez, más allá del fútbol
Lejos de concentrar su patrimonio en una única actividad, Tevez buscó participar de negocios de distinta naturaleza y se vinculó con empresarios, sociedades y proyectos que excedieron ampliamente el universo deportivo.
De esta forma, el exfutbolista convirtió parte del capital acumulado durante su carrera en una plataforma para explorar nuevas oportunidades comerciales. Con experiencias de distinto alcance y desenlace, Tévez fue delineando así un perfil inversor propio, todavía mucho menos conocido que su historia deportiva, pero cada vez más relevante para entender cómo administra y proyecta su patrimonio fuera del fútbol.