A cuánto llegarían las donaciones caritativas de Musk tras repartir acciones de SpaceX entre millones de chicos
La iniciativa, valuada en US$ 10.500 millones, multiplicaría por veinte sus aportes filantrópicos, aunque representaría apenas el 1% de su fortuna. Su historial de promesas incumplidas genera dudas sobre su concreción.

El lunes por la mañana, Elon Musk prometió a través de su red social X que el próximo año donará una acción de SpaceX a cada menor de edad de Estados Unidos, de las 4.800 millones que posee (sin contar las acciones restringidas ni las opciones). La donación, estimada en unos US$ 10.500 millones si se consideran los 72 millones de estadounidenses menores de 18 años y el precio de cierre de las acciones de SpaceX del viernes, representaría una suma relativamente pequeña para el hombre más rico del mundo. Musk, quien en junio se convirtió en el primer billonario del planeta, tiene una fortuna estimada en US$ 909.000 millones. Sin embargo, sería, por amplia diferencia, la mayor donación benéfica que haya realizado hasta la fecha.

Esto ocurriría pese a que Musk adhirió en 2012 al Giving Pledge, una iniciativa mediante la cual se comprometió a donar al menos la mitad de su fortuna en vida o a través de su testamento. Aunque transfirió más de US$ 8.000 millones en acciones de Tesla a sus fundaciones benéficas, equivalentes al 0,9% de su patrimonio neto, casi la totalidad de esos fondos permanecía sin utilizarse, según las declaraciones impositivas más recientes de sus organizaciones sin fines de lucro, disponibles públicamente.

Se estima que, desde que creó su primera fundación, The Musk Foundation, en 2002, apenas US$ 500 millones llegaron a personas necesitadas, una cifra equivalente al 0,05% de su inmensa fortuna. De hecho, solo en los dos últimos ciclos electorales destinó más plata a la política: aportó US$ 290 millones, principalmente para apoyar a Donald Trump en las elecciones de 2024, y otros US$ 366 millones hasta el momento para respaldar a los republicanos de cara a las próximas elecciones de mitad de mandato.

Por supuesto, Musk tiene un largo historial de grandes promesas que finalmente no cumple. En 2021, publicó en X que donaría US$ 6.000 millones al Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas si la organización le presentaba un plan detallado sobre cómo utilizaría los fondos. Aunque la entidad cumplió con su pedido, la donación nunca se concretó. Algo similar ocurrió en 2018, cuando prometió financiar las reparaciones de los sistemas de agua de cualquier hogar de Flint, Michigan, que registrara niveles de contaminación superiores a los límites establecidos por la FDA. Sin embargo, terminó aportando apenas US$ 500.000 para instalar filtros de agua en las escuelas de la ciudad.

Elon Musk prometió donar una acción de SpaceX a cada menor de edad de Estados Unidos, una iniciativa valuada en US$ 10.500 millones (Foto: creada con IA)

Desde 2021, la Fundación Musk distribuyó un total de US$ 1.000 millones, según su última declaración impositiva disponible públicamente, correspondiente a 2024. Sin embargo, US$ 592 millones de esa suma fueron transferidos a otra organización sin fines de lucro del empresario, la Fundación X. De acuerdo con su declaración impositiva más reciente, correspondiente a 2025, esta última destinó apenas US$ 879.000 a su misión declarada de administrar una escuela primaria, una secundaria y una universidad independientes, enfocadas en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM).

Otros US$ 96 millones de las donaciones realizadas por la Fundación Musk durante ese mismo período se dirigieron a fondos asesorados por donantes, mecanismos que, en la práctica, funcionan como cajas negras filantrópicas, sin obligaciones de transparencia ni requisitos mínimos de distribución.

Estas transferencias entre organizaciones controladas por Musk podrían haber contribuido a que la Fundación Musk cumpliera con la exigencia del Servicio de Impuestos Internos de Estados Unidos (IRS), que obliga a las fundaciones privadas a distribuir anualmente el 5% de sus activos. Sin embargo, estos movimientos no se incluyen en la estimación de Forbes sobre las donaciones realizadas por el empresario a lo largo de su vida, ya que el cálculo solo contempla los fondos que se puede confirmar que llegaron a sus destinatarios finales. 

Dario Amodei, CEO de Anthropic, anunció que la compañía destinará el 5% de sus acciones a un fondo de beneficio público (Foto:  TechCrunch).

Otro posible factor detrás de la decisión de Musk es el impacto sobre su reputación, especialmente a pocas semanas de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos. El anuncio llegó poco después de que Anthropic, una de las principales compañías de inteligencia artificial, comunicara sus planes de destinar el 5% de sus acciones a un fondo de beneficio público recientemente creado.

A principios de este año, la presidenta de SpaceX, Gwynne Shotwell, cuya fortuna se estima en US$ 1.900 millones, y su esposo también se comprometieron a donar 2 millones de acciones de la compañía a las denominadas "cuentas Trump". De haberse concretado, ese aporte habría alcanzado un valor cercano a los US$ 300 millones, según el precio de cierre de las acciones del viernes.

Si esta vez Musk cumple su promesa, el valor acumulado de sus donaciones benéficas a lo largo de su vida se multiplicaría aproximadamente por veinte. Aun así, el monto total representaría apenas alrededor del 1% de su patrimonio neto. Sin embargo, incluso con ese porcentaje, el empresario se ubicaría en una posición intermedia entre los 400 estadounidenses más ricos en términos de filantropía.

*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com