Si hacía falta una prueba más de que Max Verstappen sabe llevar un karting al límite y abrirse paso entre sus rivales, el tetracampeón mundial de Fórmula 1 la dio el pasado miércoles en Silverstone. El neerlandés largó último, detrás de 100 pilotos, y los superó uno por uno hasta ganar el desafío de karting "Max vs 100" de Red Bull en apenas 35 minutos.
El evento del 16 de septiembre se realizó en el histórico circuito británico de Silverstone y surgió de una colaboración inédita entre Red Bull, Disney+ y ESPN. La prueba llevó al neerlandés de regreso a sus orígenes en el automovilismo. Mucho antes de sumar 71 victorias en Grandes Premios y conquistar cuatro campeonatos mundiales consecutivos de F1, Verstappen dio sus primeros pasos en pista al volante de un kart.
Max tenía 30 vueltas para ganar, pero lo logró en menos de 14
El circuito fue diseñado especialmente para la ocasión por David Terrien, excampeón mundial de karting, quien unió la pista de karts de Silverstone con algunos sectores del trazado que se usa para el Gran Premio de Fórmula 1.
Los organizadores le dieron a Verstappen un máximo de 30 vueltas y 75 minutos para avanzar desde el puesto 101 hasta el primero. Todos manejaron karts con las mismas especificaciones, aunque sus rivales contaban con una ventaja adicional. Podían utilizar un atajo llamado "vuelta rápida" para intentar mantener al neerlandés atrás. Cada vez que Verstappen superaba a uno de ellos, ese competidor quedaba eliminado y debía abandonar la carrera.
La competencia estuvo lejos de ser convencional. Participaron atletas, youtubers, periodistas, celebridades, figuras del automovilismo y fanáticos de las carreras de distintas partes del mundo.
Entre los nombres más conocidos estuvieron la skater brasileña Leticia Bufoni, una de las grandes figuras internacionales del skate; la escaladora Janja Garnbret; el ultramaratonista Arda Saatçi, especialista en pruebas de distancias superiores a la maratón; el ciclista de montaña Matt Jones; el piloto de motociclismo Billy Bolt; el fotógrafo de automovilismo Larry Chen; la presentadora de televisión Amber Gill y el creador de contenido Zac Alsop.
Entre quienes se destacaron en pista apareció el periodista de F1 Jacky Martens, que largó desde la pole position, el primer puesto de la grilla. También estuvo Lewis Osler, técnico de Red Bull Powertrains, la división encargada de desarrollar las unidades de potencia del equipo, quien se ubicó entre los competidores más rápidos.
Verstappen superó a 64 rivales solo en la primera vuelta. Con 101 karts en pista al mismo tiempo, la largada desató el caos esperado. Hubo choques, varios competidores quedaron varados y, aun así, el neerlandés encontró los espacios necesarios para avanzar. Más tarde admitió que ver 100 karts por delante en la grilla lo intimidó al principio, aunque después de atravesar el desorden inicial, entendió que tenía el desafío bajo control.
Para la cuarta vuelta, ya había dejado atrás a 75 rivales. Una vuelta después, la cifra subió a 84 y, hacia la octava vuelta, ya estaba cerca del grupo de punta. En un momento, incluso lanzó una advertencia por radio. "Voy por ustedes", avisó. Los organizadores intentaron complicarle la carrera y les dieron a quienes marchaban adelante una ventaja adicional con la "vuelta rápida", pero la medida apenas demoró lo inevitable.
Las últimas vueltas dejaron un cierre electrizante. Verstappen alcanzó al trío de punta, integrado por Alsop, Osler y Martens, y superó a los dos primeros con una maniobra por el interior cerca del final de la vuelta. De ese modo, Martens, quien largó desde la pole position, quedó como el último rival por superar. El neerlandés lo alcanzó en la última curva y así completó su victoria ante los 100 competidores. Las fuentes difieren levemente sobre si la carrera terminó en la vuelta 13 o 14, aunque coinciden en que duró alrededor de 35 minutos, menos de la mitad del tiempo previsto.
"Sencillamente maravilloso", dijo Verstappen tras completar el desafío. Luego recibió el trofeo y bromeó con que era el "primero del año".
Más que una competencia tradicional, "Max vs 100" fue un evento pensado como espectáculo. Aun así, permitió ver algo poco habitual en la Fórmula 1. Verstappen tuvo que abrirse paso entre decenas de rivales con la anticipación, la ubicación en pista y el instinto como principales recursos.
Y quizás ahí estuvo el verdadero atractivo de la prueba. Sin el auto de F1 valuado en millones de dólares, los aerodinamistas, los simuladores ni la telemetría, Max Verstappen volvió al kart con el que dio sus primeros pasos en el automovilismo hace más de dos décadas. Los 100 rivales comprobaron que aquella habilidad seguía intacta.
*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.