El guardián del whisky: tiene un museo único y acaba de recibir en Escocia el premio más importante de la industria
Miguel Ángel Reigosa fue nombrado Keeper of the Quaich, y fue hasta el Castillo de Blair, en Escocia, a recibir el premio; quién es el argentino que recibe distinciones por el mundo y hasta fue invitado a uno de los cumpleaños de la Reina Isabel II

Quisieron comprarle el Museo del Whisky. Una compañía de real estate de Dubai le ofrece 25 millones de dólares. Pero Miguel Ángel Reigosa, que recibió el mes pasado en Escocia el principal reconocimiento de la industria del whisky escocés al ser nombrado Keeper of the Quaich, no está dispuesto a negociar. Esa casona antigua en Villa Urquiza, donde hoy funciona el museo y que atesora la colección de whisky más grande del mundo, es su vida. No tienen precio. 

El museo

Desde que probó un trago de Old Parr cuando era adolescente, la vida de Reigosa gira en torno a esta bebida que en Argentina -a pesar del aumento que se produjo durante la pandemia-, no tiene un consumo significativo como el de otros destilados. 

Ni siquiera es el país de la región donde más se toma: el podio lo encabeza Uruguay. Sin embargo, coinciden los expertos como Reigosa, el interés de un nuevo perfil de consumidor, entre los que se destacan los jóvenes y también las mujeres, le dio al whisky un nuevo impulso, un crecimiento que se ve reflejado en las barras de los bares, en las góndolas y en los hogares.

En el cumpleaños de la Reina Isabel II

“Le debo mucho al whisky, me abrió las puertas de todos lados. He conocido gente con la que nunca imaginé que podía cruzar una palabra”, dice Reigosa. En esa lista, además de príncipes, duques, condes y celebrities como Viggo Mortensen, por ejemplo, con quien Reigosa comparte la pasión por el whisky y por San Lorenzo, también figuran nombres poderosos, como el de la Reina Isabel II, que no solo lo invitó a Miguel a su cumpleaños, en 2010, sino que también le regaló en esa ocasión la botella más valiosa que hoy guarda en el museo, la Royal Salute 62 Gun. 

Isabel II

Fue un obsequio de ella, y está firmada por Collin Scott, Brand Ambassador de Royal Salute. El decantador está decorado en oro, tiene un escudo artesanal de oro líquido de 24 quilates y un tapón de vidrio tallado”, describe, en uno de los tantos capítulos casi de película que Reigosa tiene para contar en casi tres décadas de trabajo en la promoción de esta bebida.

Un guardián con méritos 

Para ser un Keeper of the Quaich es necesario tener méritos. Muchos e importantes. Para que no queden dudas de su aporte, cuando a Reigosa le tocó recibir esa distinción en el Castillo de Blair, el 5 de abril pasado  -un evento al que fue acompañado por uno de los directivos de Pernod Ricard- el presentador de la velada lo comparó con el Messi del whisky, y sin miedo a exagerar. 

 

Es que entre tantos hitos, el museo también es la sede oficial de la Whisky Malt Argentina, que tiene 4800 asociados y varias filiales en distintos puntos del país. Reigosa, además, conquistó un récord Guinness, título que se adjudicó gracias a las 4615 botellas que guarda en las vitrinas. 

Miguel Ángel Reigosa

En la Argentina, es el representante de 14 marcas de whisky escocés, y además de un bar, un restaurante con cocina de autor, catas con los embajadores de whisky y eventos especiales para promover el conocimiento y expandir el consumo, en el museo también se realizan subastas. 

 

“Desde hace 23 años, Miguel promueve los valores del whisky escocés, no sólo con la asociación y el museo, sino también como un referente indiscutido de la industria -asegura Constanza Bertorello, que después de una larga carrera en el departamento de Recursos Humanos de Pernod Ricard hoy es la número uno de la compañía a nivel local-. De hecho, una de las cualidades más extraordinarias de Miguel es que establece una relación estrecha por fuera de lo laboral con los principales protagonistas del whisky, como Colin Scott [que es Master Blender de Chivas Regal], Jim Mc Ewan [otro icónico Master Distiller] o Richard Paterson [prestigioso Master Distiller de The Dalmore]”. 

 

Un récord Guinness para las 4615 botellas

 

En la planta baja del museo, que está ubicado en Monroe y Tronador, funcionan el bar y el restaurante, con una nutrida barra de whiskies de todas partes del mundo. En el primer piso, luego de subir una paqueta escalera de madera, está el mismísimo museo con las 4615 botellas, que son verdaderos tesoros.

 

 Más allá de la vitrina real, donde descansa bajo siete llaves la Royal Salute 62, hay miles de botellas con historias fascinantes, como la de Elvis Presley. “Un día se contactó un señor de Estados Unidos para decirme que tenía la colección entera de Elvis, son botellas muy bonitas que quería tener… pero no tenía plata porque justo había pasado lo del corralito -recuerda Reigosa-. Vendí mi Toyota 2000 y con buena parte de ese dinero compré la colección. Estuve varios meses moviéndome en taxi. Pero no se me podía escapar”.

 


Desde que la Sociedad de los Keepers of the Quaich se fundó, fueron admitidos unos 2000 hombres y mujeres de más de 100 países. A través de los años, sólo algunos fueron nombrados como Maestros del QuaichMasters Quaich, después de haber sido Guardianes o Keepers durante al menos 10 años, y siempre y cuando hayan sido reconocidos por sus pares por su trabajo y apoyo al whisky escocés.  “El whisky escocés fue, y sigue siendo, la primera bebida espirituosa global. Keepers of the Quaich existe para reconocer y celebrar la contribución excepcional de las personas que trabajan en todos los aspectos de la industria, en todo el mundo", dijo Ian Smith, presidente de la sociedad internacional. Reigosa forma parte ahora de esos nuevos guardianes. El tiempo dirá si logra su próxima cucarda. Un buen maestro sabe tener paciencia.