El ambicioso plan de EE.UU. para sumar millones de turistas que enfrenta un obstáculo inesperado
La industria busca alcanzar los 100 millones de visitantes internacionales por año hacia 2030 y generar US$ 81.000 millones adicionales, mientras las llegadas extranjeras siguen en baja y la Casa Blanca evita comprometerse con cambios.

Estados Unidos quiere llevar el turismo internacional hasta los 100 millones de visitantes por año en 2030, una meta que implicaría sumar millones de viajeros y miles de millones de dólares a su economía. Sin embargo, el sector enfrenta un problema inmediato: las llegadas de extranjeros retrocedieron durante el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca y los principales referentes de la industria no consiguieron un compromiso presidencial para modificar las políticas que, según el sector, afectan la llegada de turistas.

Trump recibió en el Despacho Oval a una docena de ejecutivos de algunas de las compañías más importantes vinculadas con viajes, hoteles, aerolíneas y entretenimiento. El grupo llevó una propuesta concreta: alcanzar los 100 millones de turistas internacionales anuales para 2030, cifra que representaría un incremento del 32% frente a los niveles actuales.

La Asociación de Viajes de Estados Unidos estimó que llegar a ese objetivo podría aportar US$ 81.000 millones adicionales en gastos dentro del país y respaldar más de 400.000 puestos de trabajo. El desafío, sin embargo, aparece en las estadísticas recientes.

Estados Unidos quiere llevar el turismo internacional hasta los 100 millones de visitantes por año en 2030. Foto: Imagen creada con IA

Durante 2025, el primer año del regreso de Trump a la presidencia, Estados Unidos recibió 68,3 millones de visitantes internacionales, frente a los 72,3 millones registrados durante 2024. La diferencia significó una caída del 5,5%, según datos de la Oficina Nacional de Viajes y Turismo (NTTO).

La tendencia tampoco cambió durante 2026. Entre enero y julio, las llegadas internacionales retrocedieron otro 4,7% frente al mismo período del año anterior.

Los gigantes del turismo llevaron su reclamo hasta la Casa Blanca

La reunión reunió a ejecutivos de American Airlines, Hilton, Marriott, IHG Hotels and Resorts, Wyndham Hotels, Booking.com, MGM Resorts, Caesars, The Venetian, Hard Rock Hotels y Carnival Corporation, además de representantes de la Asociación de Viajes de Estados Unidos.

También participaron el secretario de Transporte, Sean Duffy, y Andrew Giuliani, quien dirigió el grupo de trabajo de la Casa Blanca para la Copa Mundial de la FIFA 2026.

Las intervenciones de los empresarios fueron breves y tuvieron como eje la necesidad de contar con respaldo político para recuperar el flujo de viajeros extranjeros.

"Gracias en nombre de la industria por todo el apoyo que le está brindando a la economía y por intentar que crezca a un ritmo más rápido", dijo Robert Isom, director ejecutivo de American Airlines.

Durante 2025, el primer año del regreso de Trump a la presidencia, Estados Unidos recibió 68,3 millones de visitantes internacionales, frente a los 72,3 millones registrados durante 2024. (Pexels)

Bill Hornbuckle, CEO de MGM Resorts, fue todavía más explícito al pedir involucramiento presidencial. "Necesitamos su participación directa, y sabemos que podemos mejorar esto", le dijo a Trump.

Pese a la presión del sector, el encuentro terminó sin un compromiso del presidente para moderar políticas o mensajes que podrían desalentar a visitantes internacionales.

Los números explican la preocupación. Antes de la Copa Mundial de la FIFA, una encuesta del Pew Research Center, realizada entre febrero y mayo a más de 42.000 personas de 36 países, mostró que el 57% tenía una opinión desfavorable de Estados Unidos, mientras que el 76% no confiaba en Trump como líder.

La Copa Mundial tampoco consiguió revertir la caída de turistas

La industria había depositado buena parte de sus expectativas en la Copa Mundial de la FIFA 2026 como una oportunidad para impulsar la llegada de turistas después del descenso de 2025.

Un análisis de la FIFA proyectó que el torneo aportaría US$ 30.500 millones a la economía estadounidense. La estimación contemplaba una llegada masiva de fanáticos extranjeros, cuyo gasto por persona puede alcanzar hasta cinco veces el desembolso de un visitante estadounidense.

La Copa Mundial tampoco consiguió revertir la caída de visitantes. (Foto: fifa.com)

Los datos, sin embargo, quedaron lejos de esa expectativa. Durante junio, Estados Unidos registró cerca de 400.000 llegadas de extranjeros menos que en el mismo mes del año anterior, según los informes I-92 de la NTTO. En julio, el volumen de visitantes internacionales también cayó 3% interanual.

El sector hotelero tampoco consiguió capitalizar el torneo de la manera prevista. Los hoteles de las ciudades sede elevaron las tarifas de las habitaciones, aunque la ocupación y la demanda no mostraron un aumento equivalente, de acuerdo con datos de CoStar.

Trump, pese a las cifras, defendió el resultado del campeonato y afirmó que fue "cinco veces mejor que cualquier Olimpiada o cualquier Copa Mundial de la FIFA que hayan tenido".

El director ejecutivo de la Asociación de Viajes de EE.UU., Geoff Freeman, también destacó el movimiento que provocó el evento. "Recibimos a millones de viajeros este verano" que demostraron "su amor por el aderezo ranch y las gasolineras gigantes", afirmó. Luego agregó: "Creemos que podemos mantener este impulso".

Foto: Win Mcnamee/ Getty Images

Ahora, la industria tiene poco más de tres años para cerrar una brecha considerable. Alcanzar los 100 millones de visitantes internacionales en 2030 exige revertir una secuencia de caídas que ya atravesó 2025 y los primeros siete meses de 2026. El potencial económico está calculado; la principal incógnita pasa por si la Casa Blanca acompañará con cambios capaces de facilitar el regreso de millones de turistas extranjeros.


*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com.