El Glendronach cumple 200 años y sorprende con un whisky que cambia una fórmula histórica
La destilería escocesa lanzó una edición limitada de 14 años con barricas de jerez y un toque inédito de vino tinto Claret, inspirada en la residencia donde comenzó su historia en 1826.

The Glendronach cumple 200 años y la histórica destilería de las Highlands decidió celebrar el aniversario mirando hacia sus propios orígenes.

La firma presentó The Glendronach Boynsmill House Edition, un nuevo single malt de 14 años que toma su nombre de la residencia histórica de la finca donde James Allardice fundó la destilería en 1826. Esta edición limitada de whisky escocés tiene un precio de US$ 124,99 y fue embotellada con 46,8% de alcohol por volumen.

Para los seguidores de la marca, la receta parte de un terreno conocido: las barricas de jerez

Boynsmill House Edition maduró durante 14 años en una combinación de barricas de jerez Oloroso y Pedro Ximénez, responsables de buena parte del perfil intenso y frutado que caracteriza a la destilería.

Sin embargo, la maestra mezcladora Dra. Rachel Barrie incorporó una novedad para este lanzamiento: una pequeña cantidad de barricas que anteriormente contuvieron vino tinto Claret. Su aporte suma una capa adicional de frutos rojos y, al mismo tiempo, funciona como un guiño a los vinos que probablemente se servían en las reuniones que Allardice organizaba en Boynsmill House.

 

Según la destilería, el whisky comienza con notas de toffee, frutos del bosque y frutas de carozo, acompañadas por avellanas y pasas. En boca aparecen malta madura, frutas secas y frutos secos, antes de un final marcado por chocolate y caramelo.

"Creada para conmemorar el 200° aniversario de The Glendronach, Boynsmill House Edition refleja el encanto atemporal de nuestro espíritu de las Highlands y nuestra maestría en el uso de barricas de jerez", afirmó Barrie. "En esta expresión encuentro el carácter que durante tanto tiempo distinguió a The Glendronach: una malta madura, intensa y envolvente, notas de toffee, frutos del bosque y pasas, combinadas con matices sutiles de frutas de carozo y ciruela, que desembocan en un final suave y aterciopelado", agregó.

Dos siglos de maduración en barricas de jerez

 Foto: Getty Images.

La historia de The Glendronach se remonta a 1826, cuando James Allardice fundó la destilería en la finca Boynsmill Estate, en las Highlands escocesas. Su sede se encuentra en el Valle de Forgue, una zona conocida como el "Valle de las Zarzamoras", que inspiró el nombre de Glendronach.

Durante los dos siglos siguientes, las barricas de jerez se convirtieron en una de las principales señas de identidad de la destilería. Hoy, la marca continúa especialmente vinculada a barricas de Pedro Ximénez y Oloroso procedentes de Andalucía, España, que aportan a sus whiskies notas de frutas oscuras, especias y una marcada intensidad, rasgos que ayudaron a consolidar una base fiel de seguidores.

Sin embargo, llegar a los 200 años no fue un camino lineal.

En 1862, The Glendronach ya se había convertido en la destilería que más impuestos pagaba entre las Highlands. Capitán Charles Grant, hijo del fundador de Glenfiddich, William Grant, la compró en 1920, mientras que William Teacher & Sons tomó el control cuatro décadas más tarde.

La destilería suspendió sus operaciones en 1996 y no retomó plenamente la producción hasta 2002. Después atravesó varios cambios de propietarios, hasta que The BenRiach Distillery Company la adquirió en 2008.

 

Después llegó Brown-Forman. El gigante estadounidense de bebidas espirituosas, propietario de Jack Daniel's y Woodford Reserve, compró The BenRiach Distillery Company por £281 millones (US$ 380,5 millones) en 2016. La operación también incorporó a su cartera The Glendronach, Benriach y Glenglassaugh.

Desde entonces, The Glendronach recibió una fuerte inversión. En 2022, Brown-Forman anunció un desembolso de más de £30 millones (US$ 41 millones) para ampliar la destilería, después de que la demanda global de su whisky se triplicara desde la adquisición. El proyecto fue diseñado para más que duplicar la capacidad de producción, pero sin alterar el carácter histórico de las instalaciones.

De regreso a Boynsmill House

 

Para celebrar sus 200 años, The Glendronach no se limitó a recuperar el nombre Boynsmill para una nueva botella.

La destilería también restauró Boynsmill House, la histórica residencia que volvió a cobrar vida como parte de los festejos por el bicentenario. El acceso será únicamente por invitación y permitirá que algunos invitados recorran la casa donde James Allardice obtuvo lo que la destilería define como la segunda licencia de whisky otorgada en Escocia.

La restauración forma parte de un proyecto más amplio para convertir el hogar histórico de The Glendronach en un destino cada vez más atractivo para los fanáticos del whisky. El centro de visitantes ya fue sometido a una importante renovación, mientras que la inversión de Brown-Forman apunta a aumentar la producción sin resignar los edificios históricos ni el patio original de la propiedad.

Y Boynsmill House Edition no es la única botella especial que la destilería presentó para celebrar el aniversario.

A comienzos de este año, lanzó un single malt de 56 años, el whisky más antiguo presentado en toda su historia. Destilado en 1968 y madurado en roble español, se produjeron apenas 200 decantadores numerados a mano, uno por cada año de trayectoria de The Glendronach.

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Boynsmill House Edition, en cambio, se presenta como una alternativa considerablemente más accesible para brindar por la ocasión.

El whisky de 14 años estará disponible a través de distribuidores seleccionados de todo el mundo por US$ 124,99.

Para quienes ya conocen los whiskies de The Glendronach, las barricas de Claret pueden ser el principal atractivo de esta edición. La base de Oloroso y Pedro Ximénez mantiene al whisky firmemente ligado al estilo característico de la destilería, mientras que la influencia del vino tinto le permite a Rachel Barrie experimentar con una fórmula que dio buenos resultados durante los últimos dos siglos.

Una manera más que apropiada de celebrar 200 años de historia.

*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com