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Palais de Glace
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Palais de Glace
Gentileza Ente de Turismo de la Ciudad de Buenos Aires: turismo.buenosaires.gob.ar

Casi nueve años cerrado, sin directora y con una obra millonaria pendiente: qué pasa con el histórico Palais de Glace

Pancho BarreiroEditor

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Inaugurado en 1910 como una pista de patinaje sobre hielo, fue escenario de las grandes noches de tango porteñas y terminó convirtiéndose en uno de los espacios más importantes del arte argentino. Su historia, su patrimonio y el nuevo proyecto para recuperar uno de los edificios emblemáticos de Buenos Aires.

21 Octubre de 2026 14.02

El Palais de Glace cerró sus puertas en diciembre de 2017 para iniciar una restauración que debía completarse en 18 meses. Casi nueve años después, uno de los edificios culturales más emblemáticos de Buenos Aires sigue sin recibir visitas, las obras continúan inconclusas y su directora, María Cristina Santa Cruz, acaba de presentar su renuncia. La situación se agravó a fines de septiembre, cuando el Gobierno nacional reconoció que la intervención original había alcanzado apenas un 7% de ejecución y habilitó una nueva licitación para recuperar el inmueble.

Pero detrás de ese cierre prolongado hay mucho más que un problema de infraestructura y presupuestos. Inaugurado en 1910 como una pista de patinaje sobre hielo, el Palais de Glace fue escenario de las noches de tango de la sociedad porteña, atravesó transformaciones arquitectónicas de la mano de Alejandro Bustillo y Clorindo Testa y terminó convirtiéndose en uno de los principales espacios de exhibición del arte argentino. Su historia resume buena parte de la evolución cultural de Buenos Aires durante el último siglo.

Ubicado en Posadas 1725, con frente también hacia la avenida Del Libertador, el edificio ocupa una posición privilegiada dentro de Recoleta, a pocos metros del Museo Nacional de Bellas Artes y próximo al Centro Cultural Recoleta. Forma parte de uno de los circuitos culturales y turísticos más reconocidos de la ciudad, pero lleva casi una década fuera de la oferta de exposiciones de Buenos Aires.

De la Belle Époque porteña a las grandes noches de tango

Palais de Glace - Archivo General de la Nación
Palais de Glace - Archivo General de la Nación

Para entender la importancia del Palais de Glace hay que retroceder hasta principios del siglo XX, cuando Buenos Aires atravesaba un período de expansión económica, urbana y cultural. La ciudad buscaba parecerse a las grandes capitales europeas y sus sectores acomodados incorporaban costumbres, entretenimientos y estilos arquitectónicos importados principalmente de Francia.

En ese contexto, el 14 de julio de 1910, durante el año del Centenario de la Revolución de Mayo, abrió sus puertas el Palais de Glace, cuyo nombre significa, literalmente, Palacio de Hielo. Inspirado en establecimientos europeos, especialmente parisinos, fue concebido como una pista de patinaje y club social destinado a una sociedad que encontraba en esas actividades una nueva forma de entretenimiento.

El edificio contaba con una pista circular de 21 metros de diámetro, rodeada de palcos. En el nivel superior había plateas, una confitería y un órgano musical, mientras que en el subsuelo funcionaban las máquinas necesarias para producir hielo. Una gran cubierta abovedada, coronada por un lucernario, permitía aprovechar la iluminación natural.

Sin embargo, la moda del patinaje duró relativamente poco. A mediados de la década de 1910, la pista fue reemplazada por un salón de baile con pisos de roble y el Palais comenzó a escribir otra parte de su historia, estrechamente vinculada con el desarrollo del tango.

Una de las veladas más recordadas tuvo lugar en 1912, cuando el barón Antonio De Marchi impulsó una reunión destinada a introducir el tango en los salones de la alta sociedad. Aquella música, que durante sus primeros años había estado asociada a sectores populares y ambientes marginales, comenzaba a conquistar nuevos espacios de legitimación.

Por el Palais pasaron orquestas de Francisco Canaro, Roberto Firpo y Julio de Caro, además de músicos como Juan Carlos Cobián. Sus salones se convirtieron en uno de los escenarios de la vida nocturna porteña, en un período en el que el tango comenzaba a proyectarse internacionalmente. Incluso existe una célebre anécdota vinculada con Carlos Gardel, quien recibió una herida de bala a la salida de una milonga del lugar, según recuerda el sitio oficial de turismo de Buenos Aires.

De salón de baile a uno de los grandes espacios del arte argentino

La transformación definitiva comenzó en 1931, cuando el edificio pasó a manos del Estado nacional para funcionar como espacio de exposición artística. Un año después empezó a recibir el Salón Nacional de Bellas Artes, certamen creado en 1911 que con el tiempo adoptaría el nombre de Salón Nacional de Artes Visuales.

Palais de Glace - Gentileza Ente de Turismo de la Ciudad de Buenos Aires: turismo.buenosaires.gob.ar
Palais de Glace - Gentileza Ente de Turismo de la Ciudad de Buenos Aires: turismo.buenosaires.gob.ar

Para adaptar el antiguo salón de baile a su nueva función, el arquitecto Alejandro Bustillo, responsable de obras emblemáticas como el Hotel Llao Llao de Bariloche y el Banco de la Nación Argentina, emprendió una profunda remodelación. La planta circular fue reorganizada en salas de exposición, mientras que sucesivas intervenciones modificaron la fachada y le dieron una apariencia neoclásica más austera que la del edificio original.

En 1934, un equipo encabezado por el artista Alfredo Guido incorporó murales al interior. Décadas más tarde, en 1980, Clorindo Testa volvió a intervenir el espacio mediante la construcción de un entrepiso que permitió reorganizar las áreas de exhibición y recuperar la entrada de luz desde la cúpula central.

De ícono de la ciudad a casi nueve años cerrado

La importancia del Palais no radica solamente en las exposiciones que recibió, sino también en su papel dentro del sistema artístico argentino. Durante décadas, el Salón Nacional constituyó una plataforma de reconocimiento para pintores, escultores, grabadores, fotógrafos y creadores de distintas disciplinas. Sus premios permitieron impulsar trayectorias y contribuyeron a formar una colección pública que hoy supera las 1.100 obras, según los datos oficiales más recientes.

Palais de Glace - Fotos: Silvina Frydlewsky / Secretaría de Cultura de la Nación
Palais de Glace - Fotos: Silvina Frydlewsky / Secretaría de Cultura de la Nación

Ese patrimonio, integrado en parte por piezas obtenidas mediante los Premios Adquisición del Salón Nacional, reúne distintas generaciones y expresiones del arte argentino. Su preservación y difusión forman parte de la función que mantiene la institución, incluso mientras su sede histórica permanece cerrada.

En 2004, el edificio fue declarado Monumento Histórico Nacional, una distinción que reconoció tanto su valor arquitectónico como su papel en la historia cultural del país.

El cierre de diciembre de 2017 debía permitir una restauración integral del edificio, que incluía reparaciones estructurales, mejoras en las instalaciones, recuperación de elementos ornamentales y adecuaciones tecnológicas necesarias para conservar y exhibir obras de arte.

Los trabajos, sin embargo, atravesaron interrupciones y cambios de gestión. En agosto de 2023, el entonces ministro de Cultura, Tristán Bauer, y su par de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, recorrieron el Palais de Glace para presentar los avances en la recuperación de la cúpula, las cubiertas, los murales, el auditorio y la biblioteca. Durante aquella visita, Katopodis informó que la inversión prevista se acercaba a los $3.000 millones de ese momento. También se contemplaron mejoras en la climatización, las instalaciones eléctricas, los sistemas contra incendios y la fachada.

Leonardo Cifelli, visitó las obras que se están llevando a cabo en el Palais de Glace. - Fotos: Silvina Frydlewsky / Secretaría de Cultura de la Nación
Leonardo Cifelli, Secretario de Cultura de la Nación, en el Palais de Glace. - Fotos: Silvina Frydlewsky / Secretaría de Cultura de la Nación

Pese a esos anuncios, el Palais nunca volvió a recibir público. En diciembre de 2023, el Secretario de Cultura de la Nación, Leonardo Cifelli, visitó las obras que se estaban llevando a cabo. Casi tres años después, en septiembre de 2026, la Secretaría de Cultura informó que la intervención había quedado inconclusa, con apenas un 7% de ejecución, y el Gobierno aprobó un nuevo esquema para intentar recuperar el edificio.

El Decreto 1106/2026, publicado el 28 de septiembre, establece que el inmueble podrá ser objeto de una concesión destinada a financiar su puesta en valor, administración, conservación y mantenimiento. La normativa también contempla actividades económicas complementarias, siempre que resulten compatibles con su función cultural.

La convocatoria a licitación deberá realizarse dentro de los doce meses siguientes a la entrada en vigor del decreto. Por el momento, no existe una fecha oficial de reapertura ni un presupuesto definitivo que permita establecer cuánto costará completar la recuperación del edificio.

En medio de esa incertidumbre, la renuncia de María Cristina Santa Cruz, comunicada el 13 de octubre y conocida públicamente el 19, abrió otro interrogante sobre el futuro institucional. Según se supo, la directora presentó su desvinculación por razones personales y, hasta ese momento, no se había designado a su reemplazante. La institución cuenta con un equipo de aproximadamente 30 trabajadores.

Leonardo Cifelli, visitó las obras que se están llevando a cabo en el Palais de Glace. - Fotos: Silvina Frydlewsky / Secretaría de Cultura de la Nación
Fotos: Silvina Frydlewsky / Secretaría de Cultura de la Nación

Un museo sin edificio, pero con actividad

Aunque su sede permanece cerrada, el Palais de Glace no dejó de funcionar. Sus exposiciones se trasladaron a otros espacios culturales y la institución continúa organizando el Salón Nacional de Artes Visuales, además de impulsar actividades de investigación, conservación y difusión del patrimonio.

Durante 2026, por ejemplo, presentó en la Casa Nacional del Bicentenario una exposición que reunió más de un centenar de obras de 28 artistas de diferentes regiones del país. La propuesta buscó recuperar el carácter federal que históricamente distinguió al Palais como espacio de exhibición y reconocimiento para creadores argentinos.

La colección del Palais de Glace permaneció resguardada en la Manzana de las Luces, mientras el Gobierno avanzó con un proyecto para trasladarla al antiguo edificio del Archivo General de la Nación, donde se prevé reunir también otros fondos artísticos nacionales.

Sin embargo, la continuidad de las actividades no reemplaza la experiencia de recorrer su edificio original. La cúpula, los salones, los murales y las sucesivas intervenciones arquitectónicas constituyen parte de un patrimonio que no puede trasladarse junto con las obras de arte.

Palais de Glace - Gentileza Ente de Turismo de la Ciudad de Buenos Aires: turismo.buenosaires.gob.ar
Palais de Glace - Gentileza Ente de Turismo de la Ciudad de Buenos Aires: turismo.buenosaires.gob.ar

A lo largo de sus 116 años, el Palais de Glace fue cambiando de función al ritmo de Buenos Aires: nació como entretenimiento de una sociedad que miraba hacia Europa, se convirtió en escenario del tango y terminó consolidándose como una institución fundamental para el arte nacional.

Hoy, mientras la ciudad mantiene una oferta cultural que atrae tanto a residentes como a turistas, ese edificio histórico permanece fuera de circulación. Su recuperación no representa solamente la posibilidad de sumar nuevamente salas de exposición en una ubicación privilegiada, sino también la oportunidad de devolverle a Buenos Aires un espacio que fue protagonista de buena parte de su historia.

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