Vaca Muerta y el cuello de botella del talento: el sector necesitará hasta 43.000 profesionales y busca repatriar ejecutivos en el exterior
Un relevamiento de la consultora Numan revela que el 54% de los profesionales argentinos de la industria energética radicados en el exterior está dispuesto a retornar al país en los próximos tres años. La clave está en los mandos medios y altos que liderarán la expansión del sector.

Laura Mafud Editora

El crecimiento proyectado para el ecosistema energético en la Argentina trae consigo un desafío estructural: la disponibilidad de capital humano. Según datos del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG) y de la industria, la demanda de trabajadores directos para el sector ascenderá a un rango de entre 30.000 y 43.000 profesionales hacia 2030, alcanzando un pico proyectado hacia 2029. Frente a un escenario donde la formación técnica local cubre solo una fracción del requerimiento, la repatriación de ejecutivos senior que hoy se desempeñan en el exterior aparece como una de las llaves estratégicas para destrabar el cuello de botella. 

Así lo refleja el informe "Energía argentina por el mundo 2026", elaborado por la consultora especializada en headhunting industrial Numan. La presentación, liderada por Leandro Di Nardo, fundador de Numan, y Daniel Urman, cofundador y director de la firma, expuso una radiografía detallada sobre una base más de 1.200 profesionales argentinos identificados en el exterior (con 183 respuestas analizadas)  

El perfil del talento exterior: diáspora senior y consolidada

Lejos de tratarse de una emigración reciente o improvisada, el relevamiento de Numan evidencia que el capital humano argentino fuera del país posee una trayectoria madura. El 55,2% de los encuestados cuenta con más de 20 años de trayectoria en la industria energética, mientras que el 84,2% supera la década de experiencia.

A su vez, el 75% ocupa puestos de gerencia o superiores. Dentro del desglose por roles actuales, se observa un 13,7% en posiciones C-Level, un 31,1% en Direcciones, un 30,6% en Gerencias y un 24,6% en Jefaturas o Coordinaciones.

En cuanto a la antigüedad fuera del país, el 55,7% vive en el exterior hace más de 10 años. En contraste, solo un 3,3% emigró en los últimos dos años, consolidando la idea de una diáspora experimentada que acumuló un valioso know-how internacional en operaciones de escala similar a Vaca Muerta.   

De izq. a der.: Daniel Urman y Leandro Di Nardo, fundadores y directores de Numan (Foto: Gentileza Numan).

El estudio identificó la presencia de estos profesionales en 33 países. La mayor concentración se ubica en Europa, que reúne al 33,3%, y en Norteamérica, que contempla el 30,6%, destacándose que un 26% del total reside en Estados Unidos. A estas regiones le siguen Latinoamérica fuera de la Argentina con un 19,7%, Asia-Pacífico con un 6,6%, Medio Oriente con un 5,5% y África con un 1,1%.

Un dato relevante a nivel corporativo es que el 43% trabaja actualmente en operadoras internacionales con activos en el país, tales como TotalEnergies o Wintershall Dea. Esta condición facilita que una eventual repatriación pueda canalizarse mediante traslados internos de las mismas compañías, simplificando el proceso de movilidad.   

Disposición a volver: la puerta no está cerrada

Uno de los principales hallazgos de la investigación muestra que la migración de talento no es irreversible. Un 54,1% considera probable o muy probable volver a la Argentina en los próximos tres años, dividiéndose entre un 13,7% que lo ve "muy probable" y un 40,4% que lo considera "probable". Por otra parte, un 34,4% lo evalúa como "poco probable" y únicamente el 11,5% descarta categóricamente el retorno en el horizonte cercano. Cabe destacar que la apertura al regreso es aún mayor entre las posiciones de mayor jerarquía: solo el 4% de los perfiles C-Level descarta volver al país, frente al 20% observado en puestos de jefatura o coordinación.

 (Foto: Sflexas)

La conexión con el país se mantiene intacta: el 71% de los profesionales sigue las noticias del sector energético argentino a diario o semanalmente, alcanzando un 74% de seguimiento entre los niveles de Dirección y C-Level, y un 77% en los niveles gerenciales.

A la hora de analizar las causas del viaje al exterior, el estudio contrapone los motivos de proyección laboral frente a los de escape por el contexto país. El 86% de los encuestados marcó al menos un motivo ligado al desarrollo profesional, donde se destacan la búsqueda de exposición internacional con un 59%, una oportunidad no buscada previamente con un 35% y el estancamiento profesional local con un 25%.

Por otro lado, el 62% señaló al menos un motivo asociado al contexto nacional, citando la calidad de vida o la seguridad en un 51%, la inestabilidad económica en un 36% y la inestabilidad política en un 23%. Apenas un 13% emigró exclusivamente por razones de contexto, mientras que un 36% lo hizo puramente por desarrollo profesional y un 49% combinó ambas variables.   

En cuanto a las condiciones materiales mínimas para negociar el regreso, los ejecutivos exigen compensación en moneda dura como dólares o euros en un 65%, cobertura de relocación familiar en un 47,5%, un paquete equivalente en dólares en un 46,9%, garantías contractuales o cláusulas de blindaje en un 41,9% y participación o equity en el proyecto en un 31,9%. Cabe señalar que solo un 21,2% aceptaría una baja salarial con tal de retornar.   

El reclamo de previsibilidad institucional

Al consultar de manera abierta sobre los requisitos para hacer viable el retorno, la respuesta fue contundente respecto a que el freno principal es de índole institucional y no de escala de mercado. Un 58,6% reclama previsibilidad y una visión de largo plazo sustentada en reglas de juego claras que perduren más allá de los ciclos políticos.

 (Imagen generada por Gemini) 

Otras menciones destacadas incluyeron la compensación competitiva con un 27,6%, las oportunidades de crecimiento con un 25%, la estabilidad económica con un 19,8%, la seguridad jurídica con un 12,9% y la estabilidad política también con un 12,9%. Por el contrario, solo un 3,4% citó la escala o el volumen del mercado energético como un condicionante, dejando en claro que existe consenso respecto a que la potencia de los recursos y del ecosistema industrial argentino ya está plenamente confirmada.   

El informe de Numan abarca la demanda de talento sobre toda la cadena de valor energética, abarcando desde operadoras internacionales como TotalEnergies y Wintershall Dea, hasta operadoras locales como YPF, Pan American Energy y Tecpetrol. También contempla empresas de servicios como Halliburton y Baker Hughes, firmas de ingeniería y construcción EPC como Techint, SACDE y AESA, compañías de midstream y transporte como Oldelval, TGS y TGN, así como actores de generación, renovables y distribución como Genneia, MSU y Metrogas.

El panorama trazado por la consultora concluye que, si bien existen programas enfocados en cubrir la base de la pirámide laboral —como la iniciativa de YPF y el IAPG para formar 15.000 técnicos hacia 2030—, la conducción estratégica de los proyectos requerirá de la masa crítica de ejecutivos senior que hoy residen en el exterior. Para Numan, recuperar a estos profesionales no constituye un rescate de la fuga de cerebros, sino el retorno de un capital profesional de alto valor acumulado para acelerar el crecimiento del país.