La investigación que complica a Tesla apenas un día después de lanzar su Cybercab
La NHTSA puso bajo la lupa la autocertificación del nuevo robotaxi sin volante ni pedales y busca determinar si cumple con las normas federales de seguridad. La compañía tampoco solicitó una exención especial antes de comenzar a ofrecer viajes pagos en Austin.

Alan Ohnsman Colaborador

Los reguladores federales de seguridad de Estados Unidos abrieron una investigación para determinar si Tesla certificó correctamente la seguridad del Cybercab, su nuevo vehículo eléctrico que, según el CEO Elon Musk, puede operar de forma totalmente autónoma. La decisión llegó apenas un día después de que la compañía estrenara un servicio comercial de transporte con este modelo en Austin, Texas.

La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) busca establecer si Tesla acreditó que el Cybercab cumple con todos los estándares federales de seguridad exigidos para circular en EE.UU. El organismo explicó que la investigación se inició a partir del despliegue comercial de estos vehículos autónomos en Austin.

El expediente agrega presión sobre Tesla en un momento sensible para su estrategia de conducción autónoma, uno de los negocios a los que Musk asignó un papel central dentro del futuro de la compañía.

Tesla Cybercab. (Foto: captura de pantalla de X @tesla)

El administrador de la NHTSA, Jonathan Morrison, afirmó que el organismo respalda el desarrollo seguro de los vehículos automatizados, aunque remarcó que su prioridad es garantizar que Tesla y el resto de las compañías cumplan con todas las normas federales vigentes.

El 3 de septiembre, Tesla realizó un evento privado en Austin, Texas, para presentar el Cybercab, su nuevo vehículo eléctrico autónomo, y comenzó a ofrecer viajes al público con este modelo en zonas limitadas de la ciudad. Los usuarios pueden pedir un traslado a través de la aplicación Robotaxi de Tesla, con una dinámica similar a la de otras plataformas de transporte: ingresan un destino, consultan el precio estimado y solicitan que un vehículo los pase a buscar.

El Cybercab, que un vehículo eléctrico autónomo de dos puertas y color dorado, no tiene volante ni pedales y fue diseñado específicamente para prestar este tipo de servicio sin conductor.

Si bien Tesla ya comenzó a utilizar el Cybercab con fines comerciales dentro de su servicio de transporte autónomo en Austin, Texas, donde ofrece viajes pagos en zonas limitadas de la ciudad; la compañía todavía no aclaró si también planea vender el modelo directamente a consumidores o si su uso quedará reservado a su propia flota de robotaxis.

Tesla Cybercab. (Foto: captura de pantalla de X @tesla)

El vehículo fue diseñado para operar sin intervención humana y, por eso, no cuenta con volante ni pedales. En ese punto, se asemeja a la propuesta de Zoox, la compañía de Amazon que desarrolló un modelo autónomo pensado específicamente para circular sin controles tradicionales.

En Estados Unidos, los fabricantes de autos no necesitan obtener una aprobación previa de la NHTSA antes de lanzar un nuevo modelo. En cambio, cada compañía puede certificar por su cuenta que el vehículo cumple con las normas federales de seguridad que le corresponden.

Tesla siguió ese procedimiento con el Cybercab y certificó que el modelo cumple con los requisitos aplicables. A esto se suma que la compañía no solicitó una exención federal de seguridad, una autorización que le habría permitido operar el vehículo bajo condiciones especiales si no cumplía con determinados requisitos de las normas vigentes.

El punto que ahora genera dudas es que el Cybercab no tiene volante ni pedales, mientras que varias reglas federales fueron pensadas para autos con controles tradicionales. Por eso, la NHTSA abrió una investigación para determinar si Tesla certificó correctamente el vehículo y si tuvo fundamentos suficientes para considerar que ciertos requisitos de seguridad no se aplicaban al modelo.

En otras palabras, Tesla pudo poner el Cybercab en circulación mediante el sistema de autocertificación, pero el regulador puede revisar esa declaración y tomar medidas si detecta que el vehículo no cumple con las normas federales.

Tesla Cybercab. (Foto: captura de pantalla de X @tesla)

El Departamento de Transporte de EE.UU. propuso modificar esos requisitos para facilitar la circulación de vehículos autónomos con este tipo de diseño. Sin embargo, los cambios todavía no fueron aprobados. La NHTSA señaló que espera completar esas actualizaciones en los próximos meses para eliminar trabas regulatorias vinculadas con el desarrollo de vehículos autónomos, aunque aclaró que, hasta que eso ocurra, seguirán vigentes las normas actuales.

Elon Musk ató buena parte del futuro de Tesla al desarrollo de los vehículos autónomos, aunque después de una década de trabajo la compañía todavía corre por detrás de Waymo, uno de los referentes del sector. La empresa controlada por Alphabet ya opera servicios de transporte sin conductor en varias de las principales ciudades de Estados Unidos y planea expandirse a Reino Unido, Alemania y Japón.

Tesla dio sus primeros pasos en este negocio en junio de 2025, cuando comenzó a ofrecer un servicio de transporte autónomo en Austin, Texas. Sin embargo, en muchos viajes utilizó un conductor de seguridad humano al volante y, hasta el momento, la compañía no informó ingresos provenientes de esa actividad.

La tecnología de conducción autónoma de Tesla también quedó bajo la lupa de los reguladores. A lo largo de los últimos años, estuvo vinculada con decenas de accidentes y algunas muertes, además de varias investigaciones de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA).

 

El Cybercab sumó otro frente regulatorio. Como Tesla no solicitó una exención federal de seguridad antes de iniciar su producción, Forbes informó en noviembre de 2025 que la compañía no podría comercializar legalmente el vehículo bajo las normas vigentes en ese momento.

La reacción del mercado fue negativa. Las acciones de Tesla cayeron 6% durante la rueda del Nasdaq del viernes por la mañana y cotizaron a US$ 353,49.

*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com.