Comenzó en gastronomía, levantó US$ 1.2 millones y su tecnología phydigital conquista el retail en New York
I+DIoT, una startup argentina, creó tecnologías originales para el retail que integran tanto software como hardware de diseño propio. Su propuesta llamó la atención en New York y se convirtió en la primer empresa local en mostrar sus productos ante la elite mundial del retail.

En marzo de 2020, mientras el mundo bajaba la persiana por la pandemia, Martín Zuker cerró su restaurante tecnológico, frenó un plan de expansión internacional ya avanzado y tomó una decisión que podía leerse como una retirada o como una apuesta total. Eligió lo segundo. Se mudó con sus socios a un monoambiente en Palermo y decidió reconstruir desde cero la tecnología que hasta entonces había sido el motor invisible de su primer proyecto. 

“En ese momento teníamos dos opciones: insistir con un modelo que el mundo acababa de poner en pausa o aceptar que lo más valioso no era el restaurante, sino la infraestructura que habíamos creado detrás”, recuerda hoy. “Decidimos que no éramos gastronómicos. Éramos ingenieros de experiencia física”. 

La historia de I+DIoT no empieza en ese monoambiente. Empieza mucho antes, en una obsesión casi conceptual: eliminar la fricción entre el mundo físico y el digital. Mucho antes de que el término phygital se pusiera de moda, Zuker ya veía una asimetría evidente. El comercio electrónico medía cada clic, optimizaba cada conversión, analizaba cada comportamiento. Las tiendas físicas, en cambio, seguían operando con procesos manuales, filas interminables y datos que nadie capturaba. 

“Durante años nos dijeron que la transformación digital era hacer una página web o tener redes sociales. Pero el 80% de las interacciones económicas seguía pasando en el mundo físico, y ese mundo prácticamente no estaba digitalizado”, afirma.  @@FIGURE@@

La primera materialización de esa idea fue Foster Nutrition, un restaurante tecnológico que empezó a diseñarse en 2016 y fue lanzado en 2018. Funcionó como laboratorio a escala real. Allí probaron pagos QR cuando recién comenzaban en Argentina, fueron de los primeros casos en hacer una integración con Mercado Pago y sistemas de autogestión que reducían el tiempo promedio de despacho a menos de tres minutos. La fila podía ocupar media cuadra, pero se movía con una velocidad inusual. El restaurante operaba con un tercio del personal tradicional y mantenía niveles de eficiencia poco frecuentes en el sector. 

“Foster era nuestra punta de lanza. Necesitábamos un caso de uso real para probar que el mundo físico podía operar con lógica digital. Pero siempre supimos que el negocio no era vender comida más rápido, sino construir la infraestructura que permitiera digitalizar cualquier punto de venta, darle a lo físico la flexibilidad de lo digital”, explica Zuker. 

La pandemia interrumpió la expansión prevista hacia España y forzó el pivote definitivo. Con una ronda semilla cercana a los 300.000 dólares, sumando referentes de la industria del retail de latinoamérica, el equipo decidió rediseñar completamente la arquitectura tecnológica y apostar al crecimiento regional a partir de la experiencia acumulada en Argentina. 

La apuesta fue profunda. No se limitaron a desarrollar software. Diseñaron electrónica propia, programaron firmware de bajo nivel y construyeron una arquitectura IoT pensada para operar dispositivos de forma remota en cualquier parte del mundo. La ingeniería se desarrollaba en Argentina; la fabricación seguía especificaciones propias; el hardware y el software nacían como una unidad indivisible.  @@FIGURE@@

“Si queríamos competir globalmente, no podíamos depender de piezas estándar ensambladas. Teníamos que controlar la arquitectura completa. Hardware, firmware y backend como una sola cosa”, sostiene Zuker. 

Así nació I+DIoT, un nombre que combina I+D (investigación y desarrollo), Internet of Things y una ironía deliberada con la palabra “idiot”. Uno de sus productos más visibles es un locker inteligente con pantalla traslúcida táctil integrada en su puerta. Pero la empresa no vende lockers: vende infraestructura para digitalizar tiendas físicas. 

Cada dispositivo se integra con inventarios, ERP, medios de pago y sistemas de última milla. Permite autogestión de pedidos, reduce filas, automatiza entregas y genera datos en tiempo real. En retail de moda, los tiempos de retiro pasaron de hasta 25 minutos a menos de uno. En uno de los casos, el NPS subió de 25 a 82 en seis meses. En uno de sus primeros proyectos desarrollaron software para el centro logístico de Mercado Libre, con 2.500 empleados diarios, eliminaron filas y fraude en el comedor corporativo mediante tokenización y validadores físicos inteligentes. 

Pero el impacto más profundo no está en la reducción de tiempos sino en la captura de información. “El mundo físico tiene más datos que el digital, pero históricamente no los supimos medir”, afirma Zuker. “La presión atmosférica, el clima, la ubicación respecto a una autopista o el índice de inseguridad de una zona cambian el comportamiento de consumo. Cuando esas variables empiezan a cruzarse, la tienda deja de ser un espacio físico estático y se convierte en un sistema operativo”.  @@FIGURE@@

Ese cruce permitió algo que en retail es particularmente difícil: sostener la tasa de conversión incluso cuando aumenta el tráfico. En lugar de que más flujo implique menor eficiencia, la infraestructura digitalizada permitió aplanar la curva. 

El modelo de negocio también evolucionó. Comenzaron con un modelo de renting para reducir la barrera de entrada, pero cuando clientes como Falabella, Grido y operadores deportivos con presencia en más de diez países decidieron escalar, optaron por comprar el hardware y mantener contratos de licencia de software a largo plazo. En los últimos años la compañía levantó  US$ 1 millones en distintas rondas y en 2025 alcanzó el break-even operativo. 

En un contexto macroeconómico argentino marcado por volatilidad, restricciones y financiamiento escaso para deep tech, el dato adquiere otra dimensión. I+DIoT es de las pocas startups que diseñan electrónica, fabrican hardware, integran software y exportan tecnología. 

“En Argentina estamos acostumbrados a exportar talento, pero no infraestructura tecnológica integrada. Nosotros queríamos demostrar que desde acá se puede diseñar arquitectura física que compita globalmente”, enfatiza Zuker. 
 
Las tecnologías de I+DIoT ganaron visibilidad dentro del ecosistema de Zebra Technologies un fabricante global y uno de los grandes protagonistas del NRF (National Retail Federation), el evento más grande del mundo en la industria del Retail que se celebra cada año en Nueva York. Y eso los llevó a ser elegidos como el primer integrante de América Latina para mostrar su solución en vivo.   @@FIGURE@@

La participación en el NRF 2026 fue, en ese sentido, un punto de inflexión. No se trata solo de visibilidad. Es el momento en que la compañía considera que el product-market fit está consolidado y el modelo validado. “Escalar sin validación es escalar una bola de nieve de problemas. Nosotros decidimos esperar a estar listos”, explica. Y el interés fue muy grande, “realmente nos vimos desbordados mostrando cómo funcionaban nuestras propuestas, y validando mercados. Tuvimos conversaciones con grandes referentes de la industria del retail como Oxxo, Yum Brands, USPS, Copec y Nike 

“Fue muy interesante ver que pudimos sorprender a la elite mundial de nuestra industria. Fue una oportunidad para ver cómo una infraestructura diseñada en Argentina puede convertirse en un estándar para la nueva generación de retail phygital” se enorgullece Zuker. 

Hace casi veinte años, Zuker miraba filas y pensaba que algo no cerraba. Hoy esa inquietud se traduce en ingeniería, datos y arquitectura exportable. De un monoambiente en Palermo al NRF de Nueva York, la trayectoria no es lineal ni cómoda. Es la consecuencia de una obsesión sostenida por transformar lo físico en inteligente. “Siempre digo que las ideas buenas las tiene todo el mundo. La diferencia está en quién decide ejecutarlas, incluso cuando hacerlo parece irracional. Nuestro objetivo nunca fue vender dispositivos. Es convertir la tienda física en infraestructura programable capaz de incorporar inteligencia artificial para potenciar su funcionamiento y evolucionar en el tiempo”, concluye Zuker.