A los 22 años, con una startup nacida en la adolescencia, Franco Rodríguez Viau y sus socios acaban de cerrar una ronda de inversión que apunta directo a los incendios forestales, uno de los problemas más urgentes de la región.
La empresa se llama Satellites on Fire y propone detectar focos de incendio antes que los sistemas tradicionales y hacerlo con una lógica distinta, a través del software.
La historia empieza varios años atrás. Rodríguez Viau, nacido en Argentina, era adolescente y vivía de cerca el impacto de los incendios en comunidades cercanas. Ahí empezó a tomar forma la idea de construir una herramienta que permitiera anticiparse. No reaccionar cuando el fuego ya es visible, sino detectar señales tempranas que permitan actuar antes de que el daño sea irreversible.
Con apenas 16 años fundó la compañía junto a Ulises López Pacholczak y Joaquín Chamo. Hoy, seis años después, la startup opera en 21 países, tiene más de 55.000 usuarios y acaba de captar el interés de fondos internacionales que ven en esta tecnología una solución escalable para un problema global.
Velocidad tecnológica
El corazón del sistema es una plataforma que integra múltiples fuentes de información. Según explicó Rodríguez Viau en conversación con Forbes Uruguay, el modelo procesa datos de más de diez satélites cada pocos minutos, combinándolos con cámaras en torres, drones y sensores meteorológicos. Todo eso alimenta modelos de inteligencia artificial que detectan focos de incendio y envían alertas en tiempo real.
La clave está en la velocidad. Mientras muchos sistemas dependen de observaciones humanas o de imágenes con menor frecuencia, Satellites on Fire logra anticiparse en promedio unos 35 minutos. Puede parecer poco, pero en incendios forestales ese margen es crítico.
El modelo de negocio sigue la lógica del software como servicio (SAS). Las empresas, gobiernos o instituciones pagan una suscripción según la cantidad de hectáreas monitoreadas o las cámaras integradas. Entre los clientes hay empresas forestales, energéticas, agrícolas, aseguradoras y organismos públicos.
Ahí aparece otro diferencial. En lugar de desarrollar infraestructura propia, la plataforma se conecta a la tecnología que ya existe en cada territorio. Si una empresa tiene cámaras o drones, se integran. Si no, hay partners que pueden proveerlos. Pero el foco está puesto en la capa de inteligencia que une todo.
Ese enfoque también explica la escala que lograron en poco tiempo. En 2025, según datos de la empresa, el sistema fue utilizado en la respuesta a más de 600 incendios forestales. Para Rodríguez Viau, ese número es más relevante que cualquier métrica financiera.
De todos modos, el negocio empieza a tomar volumen. Hoy facturan cientos de miles de dólares anuales y proyectan llegar al millón este año. La ronda actual, liderada por Dalus Capital y con participación de fondos como Draper Associates y Draper Cygnus, marca el paso de una etapa experimental a una de expansión más agresiva.
Uruguay en la mira, con pilotos y posible base local
Parte de esa expansión tiene un capítulo que mira directamente a Uruguay. La startup trabaja desde hace unos tres años en el país, principalmente a través de vínculos con la Sociedad de Productores Forestales. En ese ecosistema aparecen actores clave como UPM y Montes del Plata, con quienes mantienen contacto para implementar la tecnología.
Según contó el CEO, la empresa está en conversaciones para iniciar un piloto en el mercado uruguayo. Si bien todavía no está confirmado oficialmente, el interés es concreto y responde a que Uruguay tiene una industria forestal relevante, con grandes extensiones de territorio productivo y una creciente preocupación por la gestión del riesgo de incendios, explicó.
En paralelo, la compañía avanza en su vinculación con la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII). El objetivo es postularse a programas que les permitan financiar parte de su crecimiento local y establecer una estructura más sólida en el país.
Eso incluye la posibilidad de abrir una sociedad local, algo que hasta ahora no hicieron en otros mercados. Actualmente operan con entidades en Estados Unidos y Argentina, pero Uruguay podría convertirse en el primer país donde desarrollen una presencia formal con equipo propio.
De hecho, ya dieron un primer paso en esa dirección. La semana pasada incorporaron a su primera colaboradora en Montevideo.
También hay oportunidades en el mundo de los seguros. Satellites on Fire ya trabaja con AON en América Latina, integrando su sistema en seguros forestales para mejorar el cálculo y la mitigación de riesgos. La idea ahora es avanzar hacia productos más sofisticados, como seguros paramétricos basados en datos en tiempo real.
Con el nuevo capital, la empresa planea profundizar en tres frentes. Mejorar sus modelos de inteligencia artificial, desarrollar herramientas para medir impacto ambiental como emisiones de CO2 evitadas y expandirse en Estados Unidos.